La importancia de la propiedad industrial para el desarrollo de una sociedad
Hoy por hoy los bienes intangibles suponen en algunas empresas hasta el 80% de su capital
Cada 26 de abril, coincidiendo con el día en el que entró en vigor el convenio de la OMPI en 1970, celebramos el día de la propiedad intelectual e industrial. Así, cada año tenemos la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de proteger las invenciones tecnológicas y los signos que utilizan las empresas y los particulares para diferenciar sus productos y servicios en el mercado.
Las distintas modalidades de propiedad industrial (patentes, marcas y diseños, entre otros) no están reservadas a profesionales especializados, sino que, por el contrario, son cuestiones cotidianas y de interés para todos los ciudadanos en países avanzados en los que se puede hablar ya de la cuarta revolución industrial.
Es importante entender que el concepto propiedad industrial encierra una doble realidad, dos aspectos inseparables que no pueden existir el uno sin el otro. Por una parte, las creaciones intelectuales generan avances significativos en la sociedad, impulsando el progreso.
Por otra parte, esas creaciones son merecedoras de protección jurídica, sin la cual, su valor queda completamente reducido y diluido. Aquí es donde tradicionalmente hemos tenido que hacer frente a importantes dificultades.
Para que aflore el valor económico de una creación es imprescindible ejercer un monopolio jurídico sobre la misma y para ello debemos identificar la creación y protegerla. De la misma forma que sería impensable construir un palacio y no reivindicar su propiedad, resulta imprescindible acudir al derecho para obtener un monopolio sobre las distintas modalidades de propiedad industrial e intelectual.
El desarrollo de una sociedad se mide por la confianza de sus ciudadanos en los bienes intangibles. Es un tipo de propiedad que propicia riqueza y progreso, que genera valor. El esfuerzo llevado a cabo por parte de los profesionales del Derecho para dotar de seguridad jurídica la propiedad sobre los bienes intangibles ha sido digna de reconocimiento. Desde finales del siglo XIX se han aprobado leyes y creado instituciones y oficinas de propiedad industrial en todo el mundo haciendo crecer esta especialidad jurídica.
No podemos concebir una cartera de propiedad industrial sin mencionar figuras como la marca de la Union europea, la marca internacional, el Convenio de la Unión de París, la patente europea, la solicitud PCT, el secreto industrial, por citar solo algunos instrumentos legales.
Cada vez más se impone con fuerza la creencia de que no es suficiente con desarrollar una creación técnica, la apariencia externa de un objeto, un logotipo o el nombre de la marca, sino que es esencial dotarlo de cobertura jurídica.
El 52% del valor de las empresas que cotizan en bolsa a nivel mundial está constituido por bienes intangibles y el valor de las cosas físicas. Los tangibles va en constante regresión.
Hoy por hoy los bienes intangibles suponen en algunas empresas hasta el 80% de su capital. Por todo ello, y como un exponente más de la tendencia de economía mundial, los derechos de propiedad industrial están teniendo un incremento exponencial.
Este interés creciente en el exterior y en la propiedad industrial hace que hoy por hoy las tres cuartas partes de las exportaciones españolas son efectuadas por empresas que se internacionalizan protegiendo su propiedad industrial.
Es ya una tradición elegir cada año por esta fecha un sector concreto con el que, puesto en relación con la propiedad industrial, podamos comprobar de forma clara y sencilla sus extraordinarios efectos: la recompensa de proteger los derechos y qué beneficios pueden obtener sus propietarios.
El tema elegido este año es el mundo del deporte. Basta pensar en los atletas, las competiciones deportivas en sus múltiples modalidades deportivas para darse cuenta del universo de invenciones y creaciones que hacen posible su evolución continua y su éxito y acogida por el público de todo el mundo.
En efecto, el deporte es un excelente escenario para entender la importancia de las patentes, los diseños y las marcas. Es un sector en el que se entrelazan la cultura y la tradición, la moda y la alimentación, las comunicaciones y el entretenimiento.
Cada vez que apoyemos a nuestro equipo de futbol, cada vez que acudamos como espectadores a una competición deportiva, pensemos en la transformación continua del mundo del deporte como consecuencia del ingenio humano. Del ingeniero o creativo que ha centrado sus esfuerzos hoy en un determinado objeto y también del que con su aportación en el pasado contribuyó al progreso actual.