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Binance, la mayor plataforma cripto del mundo, prepara su salida de la UE al no obtener los permisos para operar

El gigante estadounidense ha empezado a avisar este martes a sus usuarios de que podría dejar de operar en la región si no logra la licencia MiCA antes del 1 de julio

Changpeng Zhao, fundador y exdirector ejecutivo de Binance, en la conferencia Viva Technology en Paris, en junio de 2022.BENOIT TESSIER (REUTERS)

La carrera contra el reloj ha empezado. Faltan 14 días para la plena entrada en vigor de MiCA, el reglamento sobre activos digitales que obliga a cualquier entidad a obtener la licencia para ofrecer servicios cripto en Europa. Uno de los pesos pesados que todavía no ha obtenido la autorización es Binance, la plataforma más grande del mundo con 300 millones de usuarios. La empresa, que solicitó la autorización en Grecia, todavía no ha recibido luz verde y ha empezado este martes a advertir a sus clientes de que podría dejar de operar en la Unión Europea si no la logra a tiempo. La normativa entró en vigor a finales de 2024, pero dejaba un periodo transitorio hasta este 1 de julio para permitir a las empresas del sector que ya operaban en la UE cumplir con los requerimientos.

“Con el fin del período de transición de MiCA, estamos adaptando un enfoque prudente que prioriza a los clientes y otorga a los usuarios tiempo y claridad suficientes (...) Nuestra intención es respaldar un proceso ordenado y minimizar las interrupciones para nuestros usuarios”, ha avisado la empresa a sus clientes, tanto en redes sociales como en la app. Asimismo, ha incidido en que actualizará la información sobre el proceso antes del 30 de junio, el último día útil para operar sin la licencia.

Binance confirmó a este periódico el pasado febrero que había solicitado la autorización a la Comisión Helénica del Mercado de Capitales, el supervisor griego. Lo hizo tras constituir una nueva entidad bajo el nombre de Binary Greece y buscaba la autorización para ofrecer todos los servicios previstos por la regulación. “Es un esfuerzo que sigue en marcha y nunca nos rendiremos. Cumplir con la normativa es lo primero y Europa es un mercado muy importante”, dijo en diciembre Catherine Chen, directora del segmento VIP e institucional de la entidad a CincoDías.

No obstante, a lo largo de estos meses, mientras las demás entidades lograban la licencia, Binance mantenía el silencio. Preguntados por este periódico, portavoces del grupo comentaban que el trámite seguía en marcha. Al menos hasta la tarde de este martes, cuando Reuters y Bloomberg informaron de que la plataforma no logrará la licencia a tiempo y que el supervisor griego estaría a punto de rechazarla, según fuentes familiarizadas con el proceso.

En paralelo, la directora jurídica de la compañía, Eleanor Hughes, aseguró a Bloomberg que no han recibido “ninguna indicación formal” de rechazo por parte del regulador, mientras la empresa afirmaba en un comunicado que, según su entendimiento, el supervisor griego “completó la revisión de la solicitud y consideró que cumplía con los requisitos de MiCA”. Un portavoz añadió que el regulador tenía la intención de avanzar con el proceso y proceder a su autorización “en una próxima reunión de su Consejo”. Pero poco después los clientes de Binance en la UE recibían la notificación sobre la posibilidad de no obtener el permiso. Fuentes de la empresa no explicaron a este periódico sus planes en Europa, más allá del comunicado.

Tal y como ha hecho Binance, todas las compañías que no han obtenido la licencia MiCA, y especialmente aquellas que no prevén recibirla antes de finales de mes están llamadas a avisar a sus clientes. La CNMV recordó este lunes en un comunicado que aquellos que no vayan a obtener la autorización correspondiente deberán disponer de un plan de migración efectivo de sus clientes: “Este plan deberá contemplar la posibilidad de que sus clientes puedan mover los criptoactivos custodiados a otras direcciones y los fondos, a cuentas de efectivo. Este proceso deberá contar con las medidas necesarias de seguridad y de cumplimiento de la normativa de prevención de blanqueo de capitales”. Estas empresas sí pueden llegar a un acuerdo con otro proveedor que sí cuente con la autorización correspondiente.

Los supervisores llevan meses insistiendo en la necesidad de que las plataformas comuniquen con suficiente antelación a sus clientes tanto su situación como los pasos a seguir. Desde la entrada en vigor de MiCA, y especialmente desde comienzos de año, las autoridades han reclamado transparencia sobre el proceso de obtención de licencia y sobre los planes de migración, incluyendo plazos y procedimientos previstos. También pidieron que se hiciera en un plazo razonable. Binance tan solo lo ha comunicado con dos semanas de antelación.

En paralelo a estas exigencias regulatorias, la compañía explora opciones para ganar tiempo. Según Bloomberg, Binance mantiene conversaciones con supervisores de varios países de la UE para evaluar la posibilidad de seguir operando más allá de julio con el fin de cerrar sus actividades de forma ordenada, o para obtener la licencia en otra jurisdicción. Algo que ya intentó en el pasado, según confirman fuentes de la industria a este periódico, pero que la empresa oficialmente siempre ha negado.

Su trayectoria en Europa no ha sido sencilla. El año pasado, Francia intensificó una investigación por blanqueo de capitales contra Binance, acusada de haber manejado fondos procedentes de fraude fiscal o tráfico de drogas. También en este caso la empresa ha negado las acusaciones. No han sido los únicos problemas regulatorios. En 2023, la justicia estadounidense reveló que cuentas vinculadas a entidades relacionadas con grupos terroristas, como Hamás, el Estado Islámico (ISIS) y Al Qaeda utilizaron la plataforma y movieron más de 1,5 millones en operaciones con divisas virtuales, por un valor total de casi 900 millones de dólares, sin que Binance lo reportara a las autoridades. Tampoco impidió operaciones entre usuarios estadounidenses y otros situados en jurisdicciones sancionadas.

La plataforma aceptó pagar una multa récord de 4.368 millones de dólares (unos 4.000 millones de euros en aquel entonces) por violar las leyes contra el blanqueo de dinero y las sanciones internacionales y su fundador y exdirector general, Changpeng Zhao, fue condenado un año después a cuatro meses de cárcel por blanqueo de dinero en su plataforma. El exchange dejó entonces de operar en EE UU y CZ, como se le conoce en el sector, renunció como director ejecutivo, aunque sigue siendo accionista mayoritario de Binance.

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