Getty Images formaliza su quiebra para ser reestructurada como empresa no cotizada
La compañía, tras llegar a un acuerdo previo con sus acreedores, traspasará el 100% de la propiedad a la familia Getty y Koch
Getty Images Holdings inició este miércoles el procedimiento voluntario para acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos ante el Tribunal del Distrito de Delaware para algunas de sus filiales en ese país. La medida concreta el plan de reestructuración financiera preacordado que la empresa dio a conocer la semana pasada y allana el camino para que deje de cotizar en bolsa y pase a ser una compañía de capital privado (private company).
Al completar el proceso judicial, las acciones de Getty Images se retirarán del mercado bursátil y su propiedad quedará en un 100% en manos de entidades vinculadas a la familia Getty y filiales de Koch Equity Development. Estos inversores se comprometieron a inyectar hasta 533 millones de dólares (475 millones de euros) en capital para reducir significativamente la deuda acumulada de la firma, según informó la compañía en un comunicado.
“La presentación de hoy es un paso procesal para implementar la reestructuración financiera anunciada previamente”, afirmó el consejero delegado de Getty Images, Craig Peters. “Este proceso aborda nuestra estructura de capital y ciertos pasivos no operacionales, y respalda una mayor inversión en nuestro contenido y servicios”, añadió el directivo en la nota.
El proceso corresponde a una reorganización prepactada (prepackaged) que ya cuenta con el respaldo de los principales acreedores e inversores de la firma, en virtud del acuerdo de apoyo a la reestructuración suscrito el pasado 12 de octubre. Para financiar sus operaciones durante el procedimiento, Getty contará con una liquidez de hasta 143 millones de dólares aportada por una filial de Koch Equity Development, sumada a la caja generada por sus actividades comerciales recurrentes.
Getty Images situó formalmente sus activos y pasivos estimados en un rango amplio de entre 1.000 y 10.000 millones de dólares en los formularios estandarizados de la solicitud del Capítulo 11 presentados ante el Tribunal del Distrito de Delaware. Sin embargo, los registros financieros presentados por la empresa ante el regulador bursátil ubican su deuda total real en torno a los 2.100 millones de dólares (unos 1.870 millones de euros), compuesta por préstamos a término, bonos garantizados y líneas de crédito.
Frente a este pasivo, la compañía cuenta con unos activos totales reales valorados en entre 1.300 y 1.500 millones de dólares, integrados principalmente por fondo de comercio, marcas y su catálogo de contenido. Getty aseguró que continuará operando con normalidad durante la reestructuración y que no prevé impactos en sus colaboradores de contenido, socios, clientes, trabajadores ni proveedores.
“La compañía lanzó un proceso de solicitud de aprobación formal del plan preacordado de reorganización y, para adoptar el plan de la manera más eficiente, comenzó el proceso legal en la Corte de Quiebras del Distrito de Delaware para algunas de sus entidades estadounidenses”, señaló la firma en su nota oficial.
La empresa detrás del principal banco de imágenes a nivel profesional fue fundada en 1995 por el empresario sudafricano Jonathan Klein y por Mark Getty, uno de los herederos de la fortuna que la familia Getty fraguó gracias al petróleo. La firma llegó a tener una capitalización de mercado de casi 11.000 millones de dólares a mediados de 2022, pero tras un desplome que en lo que va de año se ha llevado el 99% de su valor, la compañía capitaliza 6,4 millones de dólares.
La declaración judicial se produce semanas después de que la Bolsa de Nueva York notificara a Getty sobre planes para excluir sus acciones del mercado, debido a que su cotización había caído por debajo de un dólar. La empresa, que mantiene alianzas de distribución con la agencia AFP y otros medios internacionales, reportó pérdidas netas por 206,1 millones de dólares en el ejercicio 2025.
Getty prevé completar la reestructuración financiera antes de finales de año, una vez que obtenga las aprobaciones regulatorias habituales y la ratificación final del tribunal de quiebras, momento en que quedará completada su salida de bolsa.