Las pequeñas distribuidoras eléctricas piden anticipación en las inversiones en redes
CIDE, asociación que agrupa a casi 200 pequeñas empresas del sector alerta, en su congreso anual, del fuerte incremento de los costes de restricciones de REE
Las pequeñas distribuidoras eléctricas integradas en CIDE han pedido en su XXI Congreso anual celebrado en Cádiz “acompasar inversión, regulación y retribución para evitar que la falta de capacidad de la red frene la nueva demanda e inversión industrial”. Más de 500 profesionales, representantes de empresas, administraciones, organismos reguladores y otros agentes del sector eléctrico, han participado este jueves en una reunión en la que se han abordado “los retos de las redes de distribución ante la electrificación de la economía”. Entre los participantes se encontraban Marina Serrano, presidenta de Aelec (la asociación de las grandes distribuidoras eléctricas); Oriol Xalaber, presidente de Aseme (la otra asociación de pequeñas y medianas compañías del sector) y José María González Moya, director general de APPA Renovables.
CIDE, que representa a casi 200 pequeñas empresas distribuidoras de electricidad que prestan servicio en más de 600 municipios en los que viven más de dos millones de personas, ha reclamado que el desarrollo de las redes acompañe el ritmo de la electrificación, señala en un comunicado de prensa.
El presidente de CIDE, Gerardo Cuerva, ha defendido el equilibrio entre evitar inversiones innecesarias y anticipar aquellas que el sistema va a necesitar. “Invertir cuesta; llegar tarde tiene un coste mayor”, ha subrayado. Las pequeñas distribuidoras de luz consideran que España tiene una importante ventaja gracias a su capacidad para producir energía renovable a costes competitivos, pero, advierten que “esa ventaja sólo podrá aprovecharse plenamente si las redes permiten transportar e integrar toda esa energía y conectar a los consumidores e industrias que quieren electrificarse”.
En este sentido, la asociación ha alertado del fuerte incremento del coste de las restricciones técnicas (en las que se incluye la llamada operación reforzada de REE) y de su impacto en la factura de los consumidores. “El objetivo no debe ser minimizar el coste de las redes, sino el coste del sistema eléctrico en su conjunto”, ha defendido la asociación.
300 millones pendientes
CIDE ha llamado también la atención sobre la necesidad de garantizar certidumbre durante la transición hacia el nuevo modelo retributivo de la distribución aprobado a finales de 2025 por la CNMC. En este sentido, ha recordado que la retribución correspondiente a 2023 reconoce inversiones realizadas en 2021 pero siguen pendientes de reconocer las de los años 2022 a 2025. Para las pequeñas distribuidoras, las inversiones ejecutadas y todavía pendientes de reconocimiento ascienden a más de 300 millones de euros.
CIDE no se opone a la evolución del modelo regulatorio, pero considera que “un cambio de esta profundidad exige especial certidumbre”. El nuevo modelo llega cuando el anterior todavía no ha completado plenamente su recorrido y con varios ejercicios pendientes, pese a que el sector había reclamado continuidad. Para la asociación, encadenar cambios regulatorios de esta magnitud introduce incertidumbre precisamente cuando se está pidiendo a las empresas que anticipen y aceleren sus inversiones.
En cualquier caso, CIDE valora los cambios introducidos este año en inversiones anticipatorias y conexiones flexibles, así como el reconocimiento de las particularidades de los distribuidores de menos de 100.000 clientes
Gerardo Cuerva ha destacado el papel que desempeñan las pequeñas distribuidoras y las características específicas de las redes rurales. En su opinión, el tamaño de una distribuidora no determina por sí mismo su eficiencia y recuerda que muchas operan con estructuras ligeras y un profundo conocimiento del territorio, en zonas donde la prestación del servicio presenta mayores dificultades y menores economías de escala.
La asociación considera además que las redes pueden desempeñar un papel decisivo en el desarrollo económico del medio rural y que la eficiencia de las redes rurales no puede valorarse únicamente en términos de coste por cliente pues facilitan la electrificación y generan oportunidades de desarrollo en estos territorios. “Si esperamos a que exista la demanda para invertir, quizá esa demanda nunca llegue”, ha señalado Cuerva.