IAG reduce su resultado neto un 20%, hasta los 1.033 millones, pese a defenderse de un fuel más caro
Los ingresos del primer semestre mejoran un 1%, hasta 16.064 millones, y se espera recuperar un 60% del sobrecoste por combustible


Más ingresos para un menor beneficio del grupo IAG por el impacto que está teniendo el conflicto de Oriente Próximo en todo el sector aéreo. La compañía ha cerrado el primer semestre con 1.033 millones de resultado neto, un 20% inferior al de un año atrás (1.301 millones). La facturación ha aumentado un 1%, hasta los 16.064 millones, pero el beneficio de explotación se ha resentido un 14,4%, bajando a 1.608 millones. La fuerte demanda de viajes y las medidas de eficiencia en costes han permitido defender los beneficios por encima de los 1.000 millones en un contexto complejo, en el que IAG prevé recuperar a lo largo del ejercicio el 60% del aumento de costes que espera por un combustible más caro.
En el segundo trimestre, afectado de lleno por la escalada del queroseno, el grupo ha conseguido amortiguar ese 60% del golpe en costes de la mano de mayores ingresos y de las medidas de eficiencia impuestas en cada una de las aerolíneas. La estimación de la factura total por el combustible oscila entre 8.300 millones, según la curva del 30 de junio, y los 8.600 millones de euros a la vista de la más reciente del 27 de julio. IAG había anunciado el 8 de mayo que el presupuesto de todo 2026 para fuel había aumentado un 28,5%, desde los 7.000 millones hasta los 9.000 millones de euros.
El consejero delegado, Luis Gallego, ha declarado que los resultados publicados este viernes “vuelven a demostrar la resiliencia de IAG, a pesar del impacto de la crisis en Oriente Medio y de los acontecimientos geopolíticos más amplios”. El holding tiene en desarrollo programas de transformación en Iberia, British o Vueling, lo que “ha generado la resistencia de la que ahora nos beneficiamos: productos y servicios que nuestros clientes valoran, operaciones eficientes y puntuales, y una base de costes reducida. Cada una de nuestras empresas está muy centrada en seguir ejecutando sus planes de transformación para generar más beneficios a largo plazo”, ha añadido. La aspiración de Gallego es que la compañía que también engloba a Aer Lingus y Level se consolide como “uno de los grupos de aerolíneas con mejor rendimiento del mundo”.
Tras aprobar en junio un dividendo complementario de 0,05 euros por acción (222 millones en total), ya distribuido y totalizando 0,098 euros de remuneración al accionista con cargo a 2025 (+8,9%, hasta los 441 millones), IAG espera anunciar el dividendo a cuenta de este 2026 con los resultados del tercer trimestre. De forma adicional, se han recomprado 800 millones en acciones dentro del programa de 1.500 millones de euros anunciado en febrero.
El beneficio de explotación antes de partidas excepcionales ha ascendido a 1.757 millones de euros hasta el 30 de junio, frente a los 1.878 millones de un año atrás, y el margen de explotación antes de partidas excepcionales es del 10,9 %, nueve décimas más bajo. IAG ha mantenido los costes unitarios excluido el combustible (6,1 céntimo por asiento y kilómetro operado, con una rebaja del 1,3%) en línea con las previsiones y en un escenario de menos capacidad operada por la crisis (-0,1% en asientos ofertados por kilómetro volado).
Los 1.608 millones de beneficio de explotación del grupo son 270 millones menores a lo declarado en junio de 2025, pero no todo se debe al fuel. La suma incluye 149 millones por gastos de reestructuración excepcionales (114 millones en Iberia y 35 millones en British) y 52 millones por el efecto adverso de los tipos de cambio.
A pesar de la vuelta de tuerca a los costes de explotación, la cifra sube un 3,1%, hasta los 14.456 millones. IAG ha cargado con casi 4.000 millones de euros de gasto en combustible, con un alza del 12,3% en los seis meses. Solo en el segundo trimestre, el coste por el fuel se ha disparado un 23% en comparación con el mismo periodo de 2025, hasta los 2.221 millones. Ante esta dificultad, la empresa ha ajustado en costes de flota, gastos comerciales o en la partida de servicios en tierra y a bordo.
El holding dispara hasta los 2.905 millones en el primer semestre el flujo de caja libre (2.097 millones a junio de 2025) gracias al calendario de entregas de flota y al efecto del pago realizado el año pasado a la autoridad fiscal británica HMRC.
La demanda acompaña
Entre las perspectivas de negocio destaca el mantenimiento de la fortaleza de la demanda. IAG tiene las reservas cubiertas para la segunda mitad del año al 57% y los ingresos previstos se sitúan en los mismos términos del año pasado. La compañía prevé seguir en el rango objetivo de margen de explotación del 12% al 15%. En cuanto a la capacidad operada, debería cerrar el año en línea con la de 2025.
La deuda financiera neta baja en 1.256 millones desde el pasado diciembre, situándose en los 4.692 millones. La ratio de apalancamiento mejora desde 0,8 a 0,6 en junio. El objetivo declarado por IAG es preservar un múltiplo inferior a 1,8. El pasado mayo, el grupo ejecutó una oferta para recomprar bonos convertibles por 825 millones de euros con vencimiento en 2028. Tras ello, emitió 1.000 millones en bonos sénior no garantizados en dos tramos de 500 millones de euros cada uno. Los vencimientos están fijados en 2031 y 2034, respectivamente.
El efecto del conflicto en Irán ha hecho que British e Iberia se concentren en sus mercados más fuertes de largo radio. IAG tiene un 30% de su capacidad medida en asientos en el corredor del Atlántico Norte, con un alza del 1,5% en el semestre. Los ingresos unitarios mejoran un 1,7% en ese segmento. La capacidad hacia Latinoamérica y Caribe se refuerza un 3,5%, hasta ocupar el 20,8% y con un incremento del 1,6% en los ingresos por asiento. Cae considerablemente, un 9,4% en el semestre y más del 17% en el segundo trimestre, el volumen de plazas en las rutas con África, Oriente Medio y el sur de Asia, donde IAG pone el 11% de su capacidad.
El presidente de Iberia, Marco Sansavini, ha destacado en su cuenta de Linkedin el beneficio operativo de 526 millones obtenido por su compañía, con un margen de explotación del 13,5%, un punto por debajo del cosechado hace un año. En un segundo trimestre muy afectado por la espiral alcista del fuel, la española logró un beneficio operativo de 362 millones, con un margen del 17,3% (3,4 puntos menos). “El fuerte incremento del precio del combustible ha hecho que nuestros resultados sean menores que los del mismo periodo del año pasado, aunque gracias a las iniciativas del Plan de Vuelo 2030 y al Plan de Respuesta a la Subida del Combustible hemos conseguido mitigar parte del impacto del fuel”, ha afirmado Sansavini. Iberia ha mantenido la programación prevista para este verano y ha incorporado destinos como Toronto, Monterrey y Newark.
Iberia ha mejorado ligeramente el factor medio de ocupación de sus aviones, hasta el 87,9%, mientras ha desplegado un 1,4% más de asientos en el semestre. British Airways ha rebajado un 1,2% su oferta y logra un factor de ocupación del 83,1% (+1,2 puntos). En el segmento del bajo coste, Vueling reduce el volumen de asientos operados un 2%, pero sus aviones vuelan con más viajeros: el factor de ocupación sube 1,9 puntos porcentuales y se sitúa en el 91,2%.