Galicia se impone a Asturias en su pugna por quedarse con una nueva fábrica de Indra para vehículos militares
La compañía invertirá 18 millones en una planta que generará entre 70 y 120 empleos directos. Afirma estar buscando localización para otra factoría


Galicia se ha impuesto a Asturias en la pugna territorial por quedarse con la nueva fábrica que Indra quiere levantar en el norte del país para incrementar su capacidad productiva. La cotizada en el Ibex 35 ha informado que invertirá 18 millones de euros para levantar una planta de fabricación de vehículos militares en As Pontes (A Coruña), que cuenta con una superficie de 50.000 metros cuadrados y una superficie construida de 15.000. Indra prevé crear entre 70 y 120 empleos directos en sus nuevas instalaciones.
“Lo que estamos construyendo en el corredor norte es mucho más que una ampliación de nuestra capacidad productiva. Estamos desarrollando una nueva generación de fábricas diseñadas desde cero para integrar digitalización avanzada, automatización e inteligencia artificial, con el objetivo de situarlas entre las más eficientes y competitivas de Europa“, ha afirmado el consejero delegado de la compañía, Josep Maria Recasens, quien hace apenas dos semanas se había reunido con el presidente de Asturias, el socialista Adrián Barbón.
Esta comunidad aspiraba a quedarse con la fábrica y, para ello, había propuesto localizarla en Barros, en el municipio de Langreo. Cabe recordar que Asturias ya cuenta con la fábrica que había sido pensada originalmente como el centro neurálgico de la compañía en el ámbito militar terrestre, que es la planta de El Tallerón, que Indra le compró a Duro Felguera hace justo un año. Allí está previsto que se haga la barcaza de la artillería sobre cadenas —un contrato de 4.554 millones de euros—, la cual se hará a partir de la plataforma K9 de la surcoreana Hanwha, según el contrato firmado por Ángel Escribano en sus últimas semanas como presidente de Indra antes de dimitir en plena Semana Santa. La cotizada afirma estar buscando localizaciones para una tercera factoría en el norte del país.
En As Pontes se hará la integración, por su parte, de los vehículos anfibios, el lanzapuentes y la artillería sobre ruedas, proyectos que el Gobierno adjudicó a Indra el año pasado en el marco de los Programas Especiales de Modernización (PEM). Para la artillería sobre ruedas, un contrato de 2.686 millones, la compañía presidida por Ángel Simón ultima un acuerdo con la alemana Rheinmetall para que esta le proporcione la plataforma, según informó el directo de Indra Land Vehicles, Frank Torres, el mes pasado.
“Este centro [de As Pontes] contará con capacidad para integrar, probar, validar y poner en servicio estos sistemas, así como con nuevas capacidades industriales para abordar programas de alta complejidad y una pista de pruebas propia que contribuirá a acelerar su ejecución y entrega”, ha añadido la compañía que a su vez mantiene negociaciones con Santa Bárbara para incluirla en proyectos militares como la artillería sobre cadenas. Indra también está en conversaciones avanzadas con Sapa para que la vasca haga la transmisión del motor de dicho programa en vez de utilizar la que viene de serie con la K9, que es de producción estadounidense, como adelantó este periódico a principios de mes.