Cox pierde 113 millones hasta junio por la carga financiera para absorber Iberdrola México
La compañía de Enrique Riquelme triplica el resultado bruto de explotación hasta los 245 millones y eleva los ingresos hasta los 1.243 millones incluyendo el desempeño que los nuevo activos en América aportan de enero a junio
Cox ha registrado una pérdidas de 113,4 millones de euros en el primer semestre de 2026, frente a los 12,5 millones de euros de beneficio neto del mismo periodo de 2025. Fuentes de la compañía propiedad de Enrique Riquelme explican que estos números rojos “reflejan principalmente los costes financieros extraordinarios asociados a la adquisición de Iberdrola México” y matizan que se trata de “algo puntual, no derivado de la actividad habitual del negocio”.
Con el nuevo perímetro, la compañía señala que los ingresos del grupo alcanzaron los 1.243 millones de euros. Eso sí, incluyendo la aportación de seis meses de México (proforma), lo que supone multiplicar por 2,5 los registrados en el primer semestre de 2025. Del mismo modo, el ebitda (resultado bruto de explotación) ascendió a 245 millones de euros, triplicando la cifra del año anterior, mientras que el margen de ebitda mejoró hasta el 20%, frente al 16% registrado un año antes. Asimismo, el resultado neto ajustado se situó en 66 millones de euros, 5,3 veces superior al registrado en el mismo periodo del año anterior.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, señala en un comunicado: “Los primeros resultados tras la integración de México confirman la solidez de nuestra tesis de inversión y muestran la nueva era que hemos iniciado con la nueva Cox. Hoy tenemos una nueva dimensión: somos una compañía de mayor escala, con una base de activos más sólida, una mayor recurrencia de ingresos y una capacidad de generación de caja significativamente reforzada. México no solo refuerza nuestro liderazgo en agua y energía, si no que acelera nuestra transformación hacia un modelo más resiliente, predecible y con mayor creación de valor para nuestros accionistas”.
Compra de Iberdrola México
Cox, cuyo valor en bolsa no llega a 1.000 millones de euros, compró en 2025 lberdrola México por 3.800 millones de euros. Para adquirir los activos mexicanos, la firma logró diferentes instrumentos de deuda (una emisión de bonos y un crédito de largo plazo) de los principales bancos del mundo por 2.700 millones de euros, a lo que se suman aportaciones de capital y otros préstamos a la matriz.
Ahora la empresa señala que tras completar la refinanciación de la deuda asociada a la adquisición de Cox Asset México, la compañía cuenta con una estructura de capital estable y de largo plazo, con una vida media de la deuda de unos 6,5 años. La deuda financiera neta ascendía a aproximadamente 3.300 millones de euros. La compañía espera avanzar en su proceso de desapalancamiento apoyándose en la fuerte generación de caja de sus activos, la optimización y rotación selectiva de cartera y una política de inversión disciplinada, además de otras vías que la compañía está estudiando que permitirán reducir el apalancamiento.
En lo que respecta al resto de negocios, Cox asegura que su división Service Co ha registrado órdenes acumuladas (backlog) de 3.346 millones de euros, un 24% superior al de hace un año, respaldado por una cartera diversificada y márgenes por encima del 10%. A lo anterior añade que los resultados operativos se han visto “negativamente impactados por la situación geopolítica internacional y por retrasos en la ejecución de algunos proyectos”.
Con todo, Cox subraya la generación de caja operativa como uno de los indicadores financieros del grupo, que alcanza los 129 millones de euros. “La compañía cierra así los seis primeros meses del ejercicio con una mayor escala, mayor recurrencia de ingresos y una capacidad reforzada de generación de caja, reforzando su posición diferencial en infraestructuras críticas de energía y agua”, concluye la empresa.