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Las antiguas cajas de ahorros exploran una alianza para hacer frente a la amenaza de Mythos

La patronal bancaria Ceca da un paso adelante y desarrolla una herramienta de diagnóstico compartida

Sede de CaixaBnak en Barcelona. Imagen cedida por la empresa.CAIXABANK

La eclosión de Mythos está provocando toda una revolución en el mundo bancario. El modelo de inteligencia artificial (IA) desarrollado por Anthropic está dotado con una elevadísima capacidad para detectar vulnerabilidades en los software que, o bien pueden abrir la puerta a prevenir ciberataques o, si caen en malas manos,...

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La eclosión de Mythos está provocando toda una revolución en el mundo bancario. El modelo de inteligencia artificial (IA) desarrollado por Anthropic está dotado con una elevadísima capacidad para detectar vulnerabilidades en los software que, o bien pueden abrir la puerta a prevenir ciberataques o, si caen en malas manos, propiciarlos. Esto ha provocado que tanto las entidades como el Banco Central Europeo (BCE) se pongan en guardia y que las antiguas cajas de ahorros estén explorando fórmulas de colaboración para armar una defensa conjunta, según indican fuentes financieras.

Todo ello está auspiciado por Ceca, la patronal bancaria que aglutina las antiguas cajas, entre ellas CaixaBank, Unicaja, Abanca, Ibercaja o Kutxabank. Está desarrollando, en primer lugar, una herramienta de análisis, para que las entidades puedan diagnosticar dónde están sus fallos de seguridad y empezar a trazar sus planes para solucionarlos. Todo ello forma parte de un proyecto sectorial más amplio sobre IA y ciberseguridad que puede terminar suscitando medidas adicionales.

El BCE dio la voz de alarma en el sector hace algunos meses, cuando convocó a los principales responsables de las entidades de la Eurozona a una reunión para analizar los riesgos de Mythos. Al supervisor le preocupa especialmente que los ciberdelincuentes puedan acceder a este modelo de IA o a otro similar. La principal amenaza es la capacidad que presenta para detectar las vulnerabilidades de los sistemas, así como para explotarlas y atacarlas.

En este contexto, la institución que preside Christine Lagarde remitió la semana pasada una carta a los presidentes ejecutivos y consejeros delegados en los bancos, una de las medidas de alerta más contundentes con las que cuenta. En ella les reclamaba que elaborasen un plan de acción sobre cómo abordar este problema y presentarlo en Fráncfort antes del 31 de octubre. Además, ha propuesto medidas más concretas, como una evaluación sobre si el presupuesto dedicado a ciberseguridad es el adecuado, si los equipos para ello están suficientemente dotados, una revisión de sus proveedores tecnológicos y evitar las externalidades, entre otras cuestiones.

En el sector existe el convencimiento de que, a la postre, todo ello supondrá que las entidades eleven aún más el dinero y los recursos dedicados a estas cuestiones. Esos fondos extra no serán un problema grave para bancos grandes, con presencia internacional, pero la cuestión es más problemática para las entidades medianas. El temor del regulador es que los ciberdelicuentes puedan utilizar la IA para atacar a un banco y provocar que el dinero de sus clientes se volatilice en cuestión de segundos. Esto puede ser el inicio de la caída de un banco y de una nueva crisis financiera.

Más alianzas

Las fuentes consultadas apuntan a que muchas de las soluciones deban pasar por más alianzas y colaboración entre los bancos, incluso algunos ven cómo puede provocar una nueva oleada de fusiones en el sector. No era muy diferente, por ejemplo, el argumento del BBVA para defender su opa hostil sobre el Sabadell. Crear sinergias y economías de escala era una buena tesis sobre la que sustentar la operación.

Desde esta perspectiva de fomentar la colaboración entre entidades nace la iniciativa que está empezando a desplegar la Ceca. Esta asociación puede aportar un paraguas general gracias a contar con la participación de un banco grande, CaixaBank, pero también una docena de medianos o pequeños, que pueden beneficiarse de esta colaboración.

Desde Ceca consideran, con respecto a los desafíos de la IA para el sector, que las entidades financieras españolas han realizado importantes esfuerzos en términos de inversiones y captación de talento especializado, lo que está permitiendo una mejor anticipación a los riesgos y la adopción de herramientas avanzadas para reforzar capacidades. Además, la cooperación sectorial permite construir escala tecnológica compartida, facilitando el acceso a soluciones de alto valor, mejor información y capacidades defensivas más robustas para el conjunto del sistema.

No es el único acuerdo entre los bancos para atacar los problemas de seguridad cibernética. CaixaBank, el BBVA y el Santander han firmado un acuerdo recientemente para compartir información sobre los fraudes bancarios, a través de la creación de una plataforma tecnológica conjunta y una sociedad compartida, de la que abren la puerta para que se vayan sumando el resto de bancos.

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