Vodafone bloquea 20 millones de ciberamenazas empresariales en el último año
La operadora cubre la protección de 5,5 millones de líneas móviles mediante sus centros operativos de Madrid, Barcelona y Murcia
Los Centros de Operaciones de Ciberseguridad (SOC) de Vodafone España gestionaron y neutralizaron más de 20 millones de amenazas digitales dirigidas a las redes y puestos de trabajo de sus clientes corporativos durante los últimos 12 meses, según datos de la compañía. Esta infraestructura de protección cubre de forma transversal la arquitectura tecnológica de varias miles de organizaciones en el mercado español, un ecosistema que incluye actualmente la securización de 5,5 millones de líneas móviles.
La actividad operativa se gestiona a través de la red de centros de ciberseguridad que la operadora mantiene en Madrid, Barcelona y Murcia. Estas instalaciones operan bajo un modelo de monitorización continua de 24 horas diarias, diseñado para estandarizar los niveles de protección informática tanto en pequeñas y medianas empresas como en grandes corporaciones.
Dentro del desglose de las métricas registradas por la red de centros de control, la mayor parte de las intervenciones correspondió al bloqueo de páginas web maliciosas. Los sistemas detuvieron entre 6 y 12 millones de amenazas vinculadas a portales de internet utilizados habitualmente para el robo de credenciales de empleados o para la infección de equipos informáticos corporativos.
En el segmento de la mitigación de ataques de ransomware, caracterizados por su capacidad de cifrar archivos y paralizar las operaciones de negocio, los sistemas contuvieron entre 150.000 y 300.000 ataques directos en el último año. A estas cifras se sumaron la detección de entre 0,8 y 1,5 millones de muestras de malware convencional, así como una horquilla de entre 0,5 y 1 millón de amenazas catalogadas como spyware y grayware.
La estrategia de defensa fundamentó su capacidad de respuesta en la implementación de tecnologías de aprendizaje automático predictivo para acortar los tiempos de exposición de los clientes. Mediante estas herramientas, la plataforma identificó y neutralizó entre 80.000 y 150.000 amenazas complejas, que abarcaban desde el phishing avanzado con mensajes personalizados y suplantación de identidad de directivos hasta anomalías operativas de usuarios, como accesos remotos desde localizaciones geográficas o bandas horarias no habituales.
Los algoritmos de supervisión detectaron actividades críticas en fases tempranas, incluyendo la ejecución sospechosa de procesos integrados en los propios sistemas operativos, comportamientos previos al despliegue de códigos de secuestro informático —tales como la exploración de redes internas, el borrado de copias de seguridad o la acumulación de permisos—, comunicaciones con servidores externos de comando y control (C2) y protocolos de exfiltración encubierta de datos.
Por otro lado, la incorporación de plataformas de orquestación, automatización y respuesta de seguridad (SOAR), basadas en la tecnología Google Security Operations, permitió la resolución autónoma de entre 3 y 6 millones de incidentes. Esta integración impulsa el modelo denominado Agentic SOC, en el cual agentes de inteligencia artificial ejecutan de forma automatizada los protocolos de detección, análisis técnico y respuesta inmediata ante amenazas en tiempo real.
En lo relativo a la protección interna y cumplimiento normativo, las herramientas de Prevención de Pérdida de Datos (DLP) evitaron entre 2 y 6 millones de eventos vinculados a la fuga potencial de información confidencial. De forma complementaria, los centros de control ejecutaron entre 1 y 2 millones de bloqueos a dispositivos periféricos y soportes de almacenamiento no autorizados que intentaron interactuar con los sistemas internos de las organizaciones.
Por su parte, Telefónica, a través de su división de servicios digitales Telefónica Tech, bloqueó un total de 560.000 amenazas cibernéticas dirigidas a autónomos y microempresas durante el primer año de operación de su herramienta Tu Empresa Segura Lite. Este servicio proporciona capacidades de protección de puesto de trabajo a entidades con plantillas inferiores a tres empleados, un segmento corporativo que cuenta con menores recursos técnicos para implementar barreras de seguridad informática.