Anthropic, la empresa detrás de la IA Claude, roza el billón de dólares de valor
Una nueva ronda de financiación mediante la que la empresa dirigida por Dario Amodei ha captado 65.000 millones de dólares dispara la valoración de la firma por encima de la de OpenAI
La fiebre por la inteligencia artificial (IA) sigue dando muestras de continuar. Anthropic, la empresa detrás de la popular IA Claude, ha disparado su valoración tras cerrar con éxito una nueva ronda de financiación mediante la que ha captado 65.000 millones de dólares. En concreto, el valor de Anthropic ha quedado fijado en 965.000 millones de dólares, cerca del billón, y el equivalente a unos 830.000 millones de euros.
La cifra registrada este jueves por Anthropic a través de lo que en la jerga se conoce como una ronda de financiación de serie H (calificativo otorgado cuando una empresa que no cotiza en Bolsa cuenta con un tamaño ya grande y busca una reseñable cantidad de dinero de cara a una todavía mayor expansión o, precisamente, para preparar su debut en el parqué), está solo al alcance de unas pocas empresas en el mundo. De hecho, le ha servido para superar oficialmente a su rival OpenAI. La empresa de Sam Altman, que empezó la revolución de la inteligencia artificial generativa de la mano de Chat GPT, obtuvo una valoración total de 850.000 millones de dólares en su última cita con el mercado.
Cabe puntualizar que, si bien las valoraciones obtenidas en rondas de financiación permiten hacerse una idea del valor de una empresa no cotizada, no dan una imagen tan precisa y sobre todo actualizada como sí lo hace el mercado de valores cotizado. Con todo, el apetito inversor por las rondas de financiación de una compañía hace de termómetro de las expectativas que hay depositadas en ella y proporciona un equivalente a su capitalización.
Además de una demostración de poder frente a la competencia, la casi billonaria valoración de Anthropic también supone un síntoma de la temperatura que alcanza la fiebre por esta disruptiva tecnología. En la última ronda de financiación previa a la cerrada este jueves, celebrada en febrero, Anthropic obtuvo 30.000 millones de dólares. Entonces, su valor global, quedó fijado en 380.000 millones de dólares (Alrededor de 320.000 millones de euros al cambio actual). En apenas tres meses, Anthropic ha triplicado su valor. Y ello, sin ni siquiera ser una compañía cotizada. Al menos, por el momento.
La carrera por la Bolsa
Las empresas tecnológicas viven inmersas en una fiera competición. No solo por la supremacía en la técnica, sino también, por preparar su desembarco en las Bolsas. En los próximes meses, tres grandes tecnológicas llegarán a los mercados: SpaceX, OpenAi y la propia Anthropic.
Los efectos sobre las Bolsas están llamados a ser considerables. Puede que por fin los inversores tengan al alcance de sus cuentas de inversión tres de los trofeos más ansiados, pero a cambio, los mercados estadounidenses serán más dependientes del sector tecnológico que en la burbuja puntocom o durante otra burbuja: la de Japón en los 80. Se estima que la tecnodependencia de las Bolsas llegue al 48% de toda la valoración, frente al 41% y al 44% de la etapa nipona. Aún con todas las expectativas puestas en ellas, o precisamente, en virtud de ellas, los temores a una burbuja resuenan con fuerza. Y una de las grandes tareas por resolver del sector de la IA los agitan.
El negocio de inteligencia artificial de la compañía de Elon Musk acumula unos números rojos operativos de 11.889 millones de dólares en los últimos tres años. La start-up de Sam Altman puede perder 14.000 millones este año. Anthropic, aún siendo la artifice de la IA preferida por las empresas y de la que hizo temblar los cimientos de Wall Street por sus capacidades de detectar cibervulnerabilidades, también tiene deberes en ese sentido.
Pase lo que pase en los futuros debuts en los mercados y con el incierto impacto de la IA en el empleo, una cosa sí queda clara: se confirma que ha nacido un titán gracias a unos grandes inversores privados con mucha fe -y dinero invertido- en esta tecnología.