Francisco Hortigüela (Ametic): “Si las pymes no se digitalizan, el riesgo es de cerrar”
El presidente de la patronal de la industria digital pide una figura que acompañe a las pequeñas y medianas empresas como lo hacen los asesores fiscales
Francisco Hortigüela (Madrid, 1964) tiene el callo hecho. Le preceden más de 30 años de experiencia en el sector tecnológico, primero en Philips, luego en Samsung y ahora en Ametic, la asociación nacional de la industria digital, donde también fue director general antes de asumir la presidencia en 2024. Una mañana de este mes de mayo entró apresurado (lleg...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
Francisco Hortigüela (Madrid, 1964) tiene el callo hecho. Le preceden más de 30 años de experiencia en el sector tecnológico, primero en Philips, luego en Samsung y ahora en Ametic, la asociación nacional de la industria digital, donde también fue director general antes de asumir la presidencia en 2024. Una mañana de este mes de mayo entró apresurado (llegaba un poco justo) a la sala de reuniones de la sede de la patronal en Madrid, que está en reformas. Un aroma de cambio que también se percibe en un sector que encadena cuatro años de crecimiento récord, mientras trata de gestionar la avalancha de la inteligencia artificial. Al poco de tomar asiento, Hortigüela se dio cuenta de que con el trajín de la reforma el retrato del rey Felipe VI estaba apoyado en el suelo. Se excusó, colocó el retrato en una repisa de la pared y ahora sí dio el visto bueno.
Pregunta. Nada más llegar a la presidencia se marcó el objetivo de hacer de Ametic una organización más influyente. Ahora que se encuentra a las puertas de mitad de mandato, ¿cree que lo ha conseguido?
Respuesta. Cada vez somos un sector y una asociación más influyentes. Para mí hay una anécdota que lo refleja. En el pasado Datafórum del Ministerio de Justicia, que junta a más de 1.000 personas, la apertura de una de las jornadas fue una entrevista entre el secretario de Estado de Justicia y yo mismo. Iba con la idea de que le entrevistaría yo a él, pero fue al revés. Ahí te das cuenta de la influencia que tiene la industria digital en todos los sectores.
P. El sector encadena cuatro años de crecimiento récord y ya emplea a más de 722.000 personas. ¿Está cerca de tocar techo?
R. Hemos crecido mucho, pero lo vamos a seguir haciendo. Antes el crecimiento se daba a través de las empresas del sector y ahora la digitalización avanza en todas las empresas. Los empleadores no son solo compañías de la industria digital; cualquier empresa tiene en su equipo tecnólogos expertos en ciberseguridad, en inteligencia artificial... En un futuro, las grandes empresas tendrán sus propios equipos, la mayoría de las medianas también y las pequeñas los subcontratarán.
Tenemos la obligación de formarnos en IA; es como el inglés de hace unos años, pero más importante todavíaFrancisco Hortigüela, presidente de Ametic
P. En la AI Summit que organizaron a mediados de abril en Madrid dijo que la tecnología de la inteligencia artificial estaba preparada, pero que el freno era la cultura. ¿De quién es la responsabilidad de cambiarla y cuál es el papel concreto de Ametic?
R. El ser humano es por naturaleza opuesto al cambio. Siempre que hay una nueva tecnología hay una especie de rechazo. Por eso la cultura es fundamental. Ahí la responsabilidad es de todos. Es un tema de concienciación y formación que tiene que venir de arriba abajo, donde las administraciones públicas tienen un papel muy importante. Luego los directivos de todas las empresas y las personas de todas las empresas tenemos la obligación de formarnos en IA, porque es como el inglés de hace unos años, pero más importante todavía. Hay que ser conscientes de que a las pequeñas empresas la IA les puede dar superpoderes, podrán suplir mucho trabajo que no pueden hacer.
P. ¿Cree que existe esa voluntad de adaptación en España?
R. España se caracteriza por ser, como dicen los ingleses, un early adopter. A pesar de que todos tenemos rechazo al cambio, siempre que surge una nueva tecnología somos de los primeros en adoptarla. Ahora hay mucha fiebre con la IA, pero lo importante es entender muy bien los procesos y ver cómo se puede utilizar. Tenemos que pasar de la fase de la prueba a la implementación. Las empresas — grandes, medianas y pequeñas —, las administraciones públicas tienen que ponerse serias y decir: “Esto no es un juguete, es una herramienta muy potente, que hay que saber utilizar”. Tenemos que pensar sosegadamente dónde, cómo y quién la utiliza.
P. Esa barrera cultural de la que habló en el evento se nota especialmente en las pymes, que crean alrededor del 60% de los empleos. ¿Qué es lo que está fallando?
R. El problema de las pymes no es una cuestión de falta de cursos de formación o de que las tecnologías no sean económicamente accesibles, es una cuestión de falta de acompañamiento. La legislación, que es cada vez más compleja, tampoco ayuda. El empresario quiere dedicarse a su negocio, a sus clientes y no a la burocracia. Igual que en las empresas hay un asesor fiscal o laboral, debería haber un asesor de digitalización. Porque el problema es que si las empresas medianas y pequeñas no utilizan la digitalización no serán competitivas y el riesgo es de cerrar. Es lo que hay, no hay plan B.
P. ¿Cómo valora entonces que la inversión pública en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) cayera un 38% en 2024, según su propio barómetro?
R. Creció mucho con los fondos Next Generation. Puede que haya caído ahora, pero yo creo que las administraciones sí están haciendo un buen trabajo en digitalización. Esto no quiere decir que sea suficiente, quiere decir que lo estamos haciendo mejor que nuestros vecinos europeos.
P. En el AI Summit el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, dijo que España era la segunda del mundo en titulados TIC e insistió en que el país no quiere ser un país de usuarios sino de desarrolladores. Pero eso contrasta con que los tres principales patrocinadores del evento de Ametic, Microsoft, Google Cloud y Salesforce sean estadounidenses. ¿No es esa precisamente la fotografía del problema?
R. Las grandes multinacionales son las principales autopistas, que son necesarias para que todo funcione, pero luego a nivel sectorial en el mundo del turismo, el agro o las cadenas de automoción, España lo está haciendo muy bien. Digamos que las grandes tecnológicas son la materia prima, pero la implementación en cada empresa, en cada sector, es muy específica y ahí nuestro país tiene mucho que decir.
P. ¿Qué métricas podrían servirnos para certificar que España va por el buen camino?
R. El foco estará en el grado de implementación en las pequeñas y medianas empresas. Afortunadamente, seguimos en un mundo global y hay una nueva herramienta muy poderosa que es la IA y la digitalización. Aquí va a salir ganando el que mejor sepa utilizar la herramienta. Es como el deporte. Todos tenemos las mismas reglas, ahora se trata de quién sabe utilizarlas mejor. Es una carrera de méritos, esto es meritocracia.