La venta de la histórica sede de Telefónica en la Gran Vía de Madrid encalla por las trabas municipales
El Ayuntamiento de Almeida informa a los posibles compradores de la dificultad para realizar un cambio de uso del edificio
La venta de la histórica sede de Telefónica se desinfla. El Ayuntamiento de Madrid ha rebajado las expectativas a los posibles compradores para un cambio de uso del edificio ubicado en el número 28 de Gran Vía, lo que complica la transacción. Actualmente, ese inmueble...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
La venta de la histórica sede de Telefónica se desinfla. El Ayuntamiento de Madrid ha rebajado las expectativas a los posibles compradores para un cambio de uso del edificio ubicado en el número 28 de Gran Vía, lo que complica la transacción. Actualmente, ese inmueble tiene permiso urbanístico como dotacional de infraestructuras privado y los técnicos municipales han comunicado a las partes interesadas de la dificultad para modificarlo a residencial o terciario, confirman fuentes conocedoras de las conversaciones. Eso ha provocado que los interesados -que deben presentar sus ofertas en los próximos días- calculen a la baja sus pujas, poniendo en duda la transacción si deja de ser interesante financieramente para la operadora de telecomunicaciones.
A día de hoy, las diferentes fuentes consultadas del mercado inmobiliario indican que es complicado que la operación se realice si Telefónica mantiene su expectativa de precio, que se acercaba a los 300 millones de euros o 10.000 euros por metro cuadrado. Tal como adelantó CincoDías en enero, la empresa del Ibex 35 había recibido ofertas iniciales y no vinculantes por alrededor de 250 millones. Actualmente, los potenciales compradores valoran ofertas más cercanas a los 150 millones o 5.000 euros por metro cuadrado, indican las fuentes referidas.
Telefónica, participada por el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), encargó a Rothschild que se encargara del proceso de venta de su centenaria sede madrileña. En enero, Drago Capital junto a Bain; el empresario Rafael Serrano a través de Prime Investors Capital; los hermanos Rafael y Borja Ardid (bisnietos de Francisco Franco); la gestora Terralpa, que habitualmente invierte con capital mexicano, y la aseguradora Generali mostraron su interés. Aunque finalmente, de ellos, solo Serrano, Terralpa y la familia Ardid pasaron a una segunda fase.
La intención de la empresa presidida por Marc Murtra es desprenderse de todo tipo de activos y negocios que no sean estratégicos y que ayuden a reducir la deuda de la teleco. Está por ver si las ofertas a la baja que previsiblemente recibirá son suficientes para que la compañía no desista de su intención de traspasar el inmueble dentro de los criterios de simplificación y lógica financiera que ha impuesto su presidente ejecutivo. Desde Telefónica se ha declinado hacer comentarios sobre este proceso de venta.
Si las ofertas son tan a la baja que no interesen a Telefónica, Rothschild podría proponer a la empresa algún tipo de acuerdo con el potencial comprador para aceptar una puja y mantenerse en la operación hasta que pudiese hacerse un cambio de uso y, por tanto, monetizar parte de esa revalorización.
Lo que a día de hoy está complicado, según afirmaron los técnicos del ayuntamiento, es un cambio de uso muy radical para un potencial comprador. Expertos consultados indican que, en todo caso, podría modificarse a dotacional privado (sin el apellido arcaico de infraestructuras), lo que permitiría reconvertir el edificio en una residencia de estudiantes o en un centro educativo, pero sin asegurar que así pudiese ser. Ante esta incertidumbre, los potenciales compradores han introducido en sus ofertas ese elevado riesgo, recortando los importes.
Cómo es el edificio
La sede de Telefónica se construyó entre 1926 y 1929, convirtiéndose en el edificio más alto del país hasta que se construyó el Edificio España en 1953 en la cercana Plaza de España. Además, se diseñó como el primer rascacielos de estilo moderno, a semejanza de los levantados en Nueva York. Así lo quería el entonces accionista de la operadora, la estadounidense ITT, quien encargó el proyecto al arquitecto Ignacio Cárdenas.
Durante décadas ha sido sede de Telefónica y desde donde arrancaba el primer cableado telefónico en la ciudad. Actualmente allí permanecen espacios expositivos y la Fundación Telefónica, entre otros. En 2006, el grupo se trasladó a su nuevo campus Distrito Telefónica, de 200.000 metros cuadrados y ubicado en el periférico barrio de Las Tablas.
La venta encargada por el gigante del Ibex 35 a Rothschild se enmarca dentro del ajuste general implantado por Murtra, quien ha impuesto un cambio de rumbo para ahorrar costes y reducir deuda antes de lanzarse al crecimiento. En ese esfuerzo, la empresa aceptó más de 4.700 salidas de empleados en el reciente Expediente de Regulación de Empleo (ERE). A finales de febrero, adicionalmente, salió del capital de BBVA -donde ha permanecido durante 25 años- por 608 millones. Igualmente, ha rebajado el dividendo y se ha desprendido de los negocios en gran parte de Latinoamérica para centrarse en los mercados estratégicos de España, Alemania, Reino Unido y Brasil.