Josep Oliu dimite como consejero dominical del grupo Puig a siete meses del final de su mandato
El presidente del Banco Sabadell continuará como presidente del consejo de administración de Exea, el ‘holding’ de la familia Puig

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha decidido dimitir como consejero dominical de la multinacional de fragancias y maquillaje Puig, según ha confirmado la compañía en un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que se hace constar el cese dentro del orden del día de la junta de accionistas prevista para el 29 de mayo. Oliu, que se incorporó a Puig como consejero en 2002, y que siempre ha estado muy vinculado a la familia propietaria del grupo de perfumería, abandona el cargo siete meses antes de que finalizara el periodo del mandato, en diciembre de 2026, y lo hace de manera voluntaria y de mutuo acuerdo con la compañía, según las fuentes consultadas por este medio.
El caracter amistoso de esta dimisión lo demuestra el hecho de que Oliu continuará ejerciendo como presidente del consejo de administración de Exea, el holding y family office de la familia Puig, al que ha estado vinculado desde 1992 en diferentes roles, entre ellos el de asesor y el de consejero y, desde 2007, como presidente. De hecho, su puesto en el consejo de administración de la compañía cosmética era como representante de la propia Exea. La última renovación de mandato fue el 18 de diciembre de 2023.
A mediados de marzo, Puig anunció la separación de los cargos de presidente y consejero delegado, una práctica habitual en las empresas cotizadas, ya que hasta entonces ambos cargos recaían en Marc Puig, miembro de la familia fundadora. José Manuel Albesa ejercerá de consejero delegado, y será propuesto como miembro del consejo de administración en la próxima junta de accionistas, mientras que Marc Puig continuará como presidente ejecutivo de la compañía.
Con la dimisión de Oliu a siete meses de terminar su mandato, y su sustitución prevista con el nombramiento de una nueva consejera en la junta de accionistas del 29 de mayo, los mandatos de todos los consejeros del grupo se renuevan o se nombran al mismo tiempo. En la junta, los accionistas votarán la reelección del presidente, Marc Puig, como consejero ejecutivo; la reelección de los consejeros independientes Nicolas Mirzayantz, Daniel Lalonde, Ángeles García-Poveda Morera y Ann Mei; la reelección de los consejeros en la categoría de “otro externo” Jordi Constans, Ioannis Oetrides y Rafael Cerezo; y dos nuevos nombramientos: el de José Manuel Albesa como nuevo miembro del consejo con la categoría de consejero delegado, y el de la sustituta de Oliu en el consejo, Julie Van Ongevalle, como consejera independiente. Ongevalle es presidenta de la empresa de salud Opella.
En la junta de accionistas también se aprobarán las cuentas anuales de 2025, la distribución de dividendos y el informe de remuneraciones, o la venta de la marca Aromas de Castilla, entre otros puntos. La multinacional española cerró el último ejercicio con un beneficio de 594 millones de euros, un 11,8% más que el año anterior, y este martes presentará sus datos de ventas del primer trimestre de 2026.
La junta estará previsiblemente marcada por las conversaciones que está teniendo Puig con Estée Lauder para negociar una posible fusión entre las dos empresas y crear un gigante de la perfumería y la moda. Puig, que salió a bolsa en mayo de 2024, está inmersa en esta negociación con el gigante estadounidense de la cosmética para una posible fusión, con el objetivo de dar un salto para competir con otras grandes compañías del sector. La operación reconfiguraría el mapa de la cosmética global al crear el tercer grupo del sector por capitalización, con un valor cercano a 35.000 millones de euros, según las estimaciones del mercado.
Las negociaciones entre las partes se centran en un canje de acciones de Estée Lauder por las de Puig y una parte en efectivo, de acuerdo con la mayoría de los análisis publicados sobre la operación. Algunos bancos de inverisón, como Bank of America, apuntan a un intercambio de acciones, con escenarios que implican desde una prima del 25% hasta un descuento del 13%. Jefferies, por su parte, prevé una operación en la que las acciones nuevas supongan el 80% de la contraprestación y el 20% restante se abone en efectivo. El escenario central es que los Puig canjearán sus acciones con derechos de voto extra por las de Estée Lauder con similares características, ya que la estructura de capital de la multinacional estadounidense es muy parecida a la de Puig, con la familia fundadora controlando el poder político, pese a tener un peso minoritario en el capital.