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La transformación de la pescadería de Mercadona, un cambio de 130 millones

La compañía de supermercados ha prestado esa cantidad a sus proveedores de productos del mar para adaptar sus procesos al nuevo sistema de venta

Una pescadería atendida en una tienda de Mercadona, un modelo que está sustituyendo por cámaras de autoservicio.

Mercadona ejecuta la implantación, desde hace dos años, de su nuevo modelo de venta de pescado en sus establecimientos. Un sistema que prescinde de los puestos atendidos tradicionales en los que se despachaba el género fresco, para ser sustituidos por cámaras de ref...

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Mercadona ejecuta la implantación, desde hace dos años, de su nuevo modelo de venta de pescado en sus establecimientos. Un sistema que prescinde de los puestos atendidos tradicionales en los que se despachaba el género fresco, para ser sustituidos por cámaras de refrigeración en las que el producto se vende ya cortado, porcionado y preparado para su cocinado, en bandejas.

Un sistema con el que Mercadona quiere “fomentar el consumo del pescado por medio de un servicio más ágil y cercano”, como define en una de sus últimas memorias anuales, y que requiere de una adaptación industrial por parte de sus proveedores. Algo a lo que la compañía de supermercados está colaborando con la concesión de cerca de 130 millones de euros en préstamos.

Así se extrae de las últimas cuentas anuales de Inmo Alameda, el holding a través del que el máximo accionista de Mercadona, Juan Roig, controla la compañía. En ellas se observa un importante salto en los saldos pendientes de cobro por préstamos formalizados con “terceros suministradores de mercaderías”, que a cierre de 2025 ascendían a 171 millones de euros, cuando un año antes apenas alcanzaban los 41 millones.

Un salto de 130 millones que desde Mercadona se explica por las cuantías prestadas a los proveedores de productos del mar para realizar la adaptación industrial al nuevo modelo de venta de este género. Esos préstamos tienen vencimientos a largo plazo, a partir del ejercicio 2030, según se puede observar en las cuentas de Inmo Alameda.

Su presidente, Juan Roig, ya explicó en marzo pasado el tipo de colaboración que el nuevo sistema de venta de pescado fresco requería con sus proveedores. “Vamos a replicar lo que está instaurado en la carne: vamos a hacer que el proveedor nos fabrique la mayoría de los productos”, dijo el empresario. “Por temas de calidad y de seguridad alimentaria, queremos que nos lo haga un proveedor. Habrá cuatro o cinco productos que los seguiremos preparando en los obradores centrales hasta que un proveedor tenga la tecnología para hacerlo”, añadió. En esa adaptación es donde entran en juego esos préstamos: la venta del pescado ya preparado requiere inversiones, por ejemplo, en los sistemas de empaquetado para extender la conservación en frío del producto y que este se encuentre en óptimo estado de consumo mientras esté en las cámaras.

“Para el desarrollo de esta reingeniería de la sección de pescadería, Mercadona cuenta con el apoyo de empresas líderes y especialistas en el sector, como Profand y Piscifactorías Andaluzas, que están colaborando en la mejora del surtido y la adaptación a este nuevo formato”, explicaba en la memoria de 2023, año en el que Mercadona empezó a probar este modelo en 77 tiendas.

A cierre de 2025, eran 310 los establecimientos en los que ya estaba instalado. Según detalla en su página web, la clave del modelo está en “reducir al máximo el tiempo que pasa desde que el pescado sale del agua hasta que lo consumes. Por ello pasamos todos los productos a bandeja garantizando calidad y frescura”. Además, explica que tomó la decisión de modificar la forma en la que comercializa los productos del mar porque “la experiencia en casa no siempre era la esperada”.

Este cambio es una de las modificaciones principales que la compañía implementará en su nuevo modelo comercial, la llamada Tienda 9, que conllevará una inversión de 3.100 millones hasta 2033 para transformar la organización interna de sus puntos de venta.

Grandes proveedores

Mercadona cuenta con cerca de una decena de proveedores españoles de productos del mar, contabilizando tanto los que le suministran pescados y mariscos frescos como congelados. El más importante de todos ellos, por cifra de ventas, es la propia Profand. La compañía viguesa cerró 2025 con una cifra de ingresos récord de 1.116 millones de euros, un 10% más. Esta reconoció que su crecimiento estuvo motivado por su relación con Mercadona, su principal cliente, y al que surte todo tipo de variedades de productos del mar. Desde 2019, Profand ha doblado sus ventas. Ese año adquirió Caladero, compañía aragonesa especializada en la producción de pescado envasado, a la propia Mercadona.

Otros de sus proveedores de referencia en el ámbito marítimo son Mascato, que en 2024 registró una facturación de 236 millones y que desde 2019 ha crecido un 62%; Frime, especializada en túnidos, con una facturación de más de 170 millones; Congalsa, que supera los 150 millones, o Japofish, que rebasa los 100 millones en ventas totales.

Entre esos proveedores también se encuentra Nueva Pescanova, aunque en su caso, la mayor parte de su negocio lo genera a través de sus marcas propias. A Mercadona le surte, por ejemplo, de langostinos ultracongelados.

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