Ir al contenido

Glenn Fogel (Booking): “Es decepcionante que los reguladores no consideren a Google como mi competidor”

El consejero delegado de la mayor plataforma de vivienda para turistas, con 27 millones de anuncios en todo el mundo, centrará su crecimiento en el mercado de inmuebles en EE UU para reducir la brecha con Airbnb

Glenn Fogel, consejero delegado de Booking, en una imagen cedida por la compañía.

Booking consolidó en 2025 su posición como la mayor plataforma de anuncios de alojamiento para turistas, con 31 millones en todo el mundo, de los que 22,4 millones fueron hoteles y otros 8,6 millones lo que denomina alojamiento alternativo, lo que ...

Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS

Booking consolidó en 2025 su posición como la mayor plataforma de anuncios de alojamiento para turistas, con 31 millones en todo el mundo, de los que 22,4 millones fueron hoteles y otros 8,6 millones lo que denomina alojamiento alternativo, lo que le permitió alcanzar unos ingresos récord de 22.775 millones de euros. El borrón en la cuenta de resultados fue el fuerte incremento experimentado en los gastos de marketing, cuya factura se disparó un 12,5% anual (770 millones de euros en términos absolutos), como consecuencia del uso masivo de los motores de búsqueda de Google. “Los reguladores definen lo que es una posición de dominio. Y lo que no se dan cuenta es que cada vez más gente va a ver el buscador de Google de hoteles y esos les está dando una posición de dominio. Los consumidores nos miran a nosotros, pero también lo hacen con Google y directamente con los hoteles. Esa es la foto actual del mercado. Y los reguladores no están teniendo en cuenta a Google”, señala Glenn Fogel, consejero delegado de Booking.

En una entrevista con este periódico, el directivo considera que Google se ha convertido en un actor de referencia en la búsqueda y contratación de alojamiento en el mundo, al considerarse uno de los canales favoritos de acceso para millones de clientes que compran sus vacaciones en todo el mundo, una tendencia que se va a incrementar con el uso de la inteligencia artificial. “Llevamos décadas siendo socios, pero ahora también somos competidores y eso habría que regularlo. Es decepcionante que los reguladores no consideren a Google como mi competidor cuando todo el ecosistema de la industria de viajes va a cambiar con la inteligencia artificial. La gente ya no contratará su viaje yendo a una agencia física ni incluso a una online, sino que irá directamente a Google y ese cambio se consolidará durante décadas”, explica.

Fogel contrarresta la pasividad de los reguladores en este asunto frente al celo para controlar o eliminar el alquiler de vivienda a corto plazo, bien para mitigar la crisis de la vivienda o bien para acabar con los impactos negativos del turismo masivo: “El alojamiento a corto plazo se ha convertido en el responsable de todos los males. Lo que creo es que se debe dejar actuar en igualdad de condiciones a todos los actores implicados, siendo conscientes de que serán las administraciones las que deberán decidir si quieren más o menos alojamientos para turistas”. Pese a haber alcanzado un nuevo récord de anuncios en todo el mundo, con 31 millones en 2025, Fogel considera que todavía hay margen para crecer en Estados Unidos, donde la huella de Booking es sensiblemente inferior a la de Airbnb.

Al margen del conflicto con Google, el gigante estadounidense acumula, al menos, un par de batallas aún sin resolver. La primera es con los hoteles en Europa, que le han demandado en algunos países por abuso de posición de dominio al imponer cláusulas de paridad en sus contratos y obligarles a vender al mismo precio, nunca más bajo, las habitaciones de hotel en sus canales propios de comercialización. “La primera verdad es que los hoteles obtienen más negocio si los clientes vienen directamente a comprar sus habitaciones que si lo hacen indirectamente a través de Booking. Lo que no están teniendo en cuenta es el valor añadido que aportamos al generar el contenido, al ponerlo en 40 idiomas y al facilitar métodos de pago”, subraya.

El último informe global de la plataforma hotelera SiteMinder, que analiza los principales canales de venta de alojamiento en doce grandes destinos en el mundo, entre ellos España, concluía que Booking sigue siendo el primero en todos ellos.

El otro frente aún sin solventar es la multa de 413 millones de euros impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en julio de 2024 por abusar de una posición de dominio desde 2019 hasta la fecha de la sanción, al restringir a los establecimientos la comercialización de sus habitaciones a través de sus páginas web u otros canales de venta alternativos a unos precios inferiores a los ofertados en el gigante de reservas online. La sanción, la mayor de la historia de la CNMC, fue recurrida ante la Audiencia Nacional. “Creemos que la decisión es errónea. Nuestra posición en la correcta y estamos confiados en que la justicia nos acabará dando la razón”, concluye Fogel.

Archivado En