El misterioso fundador de Shein rompe su silencio para elogiar al Gobierno de China
Xu Yangtian anuncia una inversión millonaria en el país tras estancarse la salida a Bolsa de la compañía en Hong Kong
Aunque Shein se ha convertido en un gigante de la moda low cost en el mundo, su fundador, Xu Yangtian, rara vez hace apariciones púbicas. La última ha sido este martes en un evento en la ciudad china de Guangzhou organizado por el gobierno de Guangdong. El también presidente de la compañía ha anunciado que Shein planea invertir más de 10.000 millones de yuanes (unos 1.230 millones de euros) para fortalecer su cadena de suministros en el sur de China. Este anuncio de Xu, que ha elogiado en su discurso al Partido Comunista, llega tras estancarse la salida a Bolsa de la empresa en Hong Kong y en medio de crecientes presiones externas.
Shein destinará la inversión a sistemas inteligentes en la cadena de suministro en la provincia de Guangdong, donde se encuentra su amplia red de fabricación. Shein “seguirá firmemente arraigada en Guangdong y construirá un clúster de la industria de la moda de clase mundial”, ha afirmado Xu. “Participaremos activamente en el programa piloto de comercio electrónico transfronterizo de la provincia de Guangdong durante los próximos tres años, para que más pequeñas y medianas fábricas puedan beneficiarse”, ha añadido ante una audiencia compuesta por empresarios y funcionarios del Gobierno.
Del mismo modo, Xu ha resaltado que Guangdong es donde Shein tiene sus raíces y ha señalado que el Partido Comunista y el gobierno de la provincia han brindado un apoyo vital a la empresa. “Los logros actuales de Shein no habrían sido posible sin la atenta orientación del comité provincial del Partido”, ha apuntado en una palabras recogidas por Financial Times.
La inusual aparición pública de Xu y su promesa de destinar más recursos a la región del sur de China subrayan el esfuerzo de Shein por ganarse la buena voluntad de Pekín. Esto marca un cambio táctico respecto a su estrategia anterior de distanciarse de sus raíces chinas, tras haber trasladado su sede a Singapur hace varios años y haber planeado inicialmente cotizar en Nueva York.
A principios del año pasado, la empresa pidió a algunos de sus fabricantes que trasladaran la producción a Vietnam para esquivar la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de eliminar las llamadas exenciones fiscales de minimis, que afectaban a pequeños paquetes con un valor inferior a 800 dólares (679 euros). Pero a medida que el aumento de las tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos llevó a un mayor escrutinio occidental sobre Shein, la empresa trasladó su salida a Bolsa de Nueva York a Londres, y luego a Hong Kong. Para recibir el visto bueno de Pekín a cotizar en Hong Kong, se publicó en agosto que la compañía estaba considerando trasladar nuevamente su base a China.
Fundada originalmente en la ciudad oriental china de Nanjing, Shein ha dependido de una extensa red de fabricantes en Guangdong para producir ropa muy barata destinada a consumidores occidentales. Actualmente, trabaja con casi 10.000 proveedores en Guangzhou, y está detrás de más de 600.000 empleos en toda la provincia, según Xu.
Mientras tanto, Shein enfrenta crecientes dificultades en los mercados occidentales, ya que los aumentos de precios impulsados por los aranceles han afectado a la demanda de los consumidores, a la par que los reguladores han intensificado el escrutinio sobre sus operaciones. El crecimiento de sus ventas en Estados Unidos ha perdido impulso desde agosto, registrando caídas interanuales de dos dígitos en los últimos meses, según datos de Bloomberg Second Measure, que rastrea las transacciones de un conjunto anónimo de compradores estadounidenses. Temu, otra empresa low cost propiedad de PDD Holdings Inc. y también fuertemente dependiente de la cadena de suministro china, ha experimentado una tendencia similar en sus ventas en Estados Unidos.
Los problemas legales de Shein también están en aumento. La semana pasada, un abogado de Texas demandó a la empresa, a la que acusa de haber vendido ilegalmente productos tóxicos y de haber revelado datos personales sensibles a China. A principios de este mes, la Unión Europea abrió una investigación a gran escala sobre sus ventas de muñecas sexuales con apariencia infantil. Durante su corto discurso, Xu no ha hecho referencia a ninguno de estos asuntos.