El sector de los electrodomésticos pide al Gobierno un Plan Renove de 80 millones
El objetivo es impulsar la producción y el empleo en el comercio de proximidad. Con una ayuda media de 200 euros por hogar contribuirá a renovar 400.000 aparatos
En el último año han echado el cierre un total de 13.586 comercios de proximidad, lo que equivale a 1.132 al mes o 38 al día. La Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE) y AECOC, patronal que agrupa a más de 35.000 compañías de la industria y la distribución resaltan que no se trata de meras estadísticas, sino de “negocios familiares, autónomos y miles de empleos que dependen de su actividad”, explica Alfredo Gosálvez de la Macorra, secretario general de FECE. Solo en el negocio de la ...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
En el último año han echado el cierre un total de 13.586 comercios de proximidad, lo que equivale a 1.132 al mes o 38 al día. La Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE) y AECOC, patronal que agrupa a más de 35.000 compañías de la industria y la distribución resaltan que no se trata de meras estadísticas, sino de “negocios familiares, autónomos y miles de empleos que dependen de su actividad”, explica Alfredo Gosálvez de la Macorra, secretario general de FECE. Solo en el negocio de la venta de electrodomésticos desde 2023 se han perdido más de 500 establecimientos, mientras el pasado ejercicio solo se registraron 22 nuevas aperturas.
Las asociaciones empresariales describen la situación no como una mala racha, sino que, en su opinión, se trata ya de una peligrosa tendencia. Por ello, y con el objetivo de revertir esta evolución, FECE y AECOC han solicitado de forma conjunta a los ministros de Industria y Transición Ecológica, Jordi Hereu y Sara Aagesen, respectivamente, un encuentro para “impulsar un Plan Renove Nacional de Electrodomésticos, con fondos Next Generation o fondos del ICO, que permita acelerar la renovación del viejo e ineficiente parque de electrodomésticos por otros aparatos de nueva generación, siguiendo la estela de las medidas aplicadas en el sector del automóvil mediante los planes PIVE y MOVES”, según reza en las misivas a las que ha tenido acceso este diario.
En dichas cartas, estas asociaciones recuerdan que estos programas de ayudas directas han demostrado que esta clase de incentivos son una herramienta eficaz para activar el consumo interno, sostener la producción industrial, preservar el empleo y modernizar el parque de bienes duraderos; con un impacto inmediato y medible sobre la actividad económica.
“Estimamos que con una dotación de 80 millones de euros al año podría incentivarse la sustitución de al menos 400.000 aparatos a través de ayudas directas medias de 200 euros por hogar”, señala Gosálvez.
Empresas y comerciantes recuerdan que los hogares son responsables de cerca del 52% del consumo energético total del país y aproximadamente la mitad de este consumo corresponde a los grandes electrodomésticos. De hecho, una familia media consume en torno a 4.000 kilowatios/hora anuales. Así, la sustitución de equipos con más de 10 años de antigüedad por nuevos modelos más eficientes permite reducciones muy significativas del consumo. Un frigorífico de nueva generación puede ahorrar hasta un 30% de energía, y en el caso de lavadoras y lavavajillas, además del ahorro eléctrico, se reducen de forma notable otros consumos asociados.
Efecto tractor
Tal y como expresan en sus cartas al Gobierno, un programa de ámbito estatal permitiría aportar estabilidad, previsibilidad y escala a la industria, evitando la fragmentación territorial y garantizando igualdad de acceso a las ayudas. Carlos Torme, secretario general de AECOC, destaca que un Plan Renove Nacional tendría un efecto tractor inmediato. “En un mercado estimado, según la Asociación de Productores de Electrodomésticos APPLiA España, en más de siete millones de unidades anuales, incentivar la sustitución de al menos 400.000 aparatos generaría un impacto significativo en la producción, el empleo y la recaudación fiscal, reforzando además el tejido industrial nacional y demostrando que se trata de una política de estímulo económico y no de un gasto coyuntural”.
Comunidades como Madrid, Aragón, Galicia, y La Rioja ya han puesto en marcha planes renove de este tipo con resultados extraordinarios ya que han conseguido agotar sus presupuestos en plazos muy reducidos, lo que demuestra que el mercado ha reaccionado de forma positiva. Canarias acaba de aprobar en diciembre también otro plan renove que prevé implantar próximamente. “Cuando el incentivo es directo, sencillo y homogéneo, la respuesta del consumidor es inmediata, replicando el efecto observado en su día con los planes PIVE y, más recientemente, con el MOVES”, explica el secretario general de FECE.
Estas patronales argumentan que además de estimular la demanda, estos programas dinamizan el comercio de proximidad, especialmente relevante en zonas rurales y de menos densidad, y refuerzan una cadena de valor industrial y comercial que emplea de forma directa e indirecta a cerca de 70.000 personas y sostiene alrededor de 5.000 establecimientos especializados en la venta de electrodomésticos en todo el territorio nacional.