El Consejo Empresarial para la Competitividad cree que el PIB crecerá un 1,3% este año

Los grandes empresarios prevén que el empleo crezca un 1,3% en 2015

Empleados de la empresa automovilística Citroen en la cadena de montaje.
Empleados de la empresa automovilística Citroen en la cadena de montaje. EFE

Las grandes empresas españolas que forman parten del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) prevén que la creación de empleo se incremente el 0,6% este año y el 1,3% en 2015, gracias a una recuperación económica más rápida de lo inicialmente previsto y a la reforma laboral de 2012.

Según el último informe del CEC “La recuperación económica en España ganará fuerza en 2014 y 2015”, del que presentaron un adelanto al presidente del Gobierno el pasado 7 de mayo, la economía española crecerá el 1,3% este año y el 2% en 2015.

Las grandes empresas vinculan el cambio de tendencia en el mercado laboral a la reforma laboral, que creen que ha sido la impulsora de una moderación salarial que ha evitado la destrucción de 220.000 empleos en 2012 y 2013.

En este sentido, calculan que si la reforma se hubiera aplicado en 2008 se habría evitado la destrucción de hasta un millón de puestos de trabajo.

La tasa de paro dependerá también del comportamiento de la población activa y se situará -conforme a la previsiones del CEC- en el 24,8% en 2014 y por debajo del 24% en 2015.

Para los grandes empresarios, el ajuste fiscal realizado en 2013, la internacionalización y las reformas acometidas por el Gobierno han sido “claves” para la aceleración de la recuperación, si bien insisten en la importancia de no abandonar la agenda reformista para mejorar el crecimiento potencial del país y disminuir la tasa de paro.

En este sentido, inciden en la modernización y racionalización de la Administración Pública y en la apuesta por la economía del conocimiento para avanzar en la transformación económica del país, así como en el impulso de legislación adicional para estimular la creación de empleo.

El estudio vuelve a destacar el potencial de internacionalización de la economía, que considera que tiene que apoyarse cada vez más en la diversificación de productos y destinos para reforzar las exportaciones, no sólo de las grandes empresas sino también de las medianas y pequeñas.

No obstante, destaca que la contribución positiva que ha tenido en los últimos años el sector exterior se está trasladando a la actividad interna, con la recuperación de la inversión fija y del consumo privado, si bien la aportación de la demanda externa al crecimiento se mantendrá en torno a 0,5% del PIB.

El gasto en consumo de los hogares crecerá alrededor del 1,5% en 2014 y ligeramente por encima de esa tasa en 2015, gracias al cambio de ciclo en el mercado de trabajo, al incremento esperado de la renta bruta de los hogares y de la riqueza financiera neta, a la ausencia de presiones inflacionistas y a la expectativa que de el tipo del dinero se mantenga en niveles bajos.

Asimismo, prevé un repunte en la compra de vivienda a lo largo de los dos próximos años, por la mejora del empleo y la estabilidad de los tipos de interés hipotecarios.

Según el informe, 2014 se convierte en el año de tránsito hacia la estabilización después de seis años de intenso ajuste en el sector inmobiliario, con una caída acumulada de actividad desde el pico en 2007 de alrededor del 54%.

Como consecuencia de ello, la oferta se irá ajustando debido al escaso número de viviendas que se van a terminar en los próximos ejercicio, lo que conllevará una estabilidad de precios.

Además, espera que la demanda de vivienda de los extranjeros se mantenga fuerte e incluso se acelere en los próximos dos años.

A la mejora de las exportaciones, la inversión y el consumo privado, el informe señala también como aspecto positivo la menor aportación negativa del proceso de reducción del déficit público, puesto que el efecto nocivo de una política presupuestaria restrictiva es “claramente inferior” en un entorno financiero de mejoría y cierta estabilidad.