S&P degrada a nueve regiones y acerca a Cataluña y Baleares al bono basura
La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha rebajado la calificación a nueve comunidades autónomas después de recortar de A a BBB+ el rating de España. Ha recortado en dos escalones la calificación de Madrid, Galicia, Canarias, País Vasco y Navarra; en tres las de Andalucía, Aragón y Baleares, y en cuatro la de Cataluña, que se queda al borde del bono basura, como Baleares. Por otra parte, Hacienda y las autonomías deben valorar el día 16 en el Consejo de Política Fiscal y Financiera los planes de ajuste.

La agencia ha situado la perspectiva de las calificaciones de estas nueve autonomías, además de la de la Comunidad Valenciana, que mantiene en BB, en coincidencia con la del rating de España ante el riesgo de que un comportamiento económico más débil de lo previsto afecte a sus perfiles de crédito. Con estas nuevas revisiones del rating, Cataluña y Baleares se colocan al borde el bono basura, a un solo escalón de perder el grado de inversión para sus emisiones de deuda.
En el informe sobre todas las autonomías excepto País Vasco y Navarra, S&P considera que la capacidad del Gobierno de prestar apoyo a las regiones en el largo plazo se ha "debilitado", en un contexto en el que espera una suave recesión en 2012 de la economía española y una "lenta actividad económica" hasta 2015.
Asimismo, cree que las bases tributarias de las regiones, que ya se vieron afectadas por la recesión de 2009, es probable que sigan disminuyendo en 2012 y se enfrenten a un periodo de "crecimiento mediocre" en los próximos tres años.
Cataluña amenaza con convocar elecciones si pierde el control de sus cuentas
En el caso de País Vasco y Navarra, la agencia destaca que tienen perfiles crediticios "fuertes", pese a la "sustancial concentración de sus actividad económica en España", debido a su autonomía fiscal, su sólida gestión financiera, su moderadamente baja carga de deuda y sus economías altamente orientadas a las exportaciones. Por estos motivos, sus ratings son dos escalones superiores al del Reino de España.
La agencia ha situado la perspectiva de las calificaciones de estas nueve autonomías, además de la de la Comunidad Valenciana, que mantiene en 'BB', en coincidencia con la perspectiva del rating de España ante el riesgo de que un comportamiento económico más débil de lo previsto afecte a sus perfiles de crédito.
En concreto, cree que algunas comunidades autónomas podrían desviarse de los objetivos presupuestarios establecidos por el Gobierno central, lo que se traduciría en un peor comportamiento presupuestario y en una mayor acumulación de deuda, debido bien a un comportamiento económico más débil que reduzca los ingresos fiscales o bien a una pérdida de control de los gastos.
Consejo de Política Fiscal
Dos terceras partes del desvío del déficit de 2011 correspondió a las comunidades autónomas, que ahora afrontan una misión casi imposible: pasar del 2,9% de déficit registrado en 2011 al 1,5% previsto para este ejercicio. Algo que no se presume nada fácil teniendo en cuenta que hay regiones que cerraron con un desfase entre ingresos y gastos muy superior al recomendado. Entre ellos destacaron Castilla-La Mancha, con un 7,3%, Extremadura (4,59%), Murcia (4,33%), Baleares (4%), Canarias (4,04%) o Cataluña (3,72%). Ante el fuerte desfase registrado en el pasado ejercicio, el Ejecutivo les ha solicitado que rehagan sus planes de reequilibrio económico-financiero para que las cuentas cuadren y todas se ajusten al 1,5% fijado por el Ejecutivo.
Todas ellas se tendrán que retratar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el foro en el que se reúne el Ministerio de Hacienda con los consejeros de las diecisiete comunidades autónomas. Y la principal novedad para ese encuentro, que tal y como avanzó el viernes la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, se celebrará el día 16, es que las comunidades tendrán que someter por primera vez sus cuentas y planes de ajuste de cara a este ejercicio al escrutinio del resto de Gobiernos autonómicos.
Fedea cree que los ingresos están "inflados"
La previsión de ingresos incluida en los presupuestos autonómicos de 2012 no "es muy creíble". Así lo defiende Fedea, que asegura que las comunidades han sobreestimado en 12.235 millones los ingresos para este año.Si hoy España presenta el tercer déficit más alto de la Unión Europea, se debe, entre otros motivos, a los errores cometidos en los últimos años en las previsiones de ingresos. Y, según el laboratorio de ideas financiado por las grandes empresas, las comunidades han vuelto a incurrir en el mismo error este año. En el informe publicado el viernes por esta fundación se indica que las cuentas aprobadas para este año se han sobreestimado los ingresos en 12.235 millones.Parte de la responsabilidad de este desvío se debe a que el anterior Gobierno fijó un nivel de transferencias a las comunidades superior al que finalmente se contempla en los Presupuestos del Estado, que se aprobaron en marzo. En este sentido, ahora Hacienda reclama que las comunidades revisen sus cuentas para adaptarlas a la nueva situación. En cualquier caso, Fedea asegura que las regiones también erraron en la previsión de ingresos propios. En su opinión, la recaudación derivada del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados este año será 3.000 millones inferior al registrado en los presupuestos.En este sentido, las comunidades deberían realizar un ajuste mayor del gasto. La previsión de Fedea apunta que el déficit autonómico cerrará el año en el 2,2%, lejos del 1,5% que prevé el objetivo de estabilidad. Solo Madrid, La Rioja y Galicia lograrán que sus números rojos no rebasen el límite fijado por Hacienda, informa Jaume Viñas.
Las cifras
7,3% es el porcentaje del PIB con el que cerró el déficit de Castilla-La Mancha en 2011, seis puntos por encima del objetivo fijado.4.451 millones de euros es el ajuste que afronta Cataluña este año para cuadrar sus cuentas y llegar al objetivo del 1,5% fijado por el Ejecutivo.1,13% fue el desfase en porcentaje entre ingresos y gastos de Madrid en 2011. Es la única región que cumplió.