Marta de Castro - Secretaria general de la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc)

"Podemos relevar a las cajas en zonas rurales"

Licenciada en Derecho por la UAM y forjada profesionalmente en la Dirección General del Tesoro, esta ejecutiva tomó hace un año y medio las riendas de la patronal de las cajas rurales, profesionales y populares.

Marta de Castro (Madrid, 1967) tiene un profundo conocimiento de la legislación financiera. A sus espaldas, 15 años de trabajo en la Dirección General del Tesoro. Hace un año y medio fichó como responsable de la tercera patronal bancaria española. En su primera entrevista como secretaria general de la Unacc valora la reestructuración del sistema financiero nacional.

¿Qué opinión le merece el real decreto ley sobre reforzamiento del sistema financiero?

Estamos muy satisfechos porque da un espaldarazo al modelo de cooperativas de crédito. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) puede realizar aportaciones al capital así como adquirir preferentes de las entidades inmersas en procesos de fusión. Es decir, somos los únicos que podemos apelar al antiguo esquema de respaldo.

¿Ve posible que alguna cooperativa acuda al FROB?

De momento, no. Pero tampoco hay que descartarlo en el futuro.

¿Cuál es la posición de capital y de liquidez de las cooperativas?

Están muy bien capitalizadas. Todas rebasan la ratio del 8% exigida. Cumplen Basilea II y Basilea III. No presentan problemas de solvencia ni de liquidez.

Entonces, ¿tienen alguna asignatura pendiente?

El gran talón de Aquiles de las cooperativas es la dimensión y la eficiencia. Precisamente, gran parte del sector está inmerso en procesos de integración.

Los nuevos grupos bancarios del país rondan los 75.000 millones de euros en activos. ¿Pueden competir las cooperativas contra tales rivales?

Es cierto que en el ámbito nacional nuestra cuota es del 5% en créditos y del 6,6% en depósitos, pero en el ámbito local este sector tiene poca competencia. En provincias como Almería, Navarra, Soria o Zamora las cooperativas son entidades de referencia. Los procesos de integración reforzarán esta posición, sin duda. Y más ahora, con el hueco que pueden dejar las cajas de ahorros.

¿En qué medida pueden aprovechas las cooperativas el espacio que dejen las cajas de ahorros?

La reforma de cajas en Italia y Reino Unido disparó la exclusión financiera. Las cooperativas evitan ese fenómeno. Y ahora no existe otro régimen jurídico de entidad de crédito que pueda llenar el hueco que dejen las cajas ni que haga de muro de contención para la exclusión financiera salvo las cooperativas.

¿Perjudica a su imagen la reestructuración de las cajas de ahorros?

Es un tema difícil y sensible. En España siempre ha existido una confusión entre las cajas de ahorro y las cajas rurales y profesionales porque compartimos la denominación de "caja". Sin embargo, no nos ha afectado a la hora de emitir deuda. No somos sociedades anónimas ni tenemos una gran dependencia de los mercados mayoristas. En nuestro caso, la cuestión es más bien cómo nos percibe el ciudadano de a pie.

Los dos grandes proyectos de integración de cajas rurales parecen haber encallado y, en su lugar, emergen grupos de ámbito regional.

Es verdad que parece que las fusiones en curso tienen un carácter regional, pero no hay que excluir la posibilidad de que se produzcan integraciones interregionales entre las rurales.

¿Cuántos grupos cooperativos pueden quedar tras el proceso?

El Banco de España tiene un horizonte temporal amplio con las cooperativas. ¿Un mapa? Es imposible decirlo. 2011 será un año clave para las fusiones. Pero el supervisor no está achuchando ni metiendo prisa. Está siendo enormemente respetuoso con este sector y anima, sin duda, las integraciones.

¿Qué opinión le merecen las sentencias que aceptan que las daciones en pago salden la deuda pendiente?

Sería muy grave cambiar la ley, sobre todo con carácter retroactivo. Dañaría a la seguridad jurídica, afectaría a las emisiones de títulos hipotecarios y rompería el equilibrio financiero. Nos encontraríamos con una contracción y encarecimiento de la oferta crediticia.

¿En qué medida les ha impactado la guerra del pasivo?

Sin duda afecta, pero a las cooperativas no les interesa entrar en la pugna.

"Puede mejorar el gobierno corporativo en el sector"

Al contrario que las cajas, las cooperativas de crédito no están politizadas. En los consejos de las cajas rurales y profesionales no se sientan los representantes de los poderes públicos. En su lugar, estas entidades se deben a sus socios, que son, a la sazón, sus clientes. Con todo, De Castro reconoce que las cooperativas pueden avanzar en materia de gobierno corporativo. "Al sector no se le pueden aplicar tal cual las normas de una sociedad cotizada. Ahora bien, desde luego se puede mejorar muchísimo. Este es un año en el que se incidirá en la profesionalización del sector". Pone como referencia las recomendaciones para las no cotizadas y dice que "se puede trabajar en la vía de los consejeros independientes".

La responsable de la tercera patronal bancaria española se muestra conforme con las limitaciones que ha impuesto la UE en los programas de bonus e incentivos bancarios. "Nos parece bien ligar la retribución al riesgo", argumenta. Otra área que deben potenciar las cooperativas de crédito es la difusión de su obra social, articulada a través de los fondos de educación y promoción. "Una parte importante del servicio que realizamos para la sociedad se articula a través de estos mecanismos, que deberían ser absolutamente conocidos por la ciudadanía. En esto tenemos que insistir tanto la patronal como las entidades asociadas".