Pakistán se niega a entregar a Washington al presunto dirigente de Al Qaeda
El ministro del Interio de Pakistán, Fisal Saleh Hayat, aseguró ayer que Khalid Sheikh Mohammed, el presunto dirigente de Al Qaeda acusado de planear los atentados del 11 de septiembre contra EE UU, permanecería en territorio pakistaní hasta que las autoridades terminaran con el interrogatorio para conocer el alcance de las actividades del grupo terrorista en el país.
Saleh Hayat y el portavoz del presidente Pervez Musharraf salieron a desmentir informaciones que apuntaban que el detenido había sido trasladado a EE UU. 'Sólo cuando el país de origen de Khalid nos haga una petición formal de extradición, el Gobierno pakistaní trasladará su custodia', dijo el ministro. El sospechoso nació en Kuwait, en 1965, pero sus padres proceden de Pakistán. El interrogatorio, no obstante, se llevaba a cabo por agentes pakistaníes y estadounidenses.
Khalid fue, según los expertos, una figura decisiva en la red de Al Qaeda que tenía poder de decisión sobre los reclutamientos y que puede conocer la ubicación de Osama bin Laden y del líder talibán, Mullah Mohammed Omar.
El Gobierno de EE UU, sometido a críticas por no haber logrado la detención de los líderes de Al Qaeda, elogió la detención de Khalid y afirmó el sábado que era uno de los responsables de planear los ataques del 11-S.
Por su parte, el director de la Dirección de Vigilancia del Terrorismo (DST, el contraespionaje francés), Pierre Bousquet de Florian, aseguró ayer que en una estimación aproximada, varias decenas de terroristas islámicos con conocimientos técnicos en explosivos, productos químicos y electrónica, están listos para acometer atentados en Europa.
Bousquet de Florian negó que haya 'un vínculo orgánico' entre el presidente iraquí, Sadam Husein, y el líder de Al Qaeda, aunque 'puede haber en ciertas ocasiones, momentos en los que sus intereses son comunes'. Advirtió que un ataque contra Irak 'puede presentarse como una agresión contra una comunidad de creyentes'.