La actividad en el sector de servicios se contrae en mayo
Aún es pronto para confirmar que se está produciendo una recuperación económica en toda la zona euro, donde, al igual que en España, se suceden datos sobre coyuntura de signo contrario.
El índice de actividad empresarial de los servicios de la eurozona que elabora Reuters se deslizó a la baja en mayo, hasta niveles cercanos a 50 puntos, concretamente 52,1 puntos, desde los 53,3 puntos registrados en abril.
'Esto demuestra que la recuperación es frágil, y que aún es prematura para que el Banco Central Europeo (BCE) o el Banco de Inglaterra se decidan a subir los tipos de interés', afirma Julian Jessop, de Standard Chartered, en Londres.
No obstante, los analistas son optimistas de cara a los próximos meses, sobre todo, si se tiene en cuenta el continuo crecimiento de la actividad en los servicios desde la contracción registrada tras los atentados terroristas del 11 de septiembre. De hecho, el índice de confianza empresarial, basado en las expectativas de las empresas a un año vista, se ha elevado hasta los 70,4 puntos, frente a los 69,6 puntos del mes anterior.
La actividad de los servicios repunta en dos tercios de los países de la zona euro, y afecta tanto a los servicios públicos como a las ventas al por menor. Eso sí, aún queda mucho camino por recorrer en sectores como el transporte y el turismo, fuertemente afectados por el 11-S.
Tensiones inflacionistas
En esta tesitura, algunos economistas creen que persistirán las tensiones inflacionistas en el área y que el BCE, tarde o temprano, se verá obligado a elevar los tipos de interés para mantener el IPC en el entorno del 2%, que es uno de los objetivos de política monetaria marcados por el Banco Central.
Las presiones al alza en los precios se reflejan en los costes laborales y en los de las materias primas, que han aumentado significativamente en mayo. Con todo, la evolución no es heterogénea en toda el área, dependiendo del momento del ciclo que vive cada país y de sus circunstancias políticas. Por ejemplo, el índice de confianza empresarial en Francia se ha elevado en mayo de 70,2 a 75,0 puntos, en parte, según los expertos, al sentimiento de euforia después de haberse despejado la incógnita de las elecciones presidenciales, en las que el ultraderechista Jean-Marie Le Pen compitió por la Jefatura del Estado, con el neogaullista Jacques Chirac.
En cambio, las perspectivas en Alemania, la principal economía de la zona euro, son menos optimistas. El índice de actividad en los servicios cayó en mayo desde los 53,7 puntos hasta los 52 puntos. 'El regreso a crecimientos negativos después de dos meses de aumento de la demanda refleja el alto grado de incertidumbre y la debilidad de la recuperación económica del país', afirman desde NTC Research. De todas formas, hay otros datos que apuntan hacia un cierto optimismo. El índice de producción industrial (manufacturas) de la zona euro que también elabora la agencia Reuters experimentó un ligero crecimiento, de 50,7 a 51,5 puntos, por segundo mes consecutivo, a un nivel desconocido desde febrero de 2001.
Los próximos meses serán fundamentales para confirmar el cambio de tendencia en la zona euro, tal y como prevé la Comisión Europea.
El déficit obliga a Lisboa a subir el IVA
Ayer entró en vigor en Portugal la subida de dos puntos en el IVA, aprobada por el Gobierno luso para aumentar la recaudación, con el objetivo de recortar el fuerte repunte del déficit público. El nuevo Ejecutivo de centro derecha espera recaudar 400 millones de euros adicionales hasta finales de año. De esta forma, el tipo máximo pasa del 17% al 19%, ante las quejas de comerciantes y empresarios, que temen un aumento de la inflación y la pérdida de la competitividad de sus productos frente a los españoles.
La ministra de Finanzas, Manuela Ferreira Leite, argumentó que la rectificación del presupuesto que incluye este aumento es necesaria para evitar que el déficit alcance el 4,5% del PIB, situación en la que Portugal podría perder los fondos de cohesión de la Unión Europea.
En las regiones autónomas de Madeira y Azores, con un régimen de tributación diferente del continente, la tasa máxima del IVA aumenta un punto y pasa del 12% al 13%. La subida no afectará a los carburantes hasta julio.