Tim Cook lo confirma: el iPhone 18 subirá de precio y la IA tiene la culpa
Apple, según el directivo, se ve obligada a tener que hacer esto debido a que la inteligencia artificial está subiendo el precio de la memoria RAM.
El mercado lleva meses avisando de lo que se avecina… pero ahora ya es oficial: Apple acometerá una subida de precios de forma inminente. El propio Tim Cook ha reconocido que las subidas son inevitables debido a algo que es imparable: la inteligencia artificial. Y todo apunta a que el iPhone 18 será uno de los grandes afectados por esta tendencia.
Detrás de esta situación existen varios factores aparte del ya mencionado, pero la explosión de la IA ha disparado la demanda de componentes clave, especialmente la memoria RAM (DRAM) y el almacenamiento NAND, que son esenciales para cualquier dispositivo moderno. Según explicó el CEO de Apple, la compañía ha intentado absorber estos costes durante todo el tiempo posible, pero el escenario ha cambiado. “Las subidas de precio son inevitables”, ha afirmado, reconociendo que la presión sobre la cadena de suministro ya no se puede sostener más.
La inteligencia artificial está encareciendo el hardware
Para entender por qué el iPhone 18 podría ser más caro, hay que mirar directamente al auge de la IA. Empresas de todo el mundo están invirtiendo miles de millones en centros de datos, servidores y chips especializados, lo que ha provocado una gran competencia por la memoria. Este fenómeno tiene varias consecuencias claras:
- Menos stock de memoria disponible para productos de consumo
- Prioridad de suministro para infraestructuras de IA
- Incremento acelerado de precios en DRAM y NAND
El resultado es un cuello de botella global. Los fabricantes de memoria están destinando más recursos a chips avanzados para inteligencia artificial, lo que deja menos capacidad para smartphones, ordenadores y otros dispositivos. Es importante indicar que esta situación no afecta solo a Apple, sino a toda la industria. Sin embargo, el impacto se nota especialmente en dispositivos premium como el iPhone 18, que cada vez dependen más de grandes cantidades de memoria para trabajar correctamente.
Apple ha aguantado más que sus rivales
Durante los últimos años, Apple ha conseguido evitar subidas de precio directas gracias a su tamaño y a acuerdos de suministro anticipados, lo que le permitió aguantar mejor que otros fabricantes. Además, en algunos productos optó por ajustar configuraciones en lugar de subir el precio base. Un ejemplo de lo que decimos es que, en algunos modelos, la versiones con menor capacidad de almacenamiento fueron eliminadas y, también, ha modificado las opciones disponibles para el usuario. Pero esa estrategia tiene un límite.
El caso es que, a pesar de su tamaño, Apple no es inmune a las reglas del mercado. Tim Cook dejó claro que la compañía seguirá utilizando su músculo financiero para asegurar el suministro de memoria, pero descartó fabricar sus propios chips de almacenamiento o RAM. “We can’t do everything” (no podemos hacer todo), señaló el directivo, dejando claro que Apple seguirá dependiendo de proveedores como Samsung, Micron o SK Hynix.
Esto implica que la marca estadounidense está expuesta a las mismas subidas que el resto del sector. Y con los analistas advirtiendo de posibles problemas de suministro hasta 2027, lo que significa que la presión no va a desaparecer a corto plazo.
El iPhone 18 será más … exigente
El nuevo terminal de la firma de Cupertino apunta a que llegará marcado por la inteligencia artificial. Apple lleva tiempo trabajando en nuevas funciones avanzadas, incluyendo mejoras importantes en Siri y en su plataforma Apple Intelligence. Este tipo de herramientas requieren más memoria para funcionar en el propio dispositivo: no se trata solo de potencia, sino de capacidad para gestionar datos y procesos complejos sin depender de la nube.
Lo que se espera en el precio
Las primeras estimaciones ya apuntan a una subida notable en la gama iPhone 18. Algunos informes sitúan el iPhone 18 Pro en torno a los 1.399 dólares, lo que supondría un aumento importante respecto a la generación anterior. Si se cumple esta previsión, el incremento podría situarse entre 200 y 300 dólares dependiendo del modelo, una cifra que refleja el impacto directo del encarecimiento de la memoria y el peso creciente de la inteligencia artificial en el hardware actual.