SpaceX cerca de lanzar el vuelo 14 de Starship: una misión que puede cambiarlo todo
La compañía se enfrenta a un reto muy importante con el objetivo de comprobar que los avances logrados son suficientes para dar nuevos pasos en los vuelos espaciales.
SpaceX se encuentra en un momento muy importante para su futuro. La compañía liderada por Elon Musk, tras completar con éxito las pruebas de esta misión, ya ha establecido un día concreto para el vuelo 14 de Starship: el 28 de septiembre (desde Starbase, en Texas). Con él, aspira a lograr algo nunca alcanzado por la compañía: entrar en órbita terrestre y mantenerse allí durante varias horas antes de regresar de forma controlada.
Una misión clave para SpaceX
Hasta ahora, los vuelos de Starship habían utilizado trayectorias suborbitales. En otras palabras, la nave alcanzaba el espacio… pero no adquiría la velocidad suficiente para permanecer orbitando alrededor de la Tierra. Esta de la que hablamos es un cambio radical, ya que pretende llevar al sistema hacia una misión orbital completa (esencial para lograr un conjunto reutilizable).
Para llegar hasta aquí, SpaceX ha realizado varias pruebas conocidas como wet dress rehearsal, un procedimiento que replica la secuencia de despegue de la nave. Durante el ensayo, el propulsor Super Heavy Booster 21 y la nave Ship 41 fueron cargados con propelentes -mientras se verificaban sistemas, tuberías y equipos de tierra-. Los resultados han sido positivos.
La diferencia entre una trayectoria suborbital y una orbital es muy grande. No basta con alcanzar una gran altura… la nave debe lograr una velocidad lateral suficiente para mantenerse en caída libre alrededor de la Tierra. Y este es el reto de la misión de SpaceX, uno de los mayores éxitos de la compañía hasta la fecha.
La clave es entrar en órbita
El objetivo del vuelo 14 es que Ship 41 realice una maniobra de inserción orbital -aproximadamente 25 minutos después del despegue-. Si no hay problemas, la nave alcanzará una altitud cercana a los 275 kilómetros y completará seis vueltas a la Tierra (todo esto en unas 10 horas).
El plan de la compañía de Elon Musk incluye una maniobra de salida de órbita mediante el encendido de un único motor Raptor. Esta operación es clave para iniciar el regreso a la atmósfera y, de esta forma, comprobar que la nave puede completar de forma segura todo el ciclo.
Mejoras técnicas de SpaceX
En el vuelo 14 se han añadido modificaciones respecto a la misión anterior. Algunas de las importantes son refuerzos adicionales en el escudo térmico (para evitar filtraciones de plasma caliente entre losetas) y nuevos diseños curvos que ayudan a reducir el calentamiento durante la reentrada. Incluso, se reutilizarán -por primera vez- dos losetas recuperadas de un vuelo anterior.
Por su parte, el Booster 21 cuenta con avances en los sistemas de filtrado de los motores y actualizaciones de software para optimizar los procedimientos de reencendido. Estos cambios se han realizado después de que algunos motores presentaron problemas relacionados con la acumulación de hielo.
Es importante indicar que ni el propulsor ni la nave intentarán regresar a la torre de captura de Starbase. El plan es que el Booster 21 americe en el Golfo de México, mientras que Ship 41 finalice su trayectoria en el océano Pacífico -al oeste de Chile-.
Debut operativo de los satélites Starlink V3
Otro detalle importante del vuelo es que desplegará una carga útil: por primera vez, Starship intentará poner en servicio 26 satélites Starlink V3 destinados a integrarse en la red de la compañía.
Hay que recordar que la misión anterior ya transportó satélites de esta generación, pero al tratarse de un vuelo suborbital regresaron junto con la nave. En esta ocasión, se busca dejarlos operativos en el espacio. Además, hay que destacar que tres de esos satélites incluyen cámaras destinadas a capturar imágenes del escudo térmico de Starship hasta su puesta en órbita. La información obtenida servirá para evaluar el estado de las losetas térmicas antes de la reentrada.