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Qué es quishing, la estafa que puede amargarte las vacaciones

Un peligro en toda regla

QuishingUnsplash

Los códigos QR se han convertido en un habitual para consultar la carta de un restaurante, conectarse a una red WiFi, pagar un aparcamiento o acceder a información turística. El problema es que los ciberdelincuentes también han aprendido a utilizarlos para robar datos personales y bancarios. Y a esta estafa se la conoce como quishing.

Un peligro, especialmente durante las vacaciones, donde bjamos la guardia, escaneamos códigos desconocidos con más frecuencia y solemos prestar menos atención.

Qué es quishing y cómo funciona

La palabra quishing nace de la combinación de los términos QR y phishing. Se trata de una técnica en la que los delincuentes crean un código QR que conduce a una página web falsa, a la descarga de un archivo malicioso o a algún formulario preparado para recopilar información privada.

El ataque puede llegar mediante un correo electrónico, un mensaje de texto, una publicación en redes sociales o un cartel impreso. También es posible que los estafadores peguen su propio código encima del QR legítimo de un restaurante, un parquímetro, un alojamiento turístico o un servicio de alquiler.

Al escanearlo con la cámara del móvil, se abre una página que puede imitar la web de un banco, una empresa de transporte, un hotel o una plataforma de pagos. Allí se solicita introducir el correo electrónico, una contraseña, los datos de una tarjeta o incluso realizar un pequeño abono para confirmar una reserva.

La víctima cree que está utilizando un servicio legítimo, pero toda la información termina en manos de los delincuentes. Y sabemo saque esto datos se usarán posteriormente para acceder a cuentas, efectuar compras, suplantar la identidad o preparar nuevas estafas más personalizadas.

Cómo evitar esta estafa en tus vacaciones

La mejor protección es desconfiar de cualquier código QR que te pida introducir información personal, iniciar sesión o efectuar un pago. Antes de continuar, comprueba la dirección que muestra el móvil y revisa que el dominio corresponda realmente con la empresa o el servicio que pretendes utilizar.

También debes observar el soporte donde se encuentra el código. Si parece una pegatina colocada encima de otra, presenta una impresión de mala calidad o está situado en un lugar poco habitual, es preferible no escanearlo. Puedes buscar la página oficial escribiendo directamente su dirección en el navegador o utilizar la aplicación oficial del establecimiento.

Y, por último, nunca descargues una aplicación o un archivo porque te lo indique una página abierta desde un QR desconocido. Tampoco introduzcas contraseñas, datos bancarios o códigos de verificación sin asegurarte de que estás en la web auténtica.

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