Kaspersky advierte de un repunte del fraude del hijo por SMS
Desconfía de los mensajes con sensación de urgencia
Kaspersky ha detectado una nueva oleada en España del conocido fraude del “hijo”, una estafa que juega con la preocupación de una madre o un padre cuando recibe un mensaje urgente de un supuesto familiar.
El gancho es un mensaje tipo “Mamá, se me ha mojado el móvil”, “se me ha roto el teléfono” o “este es mi nuevo número”. A partir de ahí, los ciberdelincuentes intentan llevar la conversación a WhatsApp para ganarse la confianza de la víctima y terminar pidiendo dinero.
“Se me ha roto el móvil”: la frase que debe encender todas las alarmas
El funcionamiento de esta estafa no es nuevo en absoluto. Incluso ha vuelto en otras ocasiones debido a su efectividad. Para ello, realizan una campaña de smishing (phishing porSMS) en el que el atacante se hace pasar por un hijo, una hija u otro familiar cercano, inventa una situación de urgencia y busca que la víctima actúe rápido, sin pararse a comprobar si lo que está leyendo es real.
Según recuerda Kaspersky, estos mensajes suelen llegar desde números desconocidos y piden continuar la conversación por WhatsApp desde ese nuevo contacto. Ese cambio de canal no es casual ya que, una vez dentro de la aplicación de mensajería, el estafador puede construir mejor la historia, responder con más naturalidad y preparar el terreno para pedir una transferencia o un pago mediante Bizum alegando una emergencia.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad ya alertó en mayo de 2025 de una campaña en la que los delincuentes se hacían pasar por hijos o hijas de las víctimas mediante SMS, asegurando que su móvil se había roto y pidiendo continuar por WhatsApp desde otro número. El objetivo, como en la oleada detectada ahora por Kaspersky, era conseguir que la víctima realizara un pago creyendo que estaba ayudando a un familiar.
Una estafa que se aprovecha de la ingeniería social para crear sensación de urgencia, apelando directamente al vínculo familiar y a una situación de apuro: un móvil mojado, un teléfono roto, una imposibilidad para llamar, una deuda urgente o un pago que debe hacerse en ese mismo momento.
Cómo evitar caer en el fraude del hijo por SMS
La mejor defensa ante este tipo de mensajes es desconfiar de cualquier urgencia económica que llegue desde un número desconocido. Aunque el mensaje parezca escrito por alguien cercano, lo primero debe ser comprobar la identidad por otra vía. Una llamada al número habitual del supuesto familiar suele bastar para desmontar el engaño.
También es muy buena idea hacer una pregunta que solo esa persona pueda responder. En mi caso, hace tiempo que le comenté a mis padres que siempre me preguntaran por una anécdota familiar: por ejemplo, cuando con 25 años me tragué de golpe una pastilla de acetilcisteína en vez de ponerla en agua.
Otro detalle importante es no guardar el nuevo número como si fuera realmente el de tu hijo o hija. Los estafadores buscan precisamente eso: que el contacto falso parezca legítimo dentro de WhatsApp. Una vez conseguido, la conversación puede resultar mucho más convincente. Así que, estate atento si recibes un mensaje sospechoso, y no caigas en la trampa.