Nuevos datos confirman que Apple mantiene el plan de lanzar un MacBook barato
Esto permitirá a la firma de Cupertino competir con modelos con sistema operativo Windows y, también, con los Chromebook de Google.
Pese a la crisis global de memoria que está sacudiendo al mercado, Apple mantiene en marcha su plan para lanzar un MacBook de entrada con precio agresivo. Según un informe que cita a fuentes de la cadena de suministro, la compañía de Cupertino habría asegurado los componentes necesarios y sigue adelante con el desarrollo del portátil económico.
Los planes que parece tener Apple
Diversas informaciones hablan de entre 5 y 8 millones de envíos anuales, una horquilla que podría suponer del 20% al 30% de las ventas totales de los Mac si se repitieran los números del año pasado. Parte del primer lote -en torno a 2,3 millones de equipos- estarían fabricados por Quanta Computer, con Foxconn también beneficiándose del proyecto.
En cuanto al corazón del equipo, los datos convergen en que Apple optará por un procesador A18 Pro para reducir costes sin renunciar a una experiencia fluida en tareas cotidianas. Ese movimiento, inédito en un Mac, explicaría además algunas concesiones: puertos USB tipo C sin soporte Thunderbolt y una configuración base que podría partir de 8 GB de memoria. Otras opciones que se esperan en estos Mac son las siguientes:
- Pantalla y diseño: formato compacto en el entorno de las 13 pulgadas, con panel LCD para contener el precio; enfoque en portabilidad y peso contenido.
- Colores: opciones en plata, azul, rosa y amarillo, acercándose a la paleta del iMac.
El precio objetivo que más se repite en los informes está entre 699 y 799 dólares (unos 645 - 735 euros), una cifra que pondría a Apple a competir de lleno en el segmento medio de Windows y muy directamente con los Chromebooks de Google.
Algunos datos de estos Mac
El calendario también se estrecha: varias fuentes sitúan el lanzamiento en primavera de 2026 (entre marzo y mayo), alineado con un ramp‑up de producción que habría empezado a finales de 2025 para componentes clave.
La estrategia que se dibuja, por lo tanto, sugiere que Apple diferenciaría al nuevo MacBook mediante tres palancas. Primero, el uso de un procesador del iPhone: el A18 Pro abarata el coste, manteniendo un rendimiento ágil en tareas de productividad, navegación, vídeo y edición ligera. Segundo, un hardware más sencillo (LCD, puertos sin Thunderbolt, memoria base menor), con impacto directo en el efecto de llegada. Y tercero, un diseño atractivo y más colorido que apunte a estudiantes, primeros compradores de Mac y empresas con flotas básicas.
Donde se ubicaría en el portfolio de Apple
Justo debajo del MacBook Air, que oficialmente tiene un precio algo más alto, pero que en el canal minorista suele caer un poco y convive con el Air M1. De ahí que el posicionamiento de este nuevo portátil le hará llegar con rebajas en opciones, pero que no son dramáticas para no canibalizar al modelo del que hablamos y que ya está en el mercado -algo que es un riesgo real sin no se hacen bien las cosas por parte de la marca-.
También hay señales en el timing más allá de los portátiles. Estos llegan por un dibujo del año 2026 con renovaciones de MacBook Air y MacBook Pro integrado el procesador M5, de modo que el modelo de entrada serviría como puerta de acceso a macOS mientras el resto de la gama escala en rendimiento. Este encaje facilita que Apple amplíe adopción entre estudiantes y pymes sin tocar los márgenes de los modelos superiores.