Hollywood va pasando a segundo plano
La recaudación en los cines supera los niveles de 2019, pero se venden muchas menos entradas
Los problemas de Hollywood van más allá de la concentración. El fiscal general de California, Rob Bonta, canceló una reunión prevista para ayer con Paramount Skydance, mientras su oficina sigue adelante con una demanda para bloquear la compra de Warner Bros Discovery. Las tensiones sobre el futuro de la industria del cine del Estado pesan mucho, pero los problemas se acumulan. ...
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Los problemas de Hollywood van más allá de la concentración. El fiscal general de California, Rob Bonta, canceló una reunión prevista para ayer con Paramount Skydance, mientras su oficina sigue adelante con una demanda para bloquear la compra de Warner Bros Discovery. Las tensiones sobre el futuro de la industria del cine del Estado pesan mucho, pero los problemas se acumulan. Pese a un verano boyante en taquilla, el mundo del espectáculo es menos rentable que antes de la pandemia.
Hay motivos para aplaudir. Los cines de EE UU y Canadá vendieron entradas por 4.400 millones de dólares entre mayo y el 23 de agosto, según Rentrak; un 6% más que en 2019. Ese ritmo llevaría la recaudación este año por encima de los 10.000 millones por primera vez desde el Covid-19. Pero cinco filmes por sí solos han aportado la mitad de los ingresos del verano, y el número real de entradas vendidas ha caído un tercio en lo que va de año respecto a hace siete. La inflación ha ayudado a compensar la diferencia.
Entretanto, se prevé que la mediana del margen de beneficio operativo de nueve de los mayores estudios, plataformas de streaming y cadenas de cines cotizados de EE UU se sitúe en 2026 más de dos puntos porcentuales por debajo de 2019, según Visible Alpha. Si se excluye Netflix, ese déficit se triplica con creces.
Los espectadores están voraces, pero no por la oferta tradicional. YouTube acaparó por sí solo el 14% del consumo de TV y streaming en EE UU en junio, según Nielsen, casi el doble que tres años antes. Dos de las películas más taquilleras del año, Backroom y Obsession, tienen su origen YouTube. Los jefes de los estudios pueden contemplar con avidez la IA como una forma de recortar los costes de producción y elevar la rentabilidad. Pero estas armas están al alcance de todos y, a medida que internet se inunda de más contenido, retener la atención se pone más difícil. Hay mucho en juego: una pérdida adicional del 5% de las horas dedicadas a ver TV y cine en favor de servicios abiertos de vídeo eliminaría unos 13.000 millones de ingresos por distribución, estima McKinsey.
Se esperaba que California exigiera a Paramount mantener independiente Warner Bros como parte de un acuerdo. La demanda del Estado Dorado, y otras, se centran en los posibles efectos perjudiciales sobre la oferta. Pero la atención de los espectadores ya se está desviando.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías