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Las apuestas por la IA de los gigantes de la música desafinan

Spotify planea invertir 200 millones de euros en la tecnología y en una campaña de promoción asociada

Logo de Spotify en la Bolsa de Valores de Nueva York.Brendan McDermid (REUTERS)

Cuando un artista firma un disco de éxito, el mundo espera una continuación igual de brillante. Spotify y grandes discográficas como Universal Music Group se enfrentan ahora a una versión de ese desafío. El auge del streaming ha impulsado años de crecimiento: Spotify ...

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Cuando un artista firma un disco de éxito, el mundo espera una continuación igual de brillante. Spotify y grandes discográficas como Universal Music Group se enfrentan ahora a una versión de ese desafío. El auge del streaming ha impulsado años de crecimiento: Spotify alcanzó los 300 millones de suscriptores de pago a finales de junio. Pero, a medida que el mercado madura, el foco del sector se desplaza de captar oyentes a cobrarles más por nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial.

A primera vista, los inversores de Spotify no tienen mucho de qué preocuparse. Los ingresos declarados de los tres meses hasta finales de junio crecieron un 14% interanual, hasta los 4.800 millones de euros. Aun así, sus previsiones apuntan a una desaceleración en la captación de usuarios. El grupo espera sumar unos 5 millones de suscriptores de pago en el tercer trimestre, frente a los 7 millones del segundo. Por otro lado, las discográficas están presionadas para arrancar mejores acuerdos de licencia a sus socios de streaming. En el segundo trimestre, los ingresos por suscripción de música grabada de UMG –una medida de los derechos procedentes de las suscripciones de pago al streaming– subieron un 6,7% interanual a divisa constante, excluidas las adquisiciones. Es menos que el 7,9% del trimestre anterior y por debajo de lo que esperaba el mercado. Sus acciones se desplomaron más de un 25% con la noticia.

Una posible solución, que también asoma en los resultados de Spotify, es la IA. El grupo sueco planea invertir 200 millones de euros este año en la tecnología y en una campaña de márketing asociada. En mayo firmó un acuerdo con UMG que permitirá a los fans crear versiones y remezclas generadas por IA de canciones de los artistas participantes, que se llevarán una parte de los ingresos. El pacto busca crear una alternativa con licencia a generadores de música por IA como Suno y Udio, que según sus críticos entrenaron sus modelos con música protegida por derechos de autor. La esperanza es que, a cambio, Spotify pueda cobrar más a los usuarios por el servicio y trasladar parte de esas ganancias a sus socios discográficos.

Hay motivos para preguntarse si la IA es una moda pasajera o un motor de crecimiento duradero para la industria musical. UMG cree que hay indicios de demanda. En una encuesta a unos 30.000 consumidores en 13 grandes mercados de streaming, el grupo halló que un 30% estaba interesado en usar IA para remezclar o personalizar canciones. Pero eso implica también que muchos usuarios no tienen interés en la nueva tecnología. Además, hay pruebas de que la novedad de las herramientas de IA generativa puede agotarse rápido. Según el proveedor de datos Sensor Tower, las descargas semanales de Sora, la herramienta de texto a vídeo de OpenAI, cayeron desde un máximo de 1,39 millones a mediados de noviembre de 2025 hasta 326.800 a finales de diciembre.

Las valoraciones actuales no sugieren que los inversores esperen que el sector sea un gran beneficiado de la IA. UMG cotiza a 14 veces sus beneficios previstos para los próximos doce meses, según un sondeo de analistas de LSEG, igual que Warner Music. Ambas cifras quedan muy por debajo de sus múltiplos medios de cinco años, de 24 y 26 veces respectivamente, según nuestros cálculos. El múltiplo de Spotify se ha reducido aproximadamente a la mitad en el último año, hasta las 33 veces. Esas valoraciones no anticipan una disrupción inminente impulsada por la IA: las discográficas siguen cotizando con prima frente al gigante del entretenimiento Walt Disney, por ejemplo. Pero también dan a entender que es poco probable que la IA sea algo más que un éxito de un solo tema.

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