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Las claves: la nueva ley antitabaco aborda temas importantes con una urgencia algo excesiva

Cuando se vetó el consumo en el interior de los bares no se cumplieron los augurios de que se quedarían vacíos

Una persona fumaba un cigarro en la calle, a 22 de julio de 2026, en Madrid (España).Jesús Hellín (Europa Press)

El proyecto de nueva ley antitabaco ha provocado un enorme rechazo en la hostelería y en la Mesa del Tabaco, que representa tanto a los sindicatos como a los empresarios. La medida más polémica es la prohibición de fumar en las terrazas. Cuando se vetó el consumo de tabaco en el interior de los bares, no se cumplieron los augurios de que estos se quedarían vacíos, lo cual no obsta para que el desarrollo de la nueva ley pueda tener en cuenta la visión de los sectores afectados. También se equiparan los vapeadores con los cigarrillos de toda la vida, algo que los productores creen que no está avalado científicamente. Es evidente que la profusión de este tipo de alternativas requiere un tratamiento legal, aunque puede ser discutible la fórmula elegida por el Gobierno. El plan va a iniciar su tramitación parlamentaria sin un informe preceptivo del Consejo de Estado y sin esperar a que la Comisión Europea termine de revisar las directivas sobre el asunto, que quizá no necesitaba estas urgencias. Es loable la intención del Ejecutivo de abordar la cuestión y sus derivadas en la salud de la gente, aunque un enfoque más matizado no le vendría mal.

Una firma de EE UU y otra de China unen sus fuerzas para fabricar en España

Una automovilística estadounidense Ford, y otra china, Geely, han llegado a un acuerdo para que la segunda fabrique sus vehículos en una planta de la primera en Europa, en concreto en Almussafes (Valencia). Es una de esas noticias que tan exóticas suenan en tiempos de proteccionismo y desconfianza entre bloques, y que es una forma de hacer de la necesidad virtud: si hay infraestructuras y mano de obra capaz de un lado, y capacidad de inversión por otro, parece razonable aprovechar la combinación, aunque suponga aumentar la presencia en Europea de una pujante gran rival de las compañías del continente.

Las tarifas sociales de las telecos deben ser más fáciles de conocer y contratar

A diferencia del sistema eléctrico, que tiene muy institucionalizado y generalizado su paquete de tarifas sociales, el de las telecomunicaciones está muy desordenado, debido a la falta de un reglamento que desarrolle la obligación de los operadores comerciales de ofrecer precios reducidos a las personas vulnerables. Hay descuentos, pero están poco publicitados y exigen la burocracia habitual en estos casos. Es verdad que las compañías de bajo coste ofrecen paquetes asequibles, pero a muchos usuarios, sobre todos las personas mayores, no les resulta sencillo enterarse de las opciones que ofrece el mercado. El impulso del Gobierno y la CNMC al servicio universal de telecomunicaciones debería contribuir a acabar con este tipo de carencias.

La frase del día

Si algún otro país va a unirse al programa del caza GCAP con Reino Unido, Italia y Japón, tiene que ocurrir en un plazo de 12 meses. Creo, pienso, que sigue habiendo interés por parte de Arabia Saudí
Lorenzo Mariani, consejero delegado de Leonardo

La ‘abnegación’ de ChatGPT no entiende de límites

Con los anuncios de las compañías de inteligencia artificial nunca se sabe dónde acaba la información y dónde empieza la leyenda. Si a menudo es Anthropic la que advierte de los enormes riesgos que supone su tecnología, esta vez ha sido OpenAI la que ha desvelado una rebelión de ChatGPT contra las instrucciones que le habían asignado los desarrolladores. Dado que la tecnología no tiene autoconsciencia, más que rebelión contra las normas puede considerarse pragmatismo: el modelo simplemente consideró que una plataforma de modelos abiertos de IA, HuggingFace, era un buen sitio para resolver el problema que le habían encomendado. Habla bien de la abnegación de la IA, pero también de lo importante que es ponerle límites.

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