Conexión Brasil-Barcelona: los 1.000 metros que no hizo Sánchez
El foro empresarial celebrado en paralelo a la cumbre entre ambos países no pudo tener la deseada foto entre Lula y Sánchez
Las relaciones comerciales entre España y Brasil marchan viento en popa, con el país sudamericano como receptor de más de 40.000 millones de inversión española. Más importante si cabe, se trata de un país donde el Ibex se ha hecho fuerte, hasta el punto de constituirse en un mercado estratégico. Lo es, por ejemplo, para el Santander, para quien supone más del 15% de su beneficio global y es un pilar de su plan estratégico. La semana pasada, Telefónica fletaba una nutrida delegación con periodistas a Sao Paulo para exponer los planes de Vivo, su filial, que ya supone el 28% del negocio y prevé ...
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Las relaciones comerciales entre España y Brasil marchan viento en popa, con el país sudamericano como receptor de más de 40.000 millones de inversión española. Más importante si cabe, se trata de un país donde el Ibex se ha hecho fuerte, hasta el punto de constituirse en un mercado estratégico. Lo es, por ejemplo, para el Santander, para quien supone más del 15% de su beneficio global y es un pilar de su plan estratégico. La semana pasada, Telefónica fletaba una nutrida delegación con periodistas a Sao Paulo para exponer los planes de Vivo, su filial, que ya supone el 28% del negocio y prevé un importante desarrollo en fibra para seguir entregando caja. Iberdrola acaba de consolidar el control sobre su filial brasileña, Neoenergia, tras lanzar una opa valorada en 1.000 millones de euros. La división da servicio a 40 millones de clientes.
En ese escenario, no es de extrañar el plantel de campanillas que el pasado viernes 17 de abril, en paralelo a la I Cumbre España-Brasil celebrada en Barcelona, logró aglutinar la CEOE en una reunión empresarial de alto nivel engalanada con la asistencia del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva. Por parte española, nombres ilustres como Héctor Grisi (Santander), Marc Murtra (Telefónica), Ignacio Galán (Iberdrola), Ángel Simón (Indra) o Maurici Lucena (Aena), entre otros. Por la brasileña, y con el presidente de Foment del Treball y vicepresidente de CEOE, Josep Sánchez Llibre, como anfitrión, representantes de firmas como JBS, Vivo, Granja Faria, B&8, Iochpe-Maxion, Stefanini, Surf o Weg.
Lula destacó el carácter histórico del encuentro, al tratarse del primero de estas características, y alentó una agenda económica común que favorezca las inversiones. Celebrado en el hotel Torre Melina Gran Meliá, el antiguo Rey Juan Carlos, el foro tuvo lugar a solo 1.000 metros, apenas un paseo por la Diagonal, del Palacio de Pedralbes, sede institucional de la cumbre y enclave donde, el mismo día, el propio Lula y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, presidieron la cumbre entre ambos países.
El foro empresarial, empero, no pudo tener tan deseada foto, en tanto el Ejecutivo español estuvo representado por la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen. Según asegura alguno de los empresarios presentes, fue ampliamente comentada la ausencia de Sánchez, y muy ponderada la del líder brasileño. El fin de semana de Sánchez venía cargado de compromisos, con la celebración en la Ciudad Condal de la llamada Global Progressive Mobilization, una suerte de reunión de la izquierda internacional. “El tiempo de la internacional ultraderechista ha llegado a su fin. Hay que recuperar el orgullo de ser de izquierdas”, dijo. En lo empresarial, se sintió como una oportunidad perdida.