Iberdrola y la portuguesa EDP, las apuestas de JB Capital dentro del sector ‘utilities’
El banco de inversión confía en la eléctrica española, de la que destaca que ofrece las mejores perspectivas de crecimiento de los beneficios de cara al final de la década
“Las empresas de servicios públicos en España y Portugal siguen beneficiándose de una sólida dinámica de beneficios y de unos fundamentos de crecimiento a largo plazo atractivos”. De esta manera arranca el último informe sobre el sector eléctrico español y portugués elaborado por el banco de inversión JB Capital, en el que apuesta por Iberdrola y EDP como valores más recomendados en el mapa ibérico. Sostiene que estas acciones siguen ofreciendo el “mejor equilibrio entre un sólido posicionamiento frente a los factores impulsores de la electrificación” (inversiones en red, exposición a EE UU, potencial alcista de los precios de la electricidad), visibilidad en el crecimiento de los beneficios y capacidad de resistencia ante la subida de los tipos de interés.
Pese a que la firma es positiva con el sector en general y estos dos valores en particular, explica que este contexto “favorable” se ve cada vez más “amenazado por el aumento de los rendimientos de los bonos” y la tecnología relacionada con la inteligencia artificial. “La creciente preocupación de que una desaceleración en el despliegue de centros de datos relacionados con la inteligencia artificial pueda socavar una de las perspectivas de crecimiento estructural más convincentes del sector”, señala.
JB Capital sitúa el precio objetivo de Iberdrola en 23,5 euros, lo que supone un potencial cercano al 17% respecto a los precios actuales de cotización. Hoy, las acciones de la compañía suben cerca de un 1%. Los expertos de la firma de análisis explican que la exposición de la energética al aumento de los tipos de interés está protegida por unas necesidades de refinanciación limitadas, además de una fuerte exposición a activos de red (que están naturalmente protegidos frente a la inflación y los tipos de interés).
Aunque Iberdrola sigue cotizando con una prima respecto a sus competidores y a su propia trayectoria histórica, JB Capital cree que la empresa sigue ofreciendo las “mejores perspectivas” de crecimiento de los beneficios entre las empresas ibéricas de su sector de cara al final de la década (al menos un dígito alto), activos de máxima calidad (redes, energías renovables y activos hidroeléctricos) y un sólido equipo directivo que supera constantemente las expectativas (beneficios, racionalización de la cartera, enfoque estratégico, etc.).
Además, los analistas del banco consideran que, tras la emisión de acciones completada el año pasado (5.000 millones de euros a menos de 16 euros por acción), “el apalancamiento de Iberdrola está bajo control (menos de 3,5 veces) a pesar de un importante aumento de la inversión en sus actividades de red”. Gracias a su importante exposición a los activos de red, “la acción cuenta con una cobertura natural frente a las subidas de los tipos de interés. Esta exposición a las redes se verá reforzada por la adquisición de Caruna en Finlandia (que se completará el próximo año)”, añaden.
Opinan que Iberdrola cuenta con la mejor cartera global para maximizar las oportunidades de crecimiento vinculadas a la electrificación y la digitalización a largo plazo. La eléctrica sigue cotizando con un TSR (rendimiento total para el accionista) implícito superior al 10%.
A pesar de una menor exposición a las subidas de los precios de la electricidad que sus competidores y de su prima de valoración, el banco de inversión sigue considerando que Iberdrola registrará un crecimiento del beneficio neto ajustado de un dígito alto (una tasa de crecimiento anual compuesto del 10% en los últimos 10 años, lo que pone de relieve su carácter de empresa de crecimiento compuesto), impulsado por la inversión en la red eléctrica, lo que implica un rendimiento total para el accionista (TSR) superior al 10%.
Por su parte, la portuguesa EDP cotiza ahora aproximadamente un 8% por debajo de su valoración de capacidad a final de año, suponiendo una destrucción de valor derivada de la inversión en activos fijos, algo que para JB Capital es “excesivamente severo”. Sus analistas afirman que EDP ofrece ahora un plan de negocio más creíble, con una fuerte exposición a EE UU, y presenta el mejor crecimiento de beneficios de la Península Ibérica (tasas de crecimiento compuesto anual previstas para 2025-29 del ebitda y del beneficio por acción ajustado del 5% y el 15%, respectivamente).
Endesa, a la cola
En el informe, JB Capital asegura que Endesa es su valor “menos preferido” debido a que, a su juicio, “el impulso de los beneficios se ralentizará, ya que el aumento de la inversión en la red eléctrica en España y la ampliación de la central nuclear de Almaraz ya se reflejan en las cifras”. Endesa cuenta con una amplia cartera de suministro, cuya rentabilidad podría verse afectada por el aumento de los precios de la electricidad.
Su exposición al 100% a la península ibérica conlleva un perfil de riesgo más elevado en caso de impuestos sobre beneficios extraordinarios o de intervención política. Endesa ofrece un crecimiento limitado de los beneficios (una tasa de crecimiento anual compuesto del ebitda y del beneficio neto de un solo dígito bajo para el periodo 2025-29) y cotiza con una prima del 26% respecto a su PER (número de veces que el beneficio está contenido en el precio de la acción) histórico a futuro.