De la banca de EE UU a una aseguradora coreana: quién compra más las acciones de SpaceX
Unas 50 firmas financieras han declarado ya compras de la empresa espacial, que sube más de un 20% en su primera semana en Bolsa
El interés por SpaceX no es solo cosa de los internautas fanáticos de Elon Musk. De hecho, datos de la plataforma financiera de Bloomberg recopilados por Cinco Días revelan que los grandes inversores, como bancos y gesto...
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El interés por SpaceX no es solo cosa de los internautas fanáticos de Elon Musk. De hecho, datos de la plataforma financiera de Bloomberg recopilados por Cinco Días revelan que los grandes inversores, como bancos y gestoras de fondos, controlan el 80% de las acciones de la empresa que se negocian en Bolsa (Musk mantiene su poder mediante títulos especiales e intransferibles con más derechos de voto). Algunas de estas entidades ya formaban parte del accionariado antes de la salida a Bolsa del viernes 12 de junio, como Valor Management, la firma de Antonio Gracias, empresario estadounidense de origen español y amigo personal de Musk, que posee el 6% de los títulos y es el mayor accionista de la compañía tras el propio fundador. Aun así, muchos grandes inversores que no estaban en la compañía han empezado a comprar acciones, que, entre altibajos, se revalorizaron en su primera semana algo más del 20%, hasta los 185 dólares (161 euros).
Hasta la fecha 55 firmas financieras han declarado la adquisición de 5,8 millones de títulos de SpaceX desde su debut bursátil, el mayor de la historia con diferencia, con la captación de 75.000 millones de dólares (unos 65.000 millones de euros). La mayor parte de estas compras se han hecho a partir del lunes pasado, en el segundo día de cotización de la compañía espacial. Todos estos nuevos inversores se han colocado entre los 75 mayores accionistas de la empresa recogidos por Bloomberg, con datos actualizados hasta la mañana del viernes pasado. La lista recoge solo a los inversores que hayan declarado sus acciones en sus informes recopilados por la agencia Bloomberg, una comunicación que es voluntaria.
Aunque la mayoría de estas entidades son estadounidenses (41), el perfil de los nuevos inversores en la aventura espacial de Musk es muy diverso. Van desde gestoras y bancos estadounidenses hasta una aseguradora coreana; desde la banca privada, dedicada al asesoramiento de grandes patrimonios, hasta fondos de inversión que permiten a un pequeño ahorrador hacerse con un trocito de SpaceX por menos de 10 euros. Además, figuran nombres de los más importantes del mercado financiero mundial, como JP Morgan Chase, el mayor banco del mundo en capitalización de mercado.
Más allá de las diferencias, el denominador común es el dinero puesto sobre la mesa para hacerse con un pedazo de la compañía espacial. Las cifras de Bloomberg, construidas a partir de los informes públicos de los fondos, no indican a qué precio compraron esas acciones, pero, si se toma como referencia la cotización de apertura de cada día en que aumentaron sus posiciones, este puñado de inversores institucionales habrían desembolsado algo más de 1.000 millones de dólares (unos 860 millones de euros) en títulos de SpaceX.
El mayor nuevo accionista de SpaceX es JP Morgan Chase. Este titán de Wall Street comandado por uno de los empresarios más influyentes de los mercados mundiales, Jamie Dimon, fue uno de los más de 20 bancos contratados por la compañía de Musk para vender las acciones a los primeros inversores en la salida a Bolsa. JP Morgan Chase cerró el viernes con apenas 1.587 acciones, pero pronto elevó su posición hasta superar los 1,6 millones de títulos. Con ello ya es el undécimo mayor accionista de SpaceX. Considerando las compras al precio de la acción a las aperturas diarias, el banco habría desembolsado casi 280 millones de dólares (244 millones de euros) y acumularía algo menos de 20 millones en plusvalías (17 millones).
Además de convertirse en un importante inversor, JP Morgan Chase ha sido uno de los grandes altavoces de SpaceX, sobre todo por el papel de Dimon. El consejero delegado del banco se ha volcado en la campaña como ningún otro directivo implicado en el debut bursátil. Días antes del estreno en Bolsa, el empresario entrevistó a Musk en un acto ante miles de inversores en el que definió al hombre más rico del mundo como “el Edison de nuestros tiempos”. Conocido por no cortarse a la hora de señalar excesos en el mercado, Dimon también ha dejado a un lado sus advertencias recientes sobre las valoraciones exageradas en sectores dominados por la IA. En el caso de SpaceX, no ha puesto el foco en que la compañía haya debutado con sus cuentas en números rojos, precisamente por sus fuertes inversiones en esta tecnología.
Otro gran comprador de acciones de SpaceX estos días es el grupo Samsung. La marca surcoreana, conocida en todo el mundo por sus teléfonos y chips, es en realidad un gran conglomerado con decenas de empresas, entre ellas una aseguradora, la mayor de Corea del Sur, con un tamaño que triplica al de Mapfre. La aseguradora de Samsung compró sus primeras acciones el lunes pasado y apenas ha movido su posición desde entonces. Ahora cuenta con algo más de 815.000 títulos, por los que habría pagado 140 millones de dólares (122 millones de euros) y acumulado en ganancias unos 8,5 millones (7,4 millones).
La aseguradora no es la única pieza de Samsung con ficha en SpaceX. La gestora de fondos del grupo surcoreano posee otros 219.613 títulos, valorados en más de 40 millones de dólares (35 millones de euros) a la apertura del viernes. Una parte importante llegó a través de un fondo que compra de acciones de grandes empresas aeroespaciales estadounidenses según su peso en el sector y que, por tanto, pronto incorporó la compañía de Musk.
“El crecimiento de las nuevas empresas relacionadas con la industria aeroespacial se está acelerando por la salida a Bolsa de SpaceX y los beneficios de las políticas de Trump”, afirmó estos días la gestora a la prensa coreana, en referencia al aumento de la financiación de la NASA y a la desregulación del sector aeroespacial. Estas son las dos patas de la campaña de la Casa Blanca para llevar astronautas de vuelta a la Luna a partir de 2028.
Europa apenas aparece, al menos de momento, en la lista de nuevos accionistas de SpaceX. Su presencia se limita, sobre todo, a pequeños fondos domiciliados en Irlanda, el Reino Unido y Luxemburgo, con un peso muy inferior al de Estados Unidos y Corea del Sur. En conjunto, las posiciones europeas vivas suman unas 330.000 acciones, concentradas a la mitad en Rize UCITS, un fondo irlandés pero gestionado por la firma estadounidense ARK Invest. Fineco Asset Management DAC, gestora del grupo bancario italiano Fineco, llegó a adquirir 11.433 títulos el día del debut a través de un fondo de inversión sostenible, pero deshizo la posición casi de inmediato y ya no figura en las actualizaciones posteriores de Bloomberg.
El accionariado de SpaceX cambia cada día, con cada compraventa de acciones, y esos movimientos tenderán a ser cada vez más frecuentes. Primero, porque en las próximas semanas la compañía entrará en importantes índices bursátiles, en especial el Nasdaq 100, lo que obligará a muchos fondos de inversión de todo el mundo a comprar sus títulos. Segundo, porque Musk solo puso en circulación el 4% de las acciones (unos 555,5 millones de títulos) en el debut bursátil, y liberará más papel poco a poco en los próximos meses. El viernes pasado, según Bloomberg, ya estaba en circulación el 8% del capital. La lista de accionistas aún tiene mucho margen para el cambio.