SpaceX registrará su folleto en Europa y dará acceso a grandes inversores españoles
La entidad llegará al público europeo de la mano del supervisor alemán. Las entidades españolas, de momento, se mantienen al margen
Banca de inversión y brókers estadounidenses han activado un abrumador despliegue de medios para dar respuesta al interés que despierta la salida a Bolsa de SpaceX entre los inversores. Nadie quiere quedarse fuera de la mayor oferta pública de venta (OPV) de la historia y la empresa fundada por Elon Musk lo ha tenido en cuenta. La compañía especializada en el lanzamiento de cohetes, satélites de comunicaciones y en inteligencia artificial (a través del laboratorio xAI) confía en alcanzar una valoración de 1,77 billones de dólares, unos 1,5 billones de euros, tras fijar un precio para su debut de 135 dólares por acción para una operación de 74.000 millones de dólares, la mayor de la historia.
Pese al gran interés que despierta todo apunta a que los inversores españoles interesados en SpaceX tendrán que esperar. Una decena de entidades financieras consultadas por este periódico reconocen que no darán acceso previo a la colocación a sus clientes, ni siquiera a los más acaudalados. Tal y como explica Interactive Brokers a este periódico, los inversores españoles no podrán comprar en la OPV a través de su plataforma por cuestiones regulatorias.
Esto puede cambiar en los próximos días, pues SpaceX espera registrar la operación en Europa para poder así ofrecer sus títulos a inversores del viejo continente. Así se recoge en el folleto registrado ante el supervisor estadounidense, donde se apunta que ofrecerá acciones “en Alemania, Dinamarca, Francia, Países Bajos, Noruega, España y Suecia (...) una vez que el folleto haya sido aprobado por una autoridad competente y notificado” al resto de supervisores. Fuentes del mercado explican que lo habitual en estos casos es que el folleto de la OPV sea registrado ante el supervisor alemán, Bafin, obteniendo así el pasaporte europeo. Algo que no es habitual en las salidas a Bolsa de EE UU, y que abre la puerta a que SpaceX registre el folleto en España, según fuentes financieras.
En ese momento podrán entrar en la operación, teóricamente, inversores europeos de carácter institucional. Es decir, ricos o gestores de fondos y patrimonios. Otra cosa es que, dado el elevado interés de la operación, consigan que los 23 bancos colocadores les reserven papel. Entre ellos, eso sí, está el Santander, que cuenta ya con un equipo específico para la operación, según publicó Expansión. Los colocadores ya han dado luz verde a sus equipos de banqueros para iniciar los contactos con potenciales inversores. Pero de momento el foco está en Estados Unidos, y el objetivo pasa por dar acceso preferente a los clientes con mayor poder adquisitivo.
“Se espera que la OPV genere un fuerte interés entre los inversores, especialmente los minoristas”, reconoce Anthony Toupin, analista senior de investigación en Edmond de Rothschild. El experto incide en la “previsión de una respuesta más receptiva por parte de este tipo de inversor ante la naturaleza de la empresa y las perspectivas a largo plazo que ha comunicado: doble exposición a los mercados espacial y de inteligencia artificial, un mercado estimado en 28,5 billones de dólares, centros de datos en el espacio para 2028, una colonia en Marte...”
El interés por atraer al inversor minorista queda reflejado en el video de 17 minutos que ha publicado SpaceX en su página web en el que su director financiero Bret Johnsen hace un llamamiento a los inversores a abrir una cuenta para operar en Bolsa mientras hace un repaso de la filosofía de Elon Musk. “Conseguimos lo que otros consideran realmente imposible”, destaca.
JP Morgan dio ayer el pistoletazo de salida con un evento más propio del lanzamiento del nuevo disco de una estrella de la música. Ante más de 2.500 personas, Jamie Dimon, su consejero delegado, fue el encargado, junto a Mary Erdoes, responsable de la división de gestión de activos y patrimonios de la firma, de ejercer de anfitrión de un encuentro retransmitido de forma simultánea en más de 90 sedes de la entidad en 26 estados. Un encuentro en el que participaron la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, y su director financiero, Bret Johnsen, según Bloomberg. Asimismo, los bancos internacionales que participan en la colocación, como Mizuho, Deutsche Bank, UBS y Barclays, han recibido instrucciones, según Reuters, para atraer a clientes con elevado patrimonio en sus países de origen.
Más allá de los clientes de las divisiones de banca privada, SpaceX ha dispuesto que un tramo de la colocación en Bolsa de sus acciones vaya dirigido a inversores minoristas en Estados Unidos. Para ello, según los términos del folleto, contará con el apoyo de brókers como Fidelity, Charles Schwab, Robinhood, SoFI Securities y E*TRADE (filial de Morgan Stanley), que ofrecerán a sus clientes participación en la OPV a través de sus plataformas de compraventa de acciones.
“Cualquier adquisición de nuestras acciones ordinarias de clase A en esta oferta a través de estas plataformas se realizará al mismo precio de la oferta pública inicial y al mismo tiempo que cualquier otra compra en esta operación, incluidas las realizadas por instituciones y otros grandes inversores”, detalla la compañía en su folleto.
Estas plataformas de intermediación permiten ya a sus clientes de EE UU solicitar acciones de SpaceX, aunque no garantizan que lleguen a acceder a ellas. Y algunas aplican severas distinciones: Schwab solo da acceso a las OPV a sus clientes una vez demostrados conocimientos y experiencia significativos y un mínimo de 100.000 dólares en la cuenta asociada. Este exigente umbral aplica, a todas las OPV, Fidelity, pero la firma lo ha rebajado para el caso de SpaceX a 2.000. “SpaceX ha decidido reservar un porcentaje mucho mayor de la oferta (hasta el 30%), lo que significa que debería haber más acciones disponibles para clientes minoristas, motivo por el cual se ha decidido reducir el requisito de elegibilidad para esta OPV”, explica la entidad.
SoFI y Robinhood no limitan las peticiones a clientes con un patrimonio financiero mínimo, pero la primera sí que indica que su objetivo “es asignar acciones a inversores a largo plazo. Si vende sus acciones de la OPV dentro de los primeros 30 días, será penalizado”. La sanción implicará que el inversor no pueda participar en futuras salidas a Bolsa en la plataforma en 180 días.