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En colaboración conLa Ley

El CGAE gana la demanda contra el ICAM por los impagos de cuotas del primer trimestre de 2025

El juez insta al colegio madrileño a abonar las cuotas correspondientes porque no impugnó los presupuestos anuales cuando tuvo la oportunidad

Número 13 del Paseo de Recoletos (Madrid), sede del Consejo General de la Abogacía EspañolaCGAE

Victoria para el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) en su guerra contra la otra gran institución del gremio letrado, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM). El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 5 de Madrid ha estimado el recurso interpuesto por la institución que comanda Salvador González y ha condenado al colegio madrileño a abonar 96.190 euros, por el impago parcial de la cuota censal correspondiente al primer trimestre de 2025.

El origen del conflicto se remonta a 2025. Según la sentencia a la que ha tenido acceso Cinco Días, en abril de este año el ICAM dejó de abonar estas cantidades porque, tal como articuló en su escrito de defensa, según la jurisprudencia del Tribunal Supremo sus aportaciones al CGAE deberían moderarse por ya existir servicios que se prestan al ICAM a través del Consejo de Colegios de Abogados de la Comunidad de Madrid y no por el CGAE.

Pero el juzgado razona que, si consideraba que los presupuestos del CGAE eran contrarios a Derecho, debía haberlos impugnado en su momento; al no hacerlo, no puede ahora eludir el pago de una cuota fijada.

La sentencia destaca que el pleno del CGAE aprobó los presupuestos el 13 de diciembre de 2024 y que el ICAM no presentó recurso contra ellos. Al no impugnarlos, se consideran consentidos y válidos, y por tanto obligatorios para todos los Colegios, incluido el de Madrid.

El artículo 98 de los Estatutos de la Abogacía señala que el CGAE se financia, entre otros ingresos, con las cuotas que se fijen en los presupuestos y que “serán abonadas por todos los Colegios de la Abogacía en función del número de colegiados residentes de cada uno, ejercientes y no ejercientes”. Es decir, una vez aprobadas las cuotas en el presupuesto nace la obligación de pago para cada Colegio.

El ICAM pagó solo una parte de la factura y rechazó expresamente el resto. Para el primer trimestre de 2025, se giró factura al ICAM por 733.814,55 €. Pero la institución madrileña ingresó 637.623,63 €,el 2 de mayo de 2025, y dejó a deber el resto. El CGAE le requirió el pago del resto, a lo que el colegio capitalino se negó.

Demanda unánime

El CGAE adoptó la decisión de demandar al ICAM tras someterlo a votación con el resto de decanos. La decisión de reclamarle a Ribón por la vía judicial los impagos contó con el voto favorable de 82 de los 83 colegios de abogacía que hay en España (todos menos el ICAM), además del apoyo de los 12 consejeros que conforman la junta de Gobierno: todos coincidieron en que el colegio madrileño debía abonar las cuotas.

Tras conocerse el sentido del fallo, Salvador González, presidente del CGAE, ha agradecido a sus consejeros su confianza por avalar la decisión de demandar a otro decano. “Todos los miembros de la Abogacía Española han actuado con responsabilidad y lealtad institucional”, ha afirmado.

Puentes rotos

Por su parte, la reacción del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid no se ha hecho esperar en la tarde del martes, en cuanto la sentencia ha sido notificada a las partes. Remarcan que la sentencia se limita solo al pago del primer trimestre, es decir, que queda en el aire el impago de las cuotas desde abril de 2025 hasta abril de 2026; y además, aseguran que el juez no entra en el fondo del asunto, que es la cuestión sobre la financiación duplicada.

“El ICAM no ha planteado ningún litigio gratuito al CGAE”, aseguran. “El ICAM aporta 385.000 euros anualmente al sostenimiento del Consejo de Colegios y si este desarrolla funciones que no realiza el CGAE, es justo, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que se descuente esa cantidad por el CGAE en la elaboración de sus presupuestos”.

Y a renglón seguido agregan: “No hay que olvidar, además, que el ICAM aporta uno de cada tres euros del presupuesto del CGAE y apenas utilizamos sus servicios. Precisamente, es la dependencia económica que el CGAE tiene del ICAM lo que hace que aquel no quiera venirse a aceptar algo que sabe, desde luego, que tenemos razón”.

Salvador González dará cuenta del próximo paso judicial en esta particular batalla en el próximo pleno de Abogacía Española, que tendrá lugar el próximo 22 de mayo. En el aire queda qué pasará con las cuotas correspondientes al segundo, tercer y cuarto trimestre de 2025 y al primero de 2026, que el colegio madrileño tampoco ha abonado. Según los cálculos del CGAE, la factura que el ICAM adeuda al Consejo asciende a 400.000 euros.

En enero, el presidente del CGAE renovó la estructura de su Ejecutiva y ordenó la destitución de Eugenio Ribón como vicepresidente de la institución tras saltar por los aires los puentes entre sendos organismos. La guerra estalló después de que Ribón exigiese una reforma de los presupuestos para evitar esta duplicidad, además de suprimir el coste derivado del certificado expedido por el CGAE para incorporarse a la profesión, y proponer sustituirlo por la suscripción por el nuevo colegiado de una declaración responsable. Todas fueron medidas que el CGAE rechazó.

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