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El doble grado vasco viene con título universitario y (casi seguro) con contrato

Euskadi enseña a trabajar en sus cuatro universidades. Así lo atestigua el porcentaje creciente de inserción laboral

Estudiantes en el campus de Biakaia de la EHU.MITXI mitxifotografo@gmail.com

El peso del sistema universitario vasco se sitúa entre el 4,2% y el 4,5% sobre el conjunto de universidades presenciales en España, según un informe de Fundación CYD. Un porcentaje que sintoniza con la demografía del país (4,6% de la población) y que es muy superior en rendimiento, sobre todo en producción científica nacional (cerca del 9%). La universidad pública vasca, ahora denominada, Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), concentra el 70% de la investigación de Euskadi.

No parece casual que “el País Vasco destaque por la alta inserción laboral de sus egresados, que perciben salarios de los más altos (34.586 euros anuales en los titulados de grado, frente a una media de 32.219 euros y 37.057 euros los de máster, frente a los 35.986 euros de media)”, declara Montse Álvarez, técnica del gabinete de CYD.

La experta reseña la segunda posición que la comunidad ocupa dentro del ranking SUPE en tres indicadores: el 29,4% de titulados en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), el 48,8% de mujeres entre el profesorado y el 51,1% del alumnado finaliza en el tiempo estipulado, añade.

Otro de los rasgos distintivos lo subrayó Juan Ignacio Pérez Iglesias, consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, en una de las aperturas del actual curso académico. “Investigación e internacionalización están íntimamente unidas”, apuntaba, e incidía en la importancia de contar “con los mejores, allí donde se encuentren”.

Para el representante del Gobierno vasco, “las cuatro universidades existentes son complementarias, conformando un ecosistema rico y diverso”. A las tres instituciones veteranas (EHU, Universidad de Deusto y Mondragon Unibertsitatea) en 2022 se unió la Universidad Euneiz, con su primera promoción ya incorporada en el mercado. También privada, como las dos anteriores, aunque con ánimo de lucro.

Pérez considera que “comparten la vocación común de servir al desarrollo socioeconómico de su entorno, de apertura al mundo y de compromiso con la sostenibilidad”. De hecho, dichas instituciones colaboran en proyectos conjuntos, por ejemplo, a través de la Red Vasca de Ciencia y Tecnología.

Ciencia de vanguardia

Estitxu Garai, vicerrectora del Campus de Bizkaia y Comunicación de EHU, señala que “el trabajo entre todas es bastante excepcional. Hay más intención que realidad, pero sí tenemos buena relación”. Quizás pesa la diferente naturaleza de cada una. “Hemos terminado un análisis comparativo de marca y sin duda, nuestro músculo es ser la institución investigadora por excelencia, lo que incrementa la calidad de la docencia. Encabezamos la solicitud de patentes del Estado, 39 solo el curso anterior en el que se defendieron 566 tesis, la mitad internacionales”, precisa.

Es la única universidad pública de la comunidad autónoma y la de mayor tamaño con 45.000 alumnos. El curso pasado su gran reto fue poner en marcha el nuevo edificio de la Facultad de Enfermería y Medicina en Bilbao.

La Universidad de Deusto, la privada más grande de Euskadi, ha tenido la primera promoción del grado en Medicina (76 profesionales) y los primeros 169 graduados de Enfermería. “Queremos hacer de la profesión médica una ciencia de los enfermos y no solo de las patologías. Cuidar a la persona, aparte de tratarla”, en palabras de Álvaro de la Rica, vicerrector de Política Académica y Transformación Digital. La institución articula su nueva hoja de ruta priorizando retos como la inteligencia artificial (con una Comisión de IA alineada con la Unesco), la crisis ecológica, las desigualdades y la polarización. Acaban de presentar el programa Language & Technology para grados en Lenguas Modernas o Lengua y Cultura Vasca, y de lanzar un título propio en Creación Audiovisual en euskera. No en vano, Deusto opera como agente tractor del territorio, con una contribución de 145,5 millones al PIB vasco.

En la Universidad Euneiz, de sus 12 grados y cinco másteres, Fernando Benito, vicerrector de Profesorado e Investigación, cita como “la joya de la corona el grado de Enfermería, dada la necesidad imperiosa que hay de profesionales”, que ya ha empezado a rodar junto al Máster en Psicología General Sanitaria. Cuentan con un campus transversal, que supera el millar de alumnos, con dos facultades: Salud y Deportes y Nuevas Tecnologías. “Nuestro tamaño nos hace ágiles para personalizar la formación, así como para dar una respuesta muy ajustada a la empresa, sobre todo local”, dice. Y distingue el convenio con Mercedes-Benz Vitoria para los alumnos de Ciberseguridad Industrial aplicada a la automoción.

Por su parte, la idiosincrasia reconocible de Mondragon Unibertsitatea está basada en el modelo educativo Mendeberri y también está muy apegada al tejido empresarial del territorio a través de la Corporación Mondragón. Sus 7.394 alumnos pueden optar a casi una veintena de grados, incluyendo el reciente en Pedagogía. Pioneros con su Facultad de Ciencias Gastronómicas, que en 2027/28 contará con la ruta formativa EDA Drinks & Wine, y por supuesto, con su formación dual (aprendizaje y experiencia laboral remunerada) “que representa el 60% de lo ofertado y que implica a cerca de un millar de empresas”, precisa Jon Altuna, su vicerrector.

“Vamos avanzando y liderando en ese objetivo de crear una universidad dual europea, cuyo paso previo es conseguir el primer sello con título de la UE, gracias al apoyo de Unibasq (Agencia de Calidad del Sistema Universitario Vasco)”, termina.

Microcredenciales

La formación continua de los profesionales se ha convertido en una necesidad estratégica. Las modalidades no oficiales, cortas y especializadas ganan peso y han llevado a las universidades a incluirlas en sus planes estratégicos. En Mondragon Unibertsitatea contabilizan ya a 10.000 alumnos de este perfil repartidos en 65 propuestas “que incluyen diplomaturas, microgrados y programas modulares y flexibles para actualizar competencias y adaptarlos a la transformación que están experimentando sectores productivos”, comenta su vicerrector Jon Altuna. En EHU, el equipo rector ha triplicado “estas píldoras formativas, que responden a necesidades muy concretas y suponen un auténtico cambio de paradigma”, añade Estitxu Garai desde el campus en Bizkaia de la universidad pública vasca.

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