La construcción en España cae casi un 10% interanual, muy por encima del 2% de media europea
La facturación del sector desciende por el incremento de costes y la falta de mano de obra, según argumenta la patronal
La industria de la construcción está en el centro del debate de la crisis de la vivienda, que alcanzó el segundo trimestre del año un precio récord de 2.355 euros por metro cuadrado. Si no se construyen más residencias para una población que crece, los compradores seguirán estancados con las mismas que ya circulan en el mercado. Los últimos datos de actividad en el sector no alivian las preocupaciones. El índice de producción actualizado este viernes por Eurostat, que recoge el valor de los contratos facturados por las constructoras, revela una caída interanual de un 9,7% en la construcción en julio respecto al mismo mes de 2025. La cifra es muy superior a la disminución promedio de la UE, que fue de un 1,8% en el mismo periodo.
La valoración del presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, es que la tendencia negativa “pone de manifiesto las dificultades que actualmente afronta el sector”. Argumenta, por correo, que las empresas absorben el incremento de los costes de producción, algo que considera “preocupante” porque “afecta a la rentabilidad”. Además, la caída en las ganancias lleva a que determinadas obras se retrasen o se abandonen, según explica. Las cifras de Eurostat revelan que a las constructoras les costó un 3,3% más construir viviendas en julio de este año comparado con ese mismo mes en 2025. El índice mide el cambio en los precios de los insumos como materiales, mano de obra, maquinaria, transporte y energía.
Fernández Alén asegura que la reducción de los márgenes se da porque no existe un mecanismo eficaz que traslade el incremento en los costes a los contratos, incluidos los de obra pública. Esto afecta a las licitaciones, por lo que las convocatorias muchas veces quedan “desiertas” o tienen “muy poca concurrencia”.
Otro factor que preocupa a los constructores es la falta de mano de obra para acometer los proyectos. Las empresas afrontan un problema para cubrir la demanda por personal cualificado, lo que “limita la capacidad de las empresas a ejecutar los proyectos”, explica Fernández Alén. Ante este problema, Daniel Barragán, secretario general de Comisiones Obreras (CC OO) del Hábitat, afirma que la construcción no es un sector atractivo para los trabajadores por la “falta de seguridad” en el lugar de trabajo.
La construcción es el sector con el índice de siniestralidad más alto: 1,1 por cada 100.000 afiliados. Entre enero y julio de este año murieron 103 personas, según datos del INE. Barragán agrega que solo esta semana han fallecido tres personas en obras, una de 65 años. “No tendría que haber estado trabajando”, dice. Debido al peligro del sector, CC OO solicitó al Gobierno que la jubilación adelantada aplique para los trabajadores de la construcción.
Además de la cuestión de la seguridad en el trabajo, la mano de obra del sector está envejecida. Uno de cada cuatro trabajadores se jubilará en la próxima década y el 90% es mayor de 30 años, según datos de la CNC. Este panorama le parece “normal” a Barragán, quien asegura que el sector no es atractivo para los jóvenes. Explica que los salarios no son competitivos por lo que las personas prefieren irse a otras industrias que igual necesitan mano de obra y, aunque sus ingresos son algo inferiores, “no ponen en peligro su vida”.
El Indicador de Clima de la Construcción (ICC), publicado por el Ministerio de Industria y Turismo, mide tanto los proyectos como las oportunidades de empleo. Los datos de julio coinciden con lo que se observa en las cifras de Eurostat. El ICC cayó 3,2 puntos respecto a lo registrado en el mismo mes de 2025. La disminución en la cartera de pedidos fue aún más pronunciada con una disminución de 14,5 puntos. También hay una caída interanual en el ICC de agosto, pero impulsada por una perspectiva de empleos menor a la de un año antes.