El fabricante suizo de chocolate Lindt se enfrenta a una demanda en EE UU por presunto uso de trabajo infantil
La empresa asegura públicamente estar comprometida con un abastecimiento responsable de sus materias primas
La compañía suiza de chocolate Lindt & Sprüngli ha sido demandada ante un tribunal federal de Washington D.C. por su supuesto uso de trabajo infantil en la producción de cacao en Ghana y Costa de Marfil, pese a que la empresa asegura públicamente estar comprometida con un abastecimiento responsable de sus materias primas.
Según la demanda, presentada el martes ante la justicia estadounidense, Lindt estaría ofreciendo a los consumidores información engañosa al afirmar que trabaja para erradicar el trabajo infantil de su cadena de suministro y que mantiene un firme compromiso con los derechos de la infancia y los derechos humanos. Los demandantes sostienen además que la empresa conoce desde hace más de dos décadas que parte del cacao que utiliza se produce con mano de obra infantil y que obtiene beneficios de esa práctica.
“La persona consumidora razonable no esperaría que una empresa comprometida con el respeto de los derechos humanos y con una actividad empresarial ética, legal, ambiental y socialmente responsable recurriera a una cadena de suministro del cacao en la que el trabajo infantil está ampliamente extendido”, señala el escrito de la demanda.
De acuerdo con la denuncia, Lindt obtiene el 100% de los granos de cacao de calidad para consumo procedentes de Ghana y adquiere manteca de cacao en Costa de Marfil. La demanda ha sido presentada por International Rights Advocates, un despacho de interés público que anteriormente también ha impulsado acciones legales contra fabricantes de chocolate como Mars, Mondelez y Nestlé por presunta dependencia del trabajo infantil.
Por su parte, Lindt rechazó las acusaciones. En declaraciones remitidas por correo electrónico, un portavoz de la compañía afirmó que la empresa se toma “muy en serio” la cuestión del trabajo infantil, condena “enérgicamente todas sus formas” y niega las acusaciones recogidas en la demanda. “Contamos con protocolos para nuestros proveedores e investigamos de forma sistemática los casos sospechosos de trabajo infantil en nuestra cadena de suministro”, aseguró la compañía.
La empresa, con sede en Kilchberg (Suiza), incluye en su página web un Plan de Sostenibilidad 2030 en el que detalla iniciativas destinadas a apoyar a los productores de cacao de África occidental y reducir los riesgos asociados al trabajo infantil. Asimismo, publica una declaración sobre esclavitud moderna en la que expone una estrategia específica para mitigar estos riesgos, entre otras medidas, mediante el cumplimiento de los estándares de certificación de Rainforest Alliance para las prácticas agrícolas.
La demanda busca poner fin a lo que describe como una conducta ilegal dirigida a los consumidores del Distrito de Columbia, aunque no reclama compensaciones económicas. El director ejecutivo de International Rights Advocates, Terry Collingsworth, sostuvo que las investigaciones de la organización confirman que Lindt, al igual que otras grandes compañías del sector del cacao, dispone de “excelentes políticas sobre el papel”, pero presenta una aplicación “prácticamente inexistente”, especialmente en lo relativo al trabajo infantil.
El despacho también ha presentado demandas contra empresas como Apple, Cargill y Starbucks por presuntas prácticas de trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.