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Apollo abre batalla por Easyjet con una puja de 6.690 millones de euros, un 3,6% más alta que la de Castlelake

El nuevo fondo ofrece 7,15 libras por acción, frente a las 6,90 que tenían los accionistas sobre la mesa. La cotización de la ‘low cost’ se dispara ante una posible guerra de opas

Avión de EasyJet en el aeropuerto de Bristol, en marzo. Anna Barclay (Getty Images)

Comienza el baile de ofertas por la aerolínea británica Easyjet, que ha atraído a pretendientes de perfil financiero y enorme tamaño. El fondo estadounidense Apollo ha trasladado al consejo de administración una puja de 7,15 libras por acción, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.696 millones de euros). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el 4 de julio con 6,9 libras por título ó 5.500 millones de libras (6.461 millones de euros) por el 100%. Ambas tienen ahora sus proyectos de compra pendientes de formalización, para lo que tienen margen hasta los primeros días de agosto.

La posibilidad de una guerra de opas ha catapultado la cotización de Easyjet un 14,28% en Londres, hasta las 6,72 libras por título. Castlelake dice haber tomado nota del movimiento de su rival y estudia ahora sus posibilidades. El hecho de que la acción se mantenga por debajo del nivel de las dos ofertas hace pensar en las dificultades regulatorias para un cambio de control en una aerolínea con operaciones en la Unión Europea.

Apollo Management, junto con Apollo Global Management y otras subsidiarias, dice actuar en nombre de varios de sus fondos de inversión. Los términos de la potencial nueva opa vuelven a ser atractivos para el consejo de Easyjet, según se ha comunicado esta mañana al regulador bursátil británico. El pago se realizaría en efectivo, igualando en este aspecto al proyecto de la también estadounidense Castlelake, aunque se propone la opción de tomar acciones del vehículo que daría entrada a Apollo en el capital.

El segundo pretendiente de Easyjet, fundado en 1990 por Leon Black y con 900.000 millones de dólares en activos bajo gestión, se ha mostrado dispuesto a colaborar con las autoridades regulatorias con el fin de allanar la compra, satisfaciendo cualquier condición relacionada con el Reglamento de Subvenciones Extranjeras de la UE. Como sucede con Castlelake, la extracomunitaria Apollo no podría hacerse con más del 49% del capital en virtud de la normativa de propiedad y control que afecta a las compañías aéreas con certificados de operación en la UE, como es el caso de Easyjet.

La prima ofrecida por Apollo es del 81% frente al precio de cierre de la acción de la low cost el 28 de mayo, cuando cotizaba en las 3,94 libras. Ese fue la jornada previa a que se desvelara una posible oferta de Castlelake.

Las 7,15 libras que pone Apollo sobre la mesa también están un 22% por encima de las 5,88 libras que Easyjet tocó como máximo en los cuatro años previos al citado 28 de mayo. La puja de 5.700 millones de libras se financiaría con una combinación de capital propio y deuda. Barclays ya ha prestado respaldo a Apollo con su intención de coordinar la financiación.

Años en el radar

El fondo accionista del Atlético de Madrid y con intereses inmobiliarios en España ha señalado que lleva años siguiendo a Easyjet, a la que considera una de las opciones de inversión más atractivas del sector aéreo por su diferenciación y potencial de crecimiento. Apollo comulga con el plan de negocio actual de la británica, basado en la renovación de flota. También ha alabado a la plantilla.

La ofensiva de Apollo ha convencido a los administradores de Easyjet a la primera, quienes han asegurado que recomendarían una opa a 7,15 libras. Castlelake, por su parte, tuvo que hacer cuatro mejoras sobre un primer acercamiento de 5,6 libras. A finales de mayo, el consejo de la aerolínea contestó al fondo con base en Mineápolis (Minesota, EE UU) que su propuesta era oportunista y trataba de aprovechar el bache en Bolsa motivado por los efectos del conflicto en Oriente Próximo. El encarecimiento del combustible tenía y tiene atenazado a todo el sector aéreo.

Tras ese rechazo inicial, Castlelake armó una segunda oferta de 6 libras, subió posteriormente a 6,25, tuvo que volver a hacerlo hasta las 6,50 libras en su cuarto intento, y no fue hasta que puso 6,9 libras cundo Easyjet le abrió sus libros. El plazo para hacer firme una opa, o desistir de ello, está abierto para Castlelake hasta el 3 de agosto, sin que exista exclusividad alguna, tal y como dicta el Código de Adquisiciones y Fusiones de Reino Unido.

El periodo con que cuenta Apollo para formalizar su propuesta de 7,15 libras por acción llega hasta el 7 de agosto. Más allá del apoyo financiero de Barclays, Apollo tendrá que desvelar sus compañeros de viaje con pasaporte de la UE. Castlelake ya ha informado de que su opa sería secundada por su matriz Brookfield e inversores comunitarios como los irlandeses Peter Bellow y Mark Breen. El primero fue director de operaciones de Ryanair y consejero delegado de Malaysia Airlines. También pasó por Easyjet como director de operaciones y ha participado más recientemente en el lanzamiento de Riyadh Air. Breen, por su parte, es consejero delegado de la consultora Oneiros Aerospace y está especializado en la transformación de aerolíneas. Anteriormente ha ocupado cargos de responsabilidad en Oman Air, Arajet o Flyadeal.

Ni Castlelake ni Apollo son nuevos en el sector aéreo. El primero, primer accionista de la escandinava SAS junto a Air France-KLM, ha financiado operaciones de compra de aviones. Su rival por Easyjet cuenta con un negocio de financiación de aeronaves y una empresa de arrendamiento, gestión y financiación con sedes en Nueva York, Dublín y Singapur. Entre las inversiones de Apollo figuran Sun Country Airlines, Aeroméxico y Atlas Air Worldwide Holdings, esta última dedicada al transporte de carga.

El futuro de Easyjet interesa a los grandes grupos europeos de aerolíneas. Air France-KLM manifestó públicamente su disponibilidad para acompañar a un inversor de perfil financiero. El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, también suele situar a su compañía en posición inversora, pero en este caso ha reconocido posibles escollos por la regulación de Competencia. IAG cuenta con la mayor aerolínea de red británica, British Airways, e importantes operaciones entre Reino Unido y la Europa continental, donde tiene a Easyjet entre sus principales rivales.

De darse un cambio de control en la Easyjet que fundó el griego Stelios Haji Ioannou en 1995, el nuevo primer accionista encontraría un plan de desarrollo en plena ejecución. La aerolínea tiene pedidos más de 300 aviones, con un último encargo confirmado en diciembre de 2023 de 157 aviones de la familia A320 neo de Airbus. Son 56 aeronaves A320 neo y 101 unidades del modelo A321 neo, cuyas entregas están previstas entre los ejercicios fiscales 2029 y 2034. A ello se suman un centenar de derechos de compra pactados con el fabricante. Se trata de retirar a los A319 y casi la mitad de los A320 ceo en operación para rebajar el coste de combustible.

Antes de esta compra, contaba con otra operación de 158 aeronaves A320 neo que entran hasta 2029. Con ello, su libro de pedidos de flota está entre los mayores de Europa. La aerolínea vuela con 359 aviones de Airbus entre distintos modelos de la familia A320.

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