La CNMC acaba con las dudas sobre el fin de la numeración telefónica en España
La tasa de eficiencia de uso se ubica en el 43% en telefonía fija y alcanza el 79% en las redes móviles
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) descartó cualquier riesgo de desabastecimiento de líneas telefónicas en España tras aprobar su informe anual de 2025 sobre el estado de la numeración. El análisis del regulador concluye que todas las provincias del territorio nacional disponen actualmente de más de un centenar de bloques de numeración libres. Esta disponibilidad se mantiene estable gracias a la optimización en la asignación de bloques de 1.000 números y a la introducción de reformas normativas para liberar recursos adicionales.
La eficiencia de uso reportada por los operadores se situó globalmente en un 43% en el sector de la numeración geográfica fija respecto al total de recursos asignados. Por su parte, el aprovechamiento en la numeración móvil convencional ascendió al 79%. Durante el ejercicio analizado, el organismo regulador tramitó 194 expedientes vinculados a la gestión del Registro de numeración y auditó la documentación técnica provista por 144 operadores habilitados en el país.
El mercado de la subasignación de numeración fija —donde operan los revendedores autorizados— cerró el periodo con 33 operadores registrados y 1.066 revendedores activos. El volumen total reportado alcanzó los 4,07 millones de números, de los cuales el 99% corresponde a tipología geográfica. La numeración subasignada total registró un incremento del 5% interanual, situándose en 2,25 millones de números, mientras que el volumen de numeración en uso real creció un 6%. La eficiencia en este segmento específico supera el 89% en la mayoría de sus servicios, con una tasa del 83% en tarifas especiales.
La CNMC mantendrá bajo estricta supervisión a las provincias de Cádiz, Murcia, Zaragoza, A Coruña y Baleares por registrar los menores márgenes de disponibilidad de recursos. No obstante, la supresión definitiva de la numeración nómada geográfica —reforma respaldada tras analizar las propuestas normativas del Ministerio para la Transformación Digital— liberará líneas adicionales en los prefijos provinciales tradicionales sin necesidad de ampliar los rangos actuales a corto plazo.
La nueva regulación de los servicios nómadas exige que el titular acredite de forma fehaciente un domicilio, sede social o vínculo físico real en la provincia correspondiente al prefijo utilizado. El plan establece un periodo de transición de seis meses para que operadores y abonados adapten sus servicios. Aquellos servicios nómadas que no requieran vinculación geográfica mantendrán operativo de forma exclusiva el rango específico 51.
Números M2M
En el segmento de dispositivos conectados o Internet de las Cosas (IoT), el regulador fijó el 1 de julio de 2026 como fecha límite para que las nuevas altas de servicios máquina a máquina (M2M) utilicen el rango de 13 dígitos iniciado por el prefijo 590. Asimismo, se determinó el 1 de enero de 2031 como fecha límite obligatoria para la migración total de los servicios automatizados existentes que todavía operan sobre numeración móvil convencional de nueve cifras (rangos 6 y 7).
Las líneas para servicios M2M operan en sistemas con nula intervención humana, tales como terminales de punto de venta (TPV), alarmas de seguridad o telemedida. El despliegue de la nueva numeración de trece cifras busca frenar el consumo de líneas móviles de nueve dígitos para usuarios particulares. El regulador solicitó ajustes técnicos a la normativa ministerial y excluyó explícitamente al sistema de emergencia vehicular (eCall) de esta categoría restrictiva.
Con el objetivo de contener el spam telefónico, la CNMC procedió a la atribución del código 400 para identificar llamadas comerciales de forma anticipada. El proceso de asignación de este nuevo bloque a las operadoras interesadas ya ha sido iniciado por el organismo regulador. La CNMC mantendrá el control directo sobre las asignaciones y subasignaciones simultáneas de las compañías para evitar cuellos de botella en la infraestructura digital.