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Telefónica debuta en el mercado australiano con una emisión de bonos de 700 millones de dólares

La operadora diversifica su base inversora global aunque mantiene la concentración de su deuda neta estructurada en euros

Sede de Telefónica en Madrid. Pablo Blázquez Domínguez

Telefónica, a través de su filial Telefónica Emisiones, realizó este martes una emisión inaugural de bonos en el mercado australiano por un importe total de 700 millones de dólares australianos, equivalentes a unos 426 millones de euros al cambio actual. Es la primera vez que la compañía realiza una operación en esta divisa, una decisión alineada con la búsqueda de alternativas de financiación para abrir una nueva base inversora y diversificar sus fuentes a nivel global.

La emisión consta de dos tramos diferenciados. El primero, por un importe de 300 millones de dólares australianos (unos 183 millones de euros), cuenta con vencimiento el 30 de junio de 2032, tiene un cupón del 5,962% anual pagadero semestralmente y un precio de emisión a la par. El segundo tramo, por un importe de 400 millones de dólares australianos (unos 244 millones de euros), tiene vencimiento el 30 de junio de 2036, presenta un cupón del 6,552% anual pagadero semestralmente y un precio de emisión a la par.

La operación registró un libro de órdenes tres veces sobresuscrito. Telefónica cubrió el riesgo cambiario en dólares australianos mediante un instrumento derivado pagadero en euros, lo que resulta en un coste similar al de una emisión en euros. El desembolso y cierre de esta emisión está previsto para el 30 de junio de 2026, fecha en la que se solicitará la admisión a negociación de los bonos en la Bolsa de Valores de Australia.

Esta transacción da continuidad a las cuatro operaciones cerradas por el grupo en 2026, que incluyen una emisión de un bono híbrido verde por 1.750 millones de euros en dos tramos, una emisión de un bono sénior por 170 millones de francos suizos, una emisión de un bono verde por 1.000 millones de euros y una emisión de un bono sénior por 750 millones de euros.

Aunque el grupo mantiene acceso a los mercados internacionales y conserva algunas emisiones históricas en dólares, la práctica totalidad de las nuevas operaciones realizadas en los últimos años se han concentrado en euros, con la excepción de algunas colocaciones puntuales en francos suizos. La estrategia de tesorería enfoca la exposición de su deuda neta prácticamente en euros y divisas locales de sus filiales operativas, utilizando coberturas inmediatas cuando sale a otros mercados para mitigar el riesgo de tipo de cambio. El 86% de su deuda neta está denominada directamente en euros y el 14% restante corresponde casi en su totalidad al real brasileño por su exposición operativa en Brasil, dejando en un 0% neto su exposición final a otras divisas de financiación tradicionales como el dólar o la libra, las cuales se cubren sistemáticamente al 100%.

A cierre de 2025, las únicas emisiones relevantes vivas en divisas distintas del euro eran una histórica emisión en dólares con vencimiento en 2030 y dos bonos en francos suizos emitidos en 2025 y 2026. En concreto, los registros reflejan un bono de 1.250 millones de dólares emitido el 14 de septiembre de 2000 a 30 años de plazo, que permanece vivo con vencimiento en septiembre de 2030. Asimismo, constan dos emisiones recientes en francos suizos: una de 130 millones de francos suizos del 8 de julio de 2025 con vencimiento en 2032 y otra de 170 millones de francos suizos del 3 de febrero de 2026 con vencimiento en 2034. Actualmente no aparecen emisiones vivas en libras esterlinas, yenes u otras divisas dentro del listado de bonos en circulación de la empresa.

Otros operadores

Esta posición contrasta con la de otros grandes operadores europeos de telecomunicaciones, que mantienen una presencia más activa en los mercados de deuda en dólares y libras esterlinas. El caso de Deutsche Telekom representa una estrategia distinta debido a su filial T-Mobile US. El operador alemán no busca concentrarse en euros porque más del 60% de sus ingresos y su Ebitda provienen de Estados Unidos. Por ello, mantiene una cantidad de deuda emitida y mantenida directamente en dólares estadounidenses para que actúe como cobertura natural contra sus flujos de caja en esa misma divisa. Su balance consolidado está expuesto al dólar, seguido por el euro y por emisiones recurrentes en libras esterlinas o dólares canadienses, que no siempre se cubren a euros si el destino de los fondos es financiar la operativa americana.

Vodafone Group gestiona de forma dinámica un mix de tres divisas principales que incluye el euro, el dólar y la libra esterlina. La compañía, con matriz en el Reino Unido, suele acudir al mercado de capitales estadounidense mediante bonos yankees en dólares porque históricamente le ofrece plazos de vencimiento de 30 o 40 años. A diferencia de Telefónica, Vodafone mantiene de forma estructural una parte relevante de su deuda final nominada en dólares y libras sin convertirla obligatoriamente a euros, balanceando el coste financiero según los tipos de interés de cada región.

Orange es el operador histórico que más se asemeja a la estrategia centralizada de Telefónica, ya que concentra el grueso de su financiación en euros al representar Francia y el resto de sus filiales europeas el núcleo de su negocio. Su única diversificación real fuera del euro responde a la necesidad de financiar su expansión en África y Oriente Medio, lo que le lleva a mantener deuda en francos CFA o libras egipcias, pero a nivel de mercados internacionales su preferencia por el euro es prioritaria.

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