Ryanair retiene seis años más a Michael O’Leary con un bonus millonario en acciones
El consejero delegado renueva hasta abril de 2032 y podría comprar 10 millones de acciones a 26,7 euros al final del contrato si la cotización supera los 40 euros durante 28 días seguidos o si el grupo gana más de 4.000 millones
Fumata blanca en Ryanair. Su primer ejecutivo Michael O’Leary seguirá al frente, y lo hará como mínimo hasta abril de 2032 a cambio de un suculento incentivo. El acuerdo de seis años ha sido anunciado por el consejo de Ryanair Holdings tras meses de conversaciones con el que es uno de los actores más reconocidos del sector aéreo, además de encontrarse entre los fundadores de la que hoy es la mayor aerolínea europea. En los contactos también se ha involucrado a los principales accionistas, tras lo que Ryanair habla de un salario anual “razonable” y de una bonificación anual “con límite máximo”.
O’Leary, que cumplió los 65 años en marzo, se ha hecho acreedor de una nueva opción de compra sobre diez millones de acciones ordinarias de Ryanair. Para ello, debe permanecer en el cargo de CEO hasta el final del contrato y podrá ejecutar la adquisición de las acciones a 26,70 euros ó 65 dólares por título, precio al que cotizaba Ryanair en febrero de 2026, antes de que se desatacara la crisis en Oriente Próximo. Con ello, el directivo no se beneficia de la bajada posterior por el encarecimiento del queroseno.
Otra condición para que O’Leary pueda alcanzar el paquete accionarial que a precios de febrero debería adquirir por 267 millones de euros, es que la compañía cierre el ejercicio fiscal con un beneficio neto después de impuestos superior a los 4.000 millones. También se le ha ofrecido la posibilidad de hacerse con el incentivo si el precio de las acciones ordinarias de Ryanair o de los ADR supera los 42 euros o los 102 dólares, respectivamente, durante 28 días consecutivos en el periodo que finaliza el 31 de marzo de 2032.
La empresa defiende que la conquista de estos objetivos no solo redundaría en beneficio de su consejero delegado sino que lo haría en favor de todos los accionistas. De darse la subida a 42 euros en la acción, Michael O’Leary podría disfrutar de una ganancia de 153 millones si colocara posteriormente los diez millones de títulos en el mercado. Se trata de la diferencia de precio desde los 26,7 euros de ejecución del incentivo.
El presidente de Ryanair, Stan McCarthy, ha celebrado que “Michael haya aceptado prolongar su liderazgo al frente del Grupo Ryanair durante los próximos seis años, hasta abril de 2032, en beneficio de todos los accionistas”. El actual contrato vencía en 2028 y este no será el primer bonus de estas características al que tiene acceso O’Leary. Un incentivo anterior fue valorado en más de 100 millones de euros al cumplirse en 2025 el hito de que la acción permaneciera 28 días consecutivos por encima de los 21 euros. Ese premio fue acordado en 2019, cuando fue firmado el contrato en vigor.
Al cierre del ejercicio fiscal 2025-2026 el beneficio neto de la low cost fue de 2.137 millones, lo que supone un aumento del 32% y fija un nuevo récord para la irlandesa. Sus ingresos mejoraron un 11%, hasta los 15.540 millones, una vez que transportó un 4% más de viajeros, hasta los 208,4 millones. El crecimiento del máximo exponente del low cost en Europa es exponencial y O’Leary no es de los discretos en la defensa de su empresa y modelo de negocio. En España ha tenido recientes refriegas con el presidente de Aena, Maurici Lucena, por la cuestión tarifaria. También se ha enfrentado al ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, por la imposición de una sanción millonaria por prácticas comerciales como cobrar por el equipaje en cabina de viajeros. Fuera de las fronteras españolas, Michael O’Leary ha cruzado insultos este mismo año con el magnate Elon Musk entre críticas al sistema de internet Starlink, de la firma SpaceX.
Flota y rutas
La etapa que se abre ahora ante esta aerolínea europea es de refuerzo, con la entrada de nuevos aviones y rutas. Ryanair estrena este verano 130 conexiones y abre bases en Rabat, Tirana y Trapani. La capacidad, según viene remarcando la empresa, se está trasladando hacia países con cargas tarifarias bajas, como son Albania, Marruecos, Italia, Eslovaquia y Suecia, en detrimento de otros con mayor presión en sus costes, entre los que se encuentran España (el recorte de capacidad se circunscribe a los aeropuertos regionales), Alemania, Bélgica y Austria.
Las estimaciones que maneja el equipo directivo pasan por alcanzar los 300 millones de pasajeros anuales en el ejercicio fiscal 2034. Antes de ello, en este 2026-2027 se ha presupuestado un nuevo incremento de viajeros del 4%, llegando hasta los 216 millones.
Ryanair opera una flota de 620 aviones B737 sin cargas de deuda. Entre sus prioridades figuran la rebaja del endeudamiento, financiar la inversión en los aviones MAX-10 y el pago de dividendos. Boeing prevé certificar el avión MAX-10 a finales del verano de 2026 y ha confirmado que entregará los primeros 15 a Ryanair en primavera de 2027, con 300 de estas aeronaves más eficientes (20% menos combustible y 20% más asientos) previstas hasta marzo de 2034.