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Siemens alerta de que se disparará la inversión digital en Defensa

El nuevo centro del grupo en San Sebastián para la gestión del agua, otro de los campos estratégicos de crecimiento a medio plazo, suma ya proyectos en 15 países

José Ramón Castro, CEO de Siemens Digital Industries.DOMI ALONSO

El consejero delegado de Siemens Digital Industries para España y Portugal, José Ramón Castro (Caracas, Venezuela, 1969), dirige un equipo de más de 1.100 especialistas que trabajan en los centros de la ...

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El consejero delegado de Siemens Digital Industries para España y Portugal, José Ramón Castro (Caracas, Venezuela, 1969), dirige un equipo de más de 1.100 especialistas que trabajan en los centros de la multinacional alemana en la península Ibérica en nuevos desarrollos tecnológicos relacionados con el mundo de internet. Desde esta red de conocimiento, Castro augura que las tensiones geopolíticas dispararán las inversiones digitales en el sector de la Defensa.

Pese al reciente abandono del proyecto del caza europeo FCAS, esta industria cuenta con numerosos programas en marcha que además requerirán recursos por encima de la media en ciberseguridad, para consolidar un blindaje especial ante los ataques de los hackers. Es un ámbito estratégico para Europa, sobre todo después de que Estados Unidos haya retirado de la UE parte de los efectivos y tropas que tenía desplegados en el continente. En ciberseguridad, Siemens cuenta con 160 especialistas en su plantilla de España y Portugal.

Otros sectores que intensificarán las inversiones para abordar la transición digital en condiciones son el del agua y el aeroespacial, a juicio de José Ramón Castro. En el primer ámbito, Siemens Digital Industries puso en marcha a principios de este año en el Parque Zuatzu de San Sebastián el Centro de Competencia Global para la gestión del agua. Participa ya en una serie de proyectos en una quincena de países.

Las nuevas instalaciones son gestionadas por la filial donostiarra BuntPlanet, unas de las empresas que Siemens Digital Industries ha comprado en España en los últimos años. Con una veintena de trabajadores, está especializada en software basado en inteligencia artificial para la monitorización de las redes de aguas y la detección preventiva de fugas, antes de que se produzcan.

Otra operación inorgánica fue la adquisición de Innovation Strategies. Con sede en Palma de Mallorca y dedicada a la consultoría digital y desarrollo de software, cuenta con unos 100 empleados. Además, la multinacional alemana completó el año pasado la integración de Altair tras un desembolso de unos 8.700 millones. Esta participada aporta un centenar de profesionales al equipo que lidera José Ramón Castro. El 80% de ellos está dedicado en exclusiva al desarrollo de software.

Con esta base, Siemens Digital Industries ha desarrollado una tecnología para clientes de España y Portugal que luego ha escalado a nivel internacional.

Mundial de fútbol

José Ramón Castro expuso el caso de Pepsico, que ha tenido que adaptar sus bebidas al diferente perfil de consumidores de los tres países en los que se celebra el Mundial de Fútbol. A los estados de México, Canadá y Estados Unidos llegarán durante el campeonato refrescos con distintos sabores y colores, además en los envases preferidos en cada uno de estos mercados. Siemens Digital Industries apoyó con tecnología propia la adaptación de la multinacional norteamericana a una demanda diversa.

También ha trabajado para el gran rival de Pepsico, Coca-Cola, en un proyecto en las embotelladoras de España que recortó un 10% el consumo de agua, electricidad y gas y que luego la multinacional de Atlanta (Estados Unidos) ha escalado a otras de sus instalaciones en el mundo.

Otra referencia de un sistema con afección local que luego tiene aplicación planetaria es la de Forvia. Con un software propio, Siemens logró que la planta en Almussafes (Valencia) del fabricante de componentes de automoción redujera más de un 5% su consumo de energía. La corporación francesa quiere extender este avance a su red de 240 plantas en 40 países.

Castro defiende que la inteligencia artificial (IA) no destruye empleos, sino que los recoloca en tareas de valor añadido. Pone otro ejemplo de un cliente, el del grupo catalán de alimentación bonÁrea. Registraba muchas bajas laborales porque sus operarios colocaban los productos en cajas en instalaciones frigoríficas con temperaturas bajo cero. Solución: unos brazos robóticos con IA que reciben la orden de envasado, identifican el producto y lo ponen en su embalaje para el destino final. Un sistema que trabaja con más de 8.000 artículos y que permite la recolocación de esos trabajadores en otras operaciones más cualificadas y de menor riesgo.

IA y empleo

El déficit de talento es uno de los retos del sector digital. Castro necesita para su equipo ingenieros especialistas en simulación y análisis industrial con IA. Para atraerlos, Siemens colabora con universidades y centros formativos y cuenta en España con varios centros de innovación. Como el de Barcelona, que desarrolló un robot de precisión para la industria. En este ámbito ha trabajado con Danobatgroup, cooperativa integrada en Corporación Mondragón. Para el sector naval, Siemens cuenta con Cesena, un centro de excelencia tecnológica ubicado en Ferrol (Galicia).

A José Ramón Castro le preocupa que la transición digital del sector privado se está desarrollando a dos velocidades. Las corporaciones, con más recursos, la están abordando “a un ritmo razonable”, pero las pymes, que suponen el 99% del tejido empresarial de España, tienen un ritmo más bajo de transformación. El directivo de Siemens les recomienda recurrir a herramientas como el modelo digital, que optimiza y consigue ahorros a la hora de desarrollar un producto o servicio, antes de su lanzamiento al mercado.

La alianza de Siemens con Nvdia beneficia a ambas, porque complementa sus respectivas soluciones tecnológicas, según Castro. Los dos socios participaron en el citado proyecto de Pepsico.

Por otro lado, la corporación alemana es “el cliente cero” de sí misma, porque aplica sus avances digitales en su red industrial de más de 120 fábricas repartidas por el mundo. Comprobada su eficacia, luego los vende al mercado.

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