Ir al contenido

KFC prevé abrir 120 locales en España y Portugal hasta 2029 con una inversión de 100 millones

La cadena especializada en pollo frito alcanza los 300 locales en España y aspira a llegar a 400 en tres años

Exterior de un restaurante KFC, en una imagen cedida por la empresa.

KFC, la cadena de restauración especializada en pollo frito, proyecta un importante crecimiento en su red de locales en el mercado ibérico para los próximos tres años. La enseña, que acaba de alcanzar los 300 restaurantes en España y cuenta con 80 en Portugal, prevé alcanzar los 500 entre ambos países en 2029, lo que supondrá al menos 120 aperturas en este periodo, según han explicado los responsables de la filial española.

Algo que requerirá de una inversión de al menos 100 millones de euros en este periodo. KFC Iberia, filial de Yum Brands!, es la propietaria de la marca KFC, que luego es desarrollada a través de franquiciados. Los principales son los grupos Amrest e Ibersol, entre otros, que son los que asumirían el grueso de esa inversión.

“Ahora somos el tercer operador de restauración rápida en España y hemos duplicado la facturación en los últimos cuatro años en un entorno competitivo económico y complejo”, ha explicado Joao Almeida, responsable del mercado ibérico en KFC. Este ha explicado que el sistema de restaurantes que operan bajo la marca alcanzó los 500 millones de euros entre ambos países. Con las 120 inauguraciones previstas para los próximos años, la compañía apunta a estar cerca de los 700 millones en 2029. Esas aperturas se localizarán en las grandes capitales: Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia, como principales objetivos.

El crecimiento de KFC en tiendas y facturación coincide con la llegada, a finales de 2019, de Popeyes, la cadena de Restaurant Brands que también está especializada en pollo frito. Una competencia que, según Almeida, no ha marcado los planes de crecimiento. “Nosotros seguimos el camino propio, nuestros crecimientos vienen muy alimentados por la oportunidad que da el crecimiento de la población y del consumo de pollo frito”, ha dicho Almeida. “A nivel global, el grupo Yum! ha puesto el foco en el crecimiento de la marca en España como un mercado que no estábamos explotando del todo. Por población y demand había una oportunidad, y ahí fue cuando se decidió poner más recursos”, ha añadido.

La cadena avanza también en una adaptación de su carta, ampliando a otros productos más allá del pollo frito, como por ejemplo el arroz. Pero también a la competencia creciente de los supermercados como puntos de alimentación recurrente a precios bajos. “La realidad está ahí y tiene su impacto. Cadenas como Mercadona que ofrecen alternativas a precios bajos. El impacto en la frecuencia de consumidores es evidente y lógico que ocurra. Un operador de restauración rápida debe tener un precio competitivo todos los días, y quizá esto nos hace estar alerta para ser fieles a ello”, ha mencionado el responsable de marketing de la filial ibérica de KFC, Kerman Romeo.

Archivado En