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El South Summit cree en la IA para poner fin a los enredos europeos, pero las contradicciones no cesan

Las tensiones entre ética e innovación, entre el modelo de la UE y el estadounidense, quedan en el aire el primer día del evento

Foto de familia durante la celebración del acto de inauguración de la 15ª edición del South Summit Madrid 2026, a 3 de junio de 2026, en Madrid (España). Este foro global de emprendimiento e innovación, desarrollado en el espacio de La Nave Madrid de la calle Cifuentes, 5, cuenta con la intervención del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, quien analiza el papel estratégico de las startups, el desarrollo tecnológico y la retención del talento digital en el ecosistema empresarial e industrial del país. 03 JUNIO 2026 Alejandro Martínez Vélez / Europa Press 03/06/2026Alejandro Martínez Vélez (Europa Press)

Nada se escapa a la inteligencia artificial en esta decimoquinta edición del South Summit Madrid. Es el tronco desde el que nacen todas las ramas del evento, coorganizado por IE University, que reúne a los actores más relevantes de la innovación europea. Desde la mañana de este miércoles los pasillos del recinto de la Nave en Madrid son un bullir constante de emprendedores deseosos de encontrar financiación y de inversores en busca de la joya de la corona. Tendrán oportunidades hasta el viernes. En el acto de inauguración, la presidenta de South Summit, María Benjumea, ha incidido en que “una startup nacida en España tiene que poder pensar en Europa como su casa natural” y ha pedido a las autoridades europeas que eviten la fuga de empresas a Estados Unidos.

Nada más finalizar el acto de apertura, y en toda una muestra de intenciones, ha llegado el turno de Kim Perell, una de las voces más esperadas este año. Emprendedora, de familia humilde, millonaria antes de los 30, es como el sueño americano andante. Ha venido a dejar una idea clara para los emprendedores: “El fracaso es un acontecimiento, rendirse una decisión”. ¿Cuándo parar si la creciente concentración de capital, el dominio de las grandes tecnológicas y una financiación que no llega expulsan al emprendedor? “Puedes seguir fracasando hasta que decidas parar. Cada fracaso te acerca más al éxito”, contesta la empresaria. Es una cuestión de mentalidad, que marca la diferencia entre el espíritu estadounidense y europeo: “Los emprendedores americanos piensan a lo grande, casi hasta la locura. Los europeos se frenan ellos mismos”.

El faro estadounidense tampoco ha pasado desapercibido en uno de los bloques clave de esta edición del South Summit, y de nueva incorporación, el que conecta defensa e inteligencia artificial en el contexto europeo. En el encuentro vertical de Defensa con periodistas, Miguel M. Acosta, de Arquetipo, primer venture builder español dedicado a defensa e IA, ha reconocido que la ética europea hace que los estadounidenses partan con ventaja en IA. “No es una limitación, es nuestra seña de identidad”, ha zanjado.

En la mesa en la que también estaba Nicolás Hornillos, fundador de Obuu, preguntados sobre la recepción en la industria de la encíclica del Papa León XIV que alertaba de que la IA podía conducir a nuevas atrocidades, han marcado, una vez más, la diferencia entre Europa y el resto del mundo. Han señalado que Europa es una de las regiones con una regulación más estricta.

En contraste con la precaución europea, Sebastian Thrun, fundador de Google X, ha sido una de las voces más esperadas y optimistas. “Solo el 1% de las cosas interesantes están inventadas, queda el 99%”, ha asegurado. Como todas las revoluciones tecnológicas de la historia, ha añadido, la de la inteligencia artificial no eliminará empleos, sino que añadirá productividad y las personas ganarán tiempo libre.

También ha celebrado la competencia en inteligencia artificial entre China y Estados Unidos, porque abarata la IA para todos, la hace más democrática. Un cambio que está llegando con fuerza a la defensa. Por ejemplo en aviación se está produciendo, ha apuntado, un salto parecido al de los ordenadores centrales —carísimos y a los que solo podían acceder gobiernos o grandes empresas— al PC que cualquiera puede tener en casa.

Bien entrada la tarde, cuando los emprendedores e inversores se preparan para los encuentros privados fuera del recinto, donde realmente se cierran los acuerdos, Thrun ha querido dar un consejo a los más jóvenes: “Sé el mejor de tu clase usando la IA. No tengas ideas fijas, porque nadie sabe lo que va a pasar”.

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