La IA disparará el gasto tecnológico mundial un 13,5% este año y alcanzará un récord de 6,31 billones de dólares
La consultora Gartner eleva las previsiones de 2026 por las inversiones en nuevos centros de datos
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) va a llevar a la industria tecnológica a alcanzar cifras récord de inversión durante este año. Así, el gasto mundial en tecnologías de la información (TI) alcanzará los 6,31 billones de dólares (unos 5,36 billones de euros) en 2026, un 13,5% más que en 2025, cuando el importe total rondó los 5,56 billones de dólares, según la consultora especializada Gartner, que ha aumentado sus estimaciones por los desarrollos en los nuevos centros de datos para hacer frente a esta revolución tecnológica. En febrero pasado, la previsión de Gartner apuntaba a un crecimiento interanual del gasto en TI del 11% en 2026, hasta 6,15 billones.
“Esta última previsión subraya el impulso acelerado de la infraestructura de IA y la memoria avanzada”, afirma John-David Lovelock, vicepresidente analista de Gartner en un comunicado. “A medida que aumentan las cargas de trabajo de IA, la inversión en centros de datos se acelera rápidamente, lo que a su vez impulsa una mayor demanda de computación de alto rendimiento. Esta dinámica está creando importantes oportunidades de crecimiento para las empresas que ofrecen procesadores, aceleradores y tecnologías habilitadoras optimizadas para IA”, destaca.
Según las estimaciones de Gartner, se prevé que el gasto en sistemas de centros de datos experimente el mayor crecimiento en 2026, con un avance del 55,8%, hasta alcanzar los 787.990 millones de dólares. En este caso, la estimación previa apuntaba a un gasto en este segmento de 650.000 millones. Durante el primer trimestre compañías como Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta u Oracle anunciaron nuevos, comprometiendo unas inversiones conjuntas para este año superiores a 600.000 millones.
La consultora destaca que la demanda de la nube hiperescalable está impulsando un fuerte aumento en la inversión en servidores y centros de datos, con un crecimiento que se acelera mucho más allá de las expectativas previas. Al mismo tiempo, la IA de generación (GenAI) sigue impulsando un crecimiento extraordinario en el software, especialmente en el desarrollo de modelos de GenAI, donde se prevé que el gasto se duplique con creces año tras año.
A su vez, la firma prevé que los servicios de TI, que incluyen la implementación de aplicaciones y servicios gestionados, la implementación de infraestructura y servicios gestionados, e IaaS, registren el mayor gasto total, superando los 1,87 billones de dólares en 2026.
“La sólida demanda, combinada con las limitaciones de la oferta, ha provocado aumentos récord en los precios de la memoria de alto ancho de banda. Este auge posiciona al segmento de memoria como un área lucrativa para los fabricantes de semiconductores”, afirmó Lovelock, quien añade que estas tendencias, en conjunto, convierten a la infraestructura de IA en el segmento más atractivo para capitalizar la sólida expansión del gasto en TI.
Además, frente a las estimaciones anteriores, Gartner prevé un crecimiento mayor de lo esperado en el gasto global en TI, impulsado por el dinamismo sostenido en la infraestructura, el software y la IaaS de IA. Estos cambios refuerzan un mercado de TI de múltiples velocidades, donde las compras de hiperescaladores y los segmentos de software centrados en IA superan significativamente a las categorías más tradicionales.
A su vez, el gasto en dispositivos también está aumentando, alcanzando una cifra estimada de 856.000 millones de dólares, un 8,2% más, aunque este crecimiento se ve moderado por el aumento de los costes de la memoria, que elevan los precios medios de venta y limitan los ciclos de reemplazo en los segmentos de menor margen.
“En conjunto, estas dinámicas ponen de manifiesto una creciente divergencia entre los mercados de TI, ya que la infraestructura de IA y el software de GenAI experimentan importantes revisiones al alza, mientras que el crecimiento de los dispositivos refleja las continuas presiones sobre los costes y los precios”, precisa Lovelock.