La caída de Telefónica en Bolsa le cuesta 76 millones de euros en 2025 al BBVA
El banco que pilota Carlos Torres retiene un 5% en la operadora, por la que recibió 90 millones en dividendos en el ejercicio pasado
La caída de Telefónica en Bolsa durante el año 2025 ha tenido su correlato entre sus principales accionistas. El BBVA admite que las caídas de la teleco, del 11% en el ejercicio natural, le provocaron un menoscabo en sus cuentas de 76 millones...
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La caída de Telefónica en Bolsa durante el año 2025 ha tenido su correlato entre sus principales accionistas. El BBVA admite que las caídas de la teleco, del 11% en el ejercicio natural, le provocaron un menoscabo en sus cuentas de 76 millones de euros, según figura en el informe financiero del banco que acaba de presentar al regulador.
El banco que preside Carlos Torres es uno de los accionistas históricos de la compañía española y su participación data de los años 90. Mantiene un 5% en el capital, y hasta la próxima junta de accionistas de la teleco contaba con un representante en el consejo de administración, José María Abril, quien era además vicepresidente, el mismo cargo que ocupan Isidro Fainé por Criteria y Carlos Ocaña por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
No obstante, en los últimos tiempos el BBVA se ha mantenido al margen de la revolución en el capital de la empresa. CaixaBank traspasó su 5% a su principal accionista, Criteria, que ha subido hasta el 10%. La teleco saudí STC irrumpió con un 10% y la SEPI hizo lo propio con una participación análoga. De este modo, el BBVA califica en sus cuentas la participación en Telefónica como “disponible para la venta”, presionado como otras entidades financieras por el Banco Central Europeo (BCE) para que se desprendan de las participaciones industriales que en su momento atesoraron los bancos.
El punto de inflexión para la evolución de Telefónica en Bolsa llegó el pasado 4 de noviembre, cuando la teleco presentó su nuevo plan estratégico, el primero desde el nombramiento de Marc Murtra como presidente. Ese día la compañía anunció una rebaja a la mitad de su dividendo y un fuerte ahorro de costes y fue penalizada por el mercado con una caída del 13%. Desde entonces la acción cede un 17%.
Esta situación ha provocado dicho menoscabo al BBVA, que ha aminorado su capital y no ha afectado a la cuenta de pérdidas y ganancias (y, por tanto, al resultado). La normativa contable permite al banco registrar este menoscabo tanto contra el patrimonio neto como contra las ganancias, si bien el BBVA ha decidido optar por la primera opción para que, en caso de venta, no acepte al beneficio. En 2025 el efecto sobre el capital fue negativo en 76 millones, si bien en 2024 aportó 228 millones y en 2023, 80 millones.
El banco se ha embolsado, a mayores, los dividendos por la compañía, de en torno a unos 90 millones, que sí han engrosado sus beneficios. Este cálculo, no obstante, se rebajará sustancialmente. Telefónica ha anunciado un recorte del pago de 0,3 euros a 0,15 a partir de 2026. Igualmente, pasará de hacer dos pagos al año, uno en diciembre y otro en junio del año siguiente, a uno solo por 0,15 euros, que empezará a pagarse en junio de 2027 (pero con cargo a los resultados de 2026). Los accionistas sí recibirán los dos pagos previstos con cargo a los resultados de este año, que se realizarán en diciembre y en junio del año que viene. Para los ejercicios de 2027 y 2028 el dividendo estará referenciado a un rango de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre, pero previsiblemente será inferior a los 0,3 euros.
Todo esto supone que el efecto de la nueva política de retribución al accionista de Telefónica sobre las cuentas del BBVA no se apreciará hasta 2027. En este contexto, el banco pasará de embolsarse unos 90 millones al año a unos 40 millones.
El impacto, en cualquiera de los casos, será pequeño. En 2025, la entidad bancaria obtuvo un beneficio de 10.511 millones y un margen bruto (ingresos) de 36.931 millones. En cuanto al patrimonio neto, este ha alcanzado los 61.798 millones. Por otro lado, sobre el futuro de Telefónica se barrunta una operación corporativa, que podría llevar a una ampliación de capital, en la que el BBVA tendría que decidir si incrementa su participación en la compañía desembolsando más dinero o no hacer nada y diluirse.
La participación de BBVA en la operadora data de los años noventa. Entonces, el banco (fruto de la fusión entre el BBV y Argentaria) rubricó un acuerdo por el cual la entidad llegaría al 10% de la teleco y esta tomaría un 3% en el banco. Era la buena época de Telefónica, cuando cotizaba en sus máximos históricos, que batió después en 2007, por encima de los 22 euros por acción. Este jueves cerró a 3,57 euros. El BBVA es uno de los accionistas que a lo largo de estas casi tres décadas ha sufrido la abultada caída en el precio de la cotización.
Sin embargo, pese a la dilatada historia en la relación entre ambas compañías, algo acaba de cambiar. Telefónica comunicó la salida de Abril el mes pasado, que será sustituido por la consejera independiente Jane Thompson. Esto supone que el BBVA salga del consejo tras más de 30 años. En paralelo, el banco se ha desprendido de su participación en la teleco: ostentaba solo el 0,7%, pero aun así ha percibido por ello 608 millones, con plusvalías de 335 millones, tal y como ha informado la compañía que preside Murtra en sus últimas cuentas anuales.