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Inbisa acelera en vivienda con un plan de negocio de 630 millones de ingresos hasta 2030

La promotora vasca apuesta por el negocio tradicional residencial sin coinversión

Solar adquirido por Inbisa en Arroyo de la Encomienda (Valladolid).Cinco Días

El futuro inmediato de Inbisa es la promoción de vivienda. Aunque en el pasado este grupo vasco construyera oficinas y naves logísticas, la compañía ha decidido centrar su actividad en el sector residencial, donde sus responsables pretenden acelerar en ingresos. La empresa familiar presidida por Jesús González Moro acaba de desvelar un nuevo plan de negocio hasta 2030 en el que busca una...

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El futuro inmediato de Inbisa es la promoción de vivienda. Aunque en el pasado este grupo vasco construyera oficinas y naves logísticas, la compañía ha decidido centrar su actividad en el sector residencial, donde sus responsables pretenden acelerar en ingresos. La empresa familiar presidida por Jesús González Moro acaba de desvelar un nuevo plan de negocio hasta 2030 en el que busca una facturación acumulada de 630 millones de euros.

Esa cifra de negocio supone casi duplicar anualmente el dato de facturación del pasado año, que alcanzó los 60 millones de euros y 9,1 millones de ebitda. Para 2026, el grupo con base en Bilbao ya pronostica un salto relevante hasta alcanzar los ingresos de 100 millones, gracias a entregas de promociones en Castellar del Vallés (Barcelona) y Barakaldo (Bizcaia), además de lanzar promociones para 1.315 viviendas.

Esta firma de Bilbao, dentro del holding Asua Grupo Inmobiliario, alcanzó su récord de facturación de los últimos años en 2022, con 110 millones en ingresos en ese ejercicio. En la actualidad está lejos de las cifras del gigante vasco Neinor, principal promotora española tras la opa sobre Aedas, y de la empresa familiar guipuzcoana Amenabar, que se sitúan como las principales inmobiliarias de Euskadi.

La inmobiliaria, que tiene a Manual Balcells como director general, busca crecer con proyectos por toda España. “No tenemos una obsesión geográfica sobre dónde tiene que estar el suelo. Pero tiene que cumplir ciertos requisitos como ubicarse en una zona con alta demanda, que permita también lanzar proyectos de cierto volumen y que no tenga incertidumbre urbanística”, explica Balcells. Por eso, la empresa busca habitualmente suelos finalistas (ya con licencias y que han pasado la fase de tramitación urbanística). Actualmente, esa cartera de terrenos de Inbisa se encuentra en localizaciones como Madrid, Barcelona, Girona, Valladolid y Sevilla.

No obstante, Balcells reconoce que cada vez está más complicado comprar suelo por los precios demandados por los propietarios. “Hay poca oferta por la poca disponibilidad de suelo. No se desarrollando, no se está fabricando el suelo que se necesita y cada vez es más escaso y difícil de comprar”.

También refleja otra preocupación que está afectando a los márgenes del sector: la subida de costes. En gran parte, ese alza proviene de la escasez de la mano de obra en la construcción y también en los materiales, que han vivido su propio proceso inflacionario. “Es verdad que la subida de costes de construcción que hemos ido padeciendo últimamente ha ido más o menos, pudiendo repercutir la mayor parte en el precio de la vivienda y una parte en los márgenes del promotor. Pero el mercado ha absorbido bastante bien esas subidas”, agrega. “Sigue subiendo, no al mismo ritmo, pero sigue subiendo y no veo que hayan motivos que me lleven a pensar que esto cambie”, añade.

El grupo bilbaíno descarta, por el momento, el modelo en el que muchas otras promotoras están entrando, tanto de convertirse en gestoras inmobiliarias para otros inversores (fundamentalmente extranjeros) y tampoco busca entrar en el modelo de optar a concursos en suelos públicos para construir vivienda asequible. La actividad de Inbisa sigue siendo más convencional y con un producto enfocado a la clase media y media-alta.

Esta empresa, con más de 30 años de historia, es una de las pocas grandes promotoras que sobrevivieron al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007 debido a que no tenía una gran cartera de suelo y no estaba altamente endeudada, y diversificó el negocio hacia la edificación de oficinas y naves logísticas. Pero su apuesta actual es la vivienda.

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