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PREMIO EJECUTIVO IBEX 35 DEL AÑO DE CINCO DÍAS

Ángel Escribano, premio Ejecutivo Ibex 35 del Año de Cinco Días: “La defensa debe ser una palanca económica e industrial”

El presidente de Indra, reconocido por el aumento del valor de la compañía en 2025, explica su apuesta por ser la “empresa tractora” de la industria militar y por reforzar la “soberanía industrial y digital” española

Ángel Escribano presidente ejecutivo de Indra, en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, en Panamá el 27 de enero.Aggi Garduño

Ángel Escribano, presidente de Indra, ha sido reconocido como el Ejecutivo Ibex 35 del Año por Cinco Días, en la primera edición del galardón que otorga el decano de la prensa económica española, por su labor al frente de la compañía de defensa y tecnología. Indra fue la acción del selectivo de la Bolsa española que registró una mayor revalorización en 2025, del 184%, frente a un ascenso del índice del 49%. Los miembros del jurado subrayaron esta evolución, que Indra es la candidata que cumple en mayor medida los criterios del premio y que se ha convertido en “referente en uno de los sectores, el de la defensa, más dinámicos de la actividad económica del año pasado”.

Escribano (Madrid, 54 años), llegó a la presidencia de Indra el 20 de enero del año pasado, en sustitución de Marc Murtra cuando este fue nombrado presidente de Telefónica. Desde ese día, ha encabezado un cambio estratégico de la compañía tecnológica para volcarla hacia el negocio de la defensa, en un momento de aumento acelerado del gasto militar en toda Europa por los crecientes riesgos geopolíticos.

“La evolución bursátil de Indra en 2025 ha sido consecuencia de una transformación real del negocio y de su posicionamiento estratégico en el ámbito de la defensa”, explica Escribano en su respuesta por escrito a las preguntas de este diario. “Nuestra ambición es que el crecimiento de Indra impulse al conjunto del sector, contribuya a generar empleo cualificado en distintas regiones y actúe como elemento de cohesión territorial. La defensa debe ser también una palanca económica e industrial”, añade.

El jurado del premio estuvo formado por Antonio Garamendi, presidente de CEOE; Lola Solana, presidenta del Instituto Español de Analistas Financieros; Elena Pisonero, presidenta ejecutiva de Taldig; Santiago Carbó, catedrático de Economía de Cunef Universidad, y Ricardo de Querol, director de Cinco Días y subdirector de Economía de EL PAÍS, con Jorge Rivera, director corporativo y de Relaciones Institucionales de Prisa, como secretario sin voto. El fallo fue aprobado por mayoría el pasado 13 de enero. Los criterios del premio son los siguientes: el rendimiento de la acción en el año, su evolución en los tres últimos años, la capitalización de la empresa al final del ejercicio, los resultados publicados hasta final de 2025, las perspectivas de crecimiento de la compañía y el liderazgo de la misma en su sector. Las bases completas pueden consultarse en este enlace.

Escribano fundó en 1989, con su padre y su hermano, Mecanizados Escribano, actualmente EM&E Group, de la que fue presidente hasta que fue designado para el primer puesto de Indra. EM&E tiene el 14,3% del capital de Indra, por lo que es el segundo accionista después de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que cuenta con un 28%, y por delante de Sapa, con un 7,9%, y Amber (también accionista del grupo Prisa, editor de Cinco Días y EL PAÍS), que tiene un 5%. En la actualidad, Indra está estudiando distintas fórmulas para la integración de EM&E en busca de la creación del campeón nacional de la defensa. Los hermanos Escribano están apartados de las deliberaciones para evitar el conflicto de intereses, por lo que Ángel evita pronunciarse sobre este proceso.

El presidente de Indra hace balance de su primer año en el cargo: “Hemos pasado de ser percibidos principalmente como una empresa de tecnologías de la información a ser reconocidos como un grupo industrial con un papel relevante en defensa, en el ámbito aeroespacial y en tecnologías digitales avanzadas. Ese cambio de percepción ha ampliado nuestra base inversora y nos ha situado en el radar de grandes fondos internacionales”.

El objetivo es reforzar la huella industrial y generar empleo cualificado

En este año, Indra ha aumentado su perímetro con las incorporaciones de Tess e Hispasat, además de una decena de empresas pequeñas y medianas; y ha resultado uno de los grandes adjudicatarios en los 31 programas especiales de modernización (PEM) de las Fuerzas Armadas, que suman en total unos 15.000 millones de euros. En tres años, las acciones de Indra han subido un 356%; muy por delante de Sabadell, Santander, BBVA o IAG, que superaron el 200%. En 2025, el título de Indra subió un 184%, por delante al 132% de Solaria y el 126% del Santander. En lo que va de 2026, Indra ha subido un 4% adicional y su capitalización supera los 9.000 millones de euros.

El ejecutivo da mucha importancia al papel de Indra como la “empresa tractora” de la industria militar española, tradicionalmente muy atomizada en pequeñas empresas. “Esto implica asumir una responsabilidad sobre el conjunto del ecosistema industrial. No se trata solo de crecer, sino de fortalecer la red de empresas que conforman la base tecnológica e industrial de defensa en España”. Indra ha concentrado sus compras en España hasta situarlas cerca del 80%, ha firmado más de 100 alianzas y prevé nuevos acuerdos de ámbito nacional y europeo.

Y explica: “Hemos decidido reforzar nuestra capacidad de producir en España, ampliando infraestructuras y medios productivos para responder al incremento de la demanda en defensa y espacio”. En los próximos dos o tres años, Indra prevé inversiones de hasta 400 millones de euros en nuevas fábricas, habilitación de espacios y medios industriales, sin contar los 371 millones del Indra Technical Hub. De ese esfuerzo, alrededor de 211 millones se destinan a ingeniería, en prototipos, equipamiento y laboratorios, y otros 183 millones a capacidades de producción distribuidas territorialmente. “El objetivo es reforzar la huella industrial, generar empleo cualificado —más de 1.300 nuevos puestos previstos— y dotarnos de mayor capacidad de ejecución en programas estratégicos“.

La amenaza más relevante para Europa es la dependencia tecnológica

El giro hacia la industria de defensa, añade, “es una apuesta estructural, no coyuntural. La transformación ha consistido en combinar nuestra base tecnológica con una mayor capacidad industrial y una toma de decisiones más ágil. El resultado es una empresa preparada para liderar programas complejos en defensa, con solvencia técnica y financiera”.

Escribano admite que el principal reto de Indra para 2026 es claro: “producir y entregar”. La compañía tiene que cumplir una serie de contratos adjudicados en el contexto del rápido aumento del gasto militar y en seguridad. A esta fuerte inversión ha contribuido un contexto internacional muy convulso. “Las amenazas para Europa hoy son multidimensionales: conflictos convencionales, ciberataques, guerras de la información o vulnerabilidades en cadenas de suministro y energía. Pero quizá la más relevante sea la dependencia tecnológica. Por eso, cuando hablamos de defensa, hablamos también de soberanía industrial y digital. España necesita fortalecer su autonomía en ámbitos clave, atraer talento y garantizar cadenas de suministro resilientes en un entorno cada vez más exigente”, concluye.

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