Amazon pierde en Bolsa casi 500.000 millones de dólares en un mes ante las dudas sobre la inversión en IA
Las acciones del gigante se dejan un 18% y suma su peor secuencia de caídas en 20 años
Amazon prorroga su trayectoria bajista en Bolsa. Sus acciones se dejan cerca de un 0,6% en la primera parte de la sesión de este viernes, y ya acumulan un descenso superior al 18% en el último mes. Con esta caída, la compañía fundada por Jeff Bezos ha visto cómo su capitalización bursátil se ha reducido en cerca de 500.000 millones de dólares (unos 422.000 millones de euros).
De hecho, los títulos acumulan su peor secuencia de caídas en Bolsa en casi 20 años, según señala Bloomberg. La compañía está sufriendo el impacto de las dudas de los inversores sobre la rentabilidad de las fuertes inversiones anunciadas para el desarrollo de nuevas infraestructuras de inteligencia artificial (IA). A principios de febrero, Amazon anunció un gasto de capital de 200.000 millones de dólares en 2026, un 60% más que en el ejercicio anterior, y por encima de los 145.000 millones previstos por los analistas.
En su conjunto, Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft han lanzado previsiones para 2026 que suponen una inversión superior a 620.000 millones de dólares en estas nuevas infraestructuras digitales.
En este escenario de caídas en Bolsa, Amazon se ha visto afectada en los últimos días por las rebajas en la recomendación o en el precio objetivo de su acción por parte de bancos de inversión como Goldman Sachs, Evercore ISI, UBS o Citi, entre otros.
“Si Amazon está gastando tanto que tiene un flujo de caja negativo, supone una gran preocupación y una señal de alerta, y los inversores lo ven cada vez más como tal”, dijo a Bloomberg Anthony Saglimbene, estratega jefe de mercado de Ameriprise.
La empresa, en cualquier caso, ha aprobado duras medidas de ajuste. A finales de enero, Amazon anunció la eliminación de 16.000 empleos en todo el mundo, en la segunda gran ronda de despidos en los últimos tres meses. El ajuste formaba parte de una fuerte reestructuración puesta en marcha por el gigante tecnológico estadounidense, tras la sobrecontratación registrada durante los años posteriores a la pandemia y la expansión de la adopción de IA. Los ajustes afectaban a los trabajadores de Amazon Web Services, comercio minorista, Prime Video y recursos humanos. En otoño, Amazon comunicó un recorte de 14.000 empleos administrativos, de los que 921 correspondieron a las filiales españolas, especialmente en Barcelona y Madrid.
Pese a todo, la compañía ha mantenido su tendencia de crecimiento en las operaciones. Amazon cerró el año pasado con unos ingresos de 716.924 millones de dólares, cifra que supone un incremento del 12,4% con respecto al ejercicio anterior.